martes, 28 de noviembre de 2017

La Resistencia Suicida



En menos de cuatro meses, en el caos creciente promovido tanto por el Estado chavista como por su oposición oficial agrupada en la “mesa de la unidad democrática” (MUD), para poder surfear juntos hacia el dialogo-antesala de la cohabitación constitucional, ha surgido una verdadera oposición independiente, que no es la oposición farsante cuya verdadera naturaleza al fin terminó de aflorar con la excarcelación de Leopoldo López y la aparición del manifiesto llamando al “entendimiento nacional”.

Se trata de una oposición real, independiente, divorciada de cálculos promovidos por poderes del statu quo, que se hace llamar “resistencia”, y debe ser vista como un síntoma positivo de que el sistema inmune de la política nacional, aun puede crear anticuerpos, sin embargo, esta resistencia no toda es oro en su brillo, es un movimiento insurrecto sin duda alguna, pero un movimiento políticamente desordenado que bien podría degenerar en calamidad adicional, si no se toma conciencia desde ya, desde el seno del mismo movimiento, de sus limitaciones, errores y desviaciones.

Este artículo es una advertencia dirigida a la misma resistencia, y a la colectividad que debería gestarla, alimentarla y acompañarla en determinado momento, hacia acciones que bien podrían resultar subversivas si se logra cierto concierto, mientras tanto, aquí les va mi “aguacero”.

La resistencia está cometiendo el trágico error de reforzar la estrategia del régimen de asedio a la población, con acciones de AUTOASEDIO, sin tomar en cuenta que la lucha es contra fuerzas que no obedecen a vestigio alguno de civilización, y a las cuales no les temblará el pulso para incursionar directamente contra hogares y comercios.

Tampoco toma en cuenta que todas las líneas de abastecimiento, de servicios básicos, dependen del enemigo, y las pocas con las que contamos, los comercios justamente, son fácilmente aniquilables, no toma en cuenta en fin, que la parálisis de la vida ciudadana, es EL GRAN FAVOR que se le hace a la tiranía y sus cortesanos.

¿Se han puesto a pensar realmente en lo que significa una situación de AUTOASEDIO?

¿Se han puesto a pensar, que al Estado solo le importaría mantener abiertas ciertas vías y corredores, y que las mantendrán abiertas mediante verdaderas acciones DE GUERRA que solo podrían ser contrastadas (inútilmente), sin desguarnecer precisamente los “nichos de resistencia”?

¿Se han puesto a pensar cuando se trancan y se aíslan en supuesto bastión, qué hacer si alguien resulta herido, o si un vecino requiere atención médica que solo puede proporcionar un consultorio, o una clínica?

¿Se han puesto a pensar en cómo quedarían, si el Estado decide cortarles la electricidad, el agua, LA INTERNET y las radio bases de telefonía celular? Piénsenlo bien porque bastaría con interrumpir, uno solo de esos servicios.

La resistencia está cometiendo el error de la acción precediendo a la organización, no se puede involucrar a la fuerza a una comunidad en acciones de “resistencia” sea activa o pasiva, sin antes hacer un verdadero trabajo político de concientización y organización en esa comunidad, donde lo que se planifique y ejecute debe maximizar apoyos y minimizar rechazos.

La resistencia adoptó ciertos conceptos como religión: Guarimba, Ucrania, Gene Sharp, Sun Tzu, etc., y esto es peligroso por tres lados: endurece una visión que por necesidad debe ser totalmente flexible, sobre todo en el saber CUANDO ACTUAR, y por otro, tribaliza la lucha y la convierte en asunto de “iluminados” auto glorificados, que solo ven impureza fuera de su círculo, tercero, focaliza la lucha, un gran favor que se le hace a un enemigo que sabe de “foquismo” y “guerra popular” lo que ciertos iluminados (e iluminadas) de la resistencia no aprenderán ni en 100 años, porque de paso se distinguen por ser particularmente ignorantes.

La resistencia no toma en cuenta que el momento de actuar NO ES AHORA, porque nunca se arremete cuando el enemigo está justamente aguardando eso, y necesita de tu ataque para arrasarte, no se ataca a un enemigo que está con la guardia alta, que sabe dónde estás, sabe lo que vas a hacer y está ansioso por destruirte. [1]

Por último, hay que cuidar mucho todo contacto y relación con todos los que se hacen llamar “resistentes”, porque en estos momentos muchas organizaciones, aun las más modestas, podrían estar infiltradas “hasta los tuétanos”, no hace falta investigar profundamente para comprobar la ingenua permeabilidad de muchos de estos grupos que no han asumido, por ejemplo, que en cada urbanización, y en cada foro real o virtual, hay “patriotas cooperantes” que están siendo bien recompensados por su labor (y que con los “comités de rescate de la democracia” harán fiesta por cierto).

Hay que desconfiar también de ciertas organizaciones francamente siniestras, que promueven caos de realimentación a la guerra zamorana del Estado (Plan Zamora + Constituyente) y a la guerra necesaria para hacernos tragar el “diálogo” (Entendimiento Nacional), y me refiero específicamente a los “resistentes” que promueven saqueos, y a ciertos partidos que promueven el acto suicida máximo: la huelga general política (destrucción del aparato productivo de pequeños y medianos empresarios, y de la reserva moral y material para resistir).

El momento para actuar lo debe determinar una conjunción de factores de organización, comunicación, coordinación, sincronización y oportunidad, que deberán ser evaluados en ámbitos tanto de la sociedad como del Estado, y en la misma fuerza armada, esto es trabajo de conspiración, y necesita tiempo y sangre fría.

La resistencia en todas sus formas, incluso las más pacíficas, deberá actuar bajo la presión implacable de persecución por parte del Estado y su oposición oficial, pues será la enemiga de todos los establecimientos y estamentos, y se le clasificará como terrorista, y esta será la culminación de un proceso que viene desde hace tiempo, y para muestra un botón: hace 8 MESES, o sea mucho antes de que todo este caos intencional se activara, escribí sobre lo que ya estaba pasando en un artículo cuyo título es “Ha Nacido La Oposición”, el cual se encuentra ligado a ciertas actualidades del momento, solo en apariencia ya superadas, pero sigue siendo totalmente válido.

[1] Addendum imperativo: la transición al comunismo versátil necesita activar un período de caos prolongado e insoportable con miras hacia una crisis resolutiva final que deje como único camino plausible la negociación política, se trata de un caos inducido desde el Estado y su oposición (la sociedad de cómplices) al cual no se le debe realimentar, esto ya ha sido explicado en muchos artículos míos y de Aura Palermo en forma exhaustiva.

Ahora bien, logrado el objetivo de la implantación de un nuevo régimen de consenso y alternabilidad, el Estado y todos los poderes que gravitan en torno a él necesitarán estabilidad creciente para la consolidación del mismo, no solo en lo político sino en lo social, y será solo a partir de ese momento cuando podría comenzar a presentarse la oportunidad para iniciar verdaderas operaciones de conspiración, resistencia, disidencia y desobediencia, acciones cuyo “timing” deberá calibrarse cuidadosamente y solo si se han logrado estructurar instancias sólidas de organización, comunicación, coordinación y sincronización a nivel nacional e internacional.

Hacerlo en estos momentos, antes de la finalización del ciclo caótico, o a destiempo durante la fase de estabilización del nuevo régimen de consenso y “paz rentista”, nos llevaría a caer directamente en una de las muchas trampas que el poder ha preparado, especialmente después de la experiencia acumulada en el cuatrienio del 2002 al 2005. La conspiración por ejemplo, no podrá empezar, ni avanzar, mientras no estén dadas ciertas condiciones que por los momentos están lejos de lograrse, y lo que vale para la conspiración, deberá valer para todo tipo de iniciativa o acción que aspire verdaderamente a la insurrección.

Esta problemática será explicada en su momento, lamentablemente, habrá bastante a tiempo a disposición para los únicos que podrían emprender el camino acertado: los que logren quitarse de sus mentes el “falta poco”, el “ahora o nunca”, el “para luego es tarde”, típicos de una idiosincrasia venezolana que permea todos los niveles socioeconómicos y educativos.


Artículo publicado originalmente el 13 de julio de 2017 en la antigua página de “La Cabilla” (lacabilla.com).

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