domingo, 7 de junio de 2015

LAS ELECCIONES: EL CALLEJÓN SIN SALIDA...


Una vez más, el país se encuentra ante un año electoral, y una vez más al país se le llevará a un nuevo engaño, a un nuevo callejón sin salida que no solucionará nada y más bien prolongará su sufrimiento. Este artículo, del cual pido de antemano disculpas por su extensión, es una recopilación de mi pensamiento sobre el tema, y servirá para justificar políticamente mi decisión de volverme abstencionista frente a las actuales circunstancias, en contra de lo que he sido siempre en el pasado.

I. MI POSICIÓN, MI DECISIÓN

Nunca he sido abstencionista siempre he sido todo lo contrario, he sido consecuente votante en todos los procesos electorales de los últimos años, mejor dicho, desde 1988.

Creo en el voto, y creo en él en cuanto derecho, expresión soberana, y arma política.

Es más, creo en la política, soy un apasionado de su estudio (autodidacta) y creo en los partidos políticos, además fui militante de Acción Democrática (AD), un militante activo en contra de sus actuales autoridades, que han traicionado y pisoteado todo su legado histórico.

Nadie puede acusarme de ser antipolítico ni antipartido, ni un "terco" abstencionista.

Sin embargo:

No creo en esta clase política, y cuando me refiero a clase política, me refiero a la englobada tanto en la “Mesa de la Unidad Democrática” (MUD) como en el “Gran Polo Patriótico” (GPP): no creo en ninguno de los partidos que la conforman y hoy en día, el partido en el que menos creo es precisamente AD.

Como me considero opositor, particularmente objetaré a la MUD, pues he demostrado hasta la saciedad, casi hasta el vómito, que no es oposición.

Y mi posición frente a las próximas elecciones, supuestamente elecciones a la Asamblea Nacional (AN), será la de NO IR A VOTAR.

II. MI PENSAMIENTO SOBRE LO ELECTORAL EN LAS ACTUALES CIRCUNSTANCIAS

1. VOTAR NO ES PARTICIPAR

Votar no necesariamente implica participar, y cuando se da en determinadas circunstancias se vuelve más bien la consagración de la sumisión, se trata de participar en un ritual supuestamente “soberano” que ha sido totalmente desvirtuado pues no permite verdadera elección -sólo una falsa opción bipolar predeterminada por las respectivas castas o bandas políticas- y tampoco permite renovación ni cambio, ni en las autoridades ni en la situación del país.

Desde hace años, las supuestas elecciones no son otra cosa que un rito de distracción, una puesta en escena consensuada que ejemplifica mejor que ninguna, el control social que sobre una sociedad políticamente anulada ha logrado el actual régimen y la clase política que medra a su sombra, la cual incluye un sector de oposición, la MUD, que es la que realmente cumple de factor legitimador del régimen, eso sí, siempre y cuando pueda validarse a su vez en esos mismos eventos electorales, un negocio redondo para el poder y para unos políticos de absoluta mediocridad que jamás tendrían vida en cualquier otra situación.

Aquí el discurso que se debe afrontar, ya ni siquiera es una cuestión de otorgar o negar legitimidad, pues se ha vuelto, simple y llanamente, en un discurso de NO a la complicidad, de NO a la actuación de toda un clase política que es la que tiene secuestrada a la nación, incluso más allá del autoritarismo imperante, pues también la clase política opositora refugiada en la MUD en cuanto supuesta alternativa, no solo se niega a dar la lucha previa indispensable para restituir precisamente la democracia, sino que además es activamente antidemocrática en cuanto descalifica, difama y denuncia a quienes proponen otra vías políticas, sobre todo de acción política.

(La MUD encarna la antipolítica en su expresión más esencial, en cuanto política encerrada en sí misma, que no reconoce lo político, la política que niega lo político, que sataniza el conflicto en la sociedad y de la misma sociedad queda aislada).

La actual oposición MUD es notoria comensalista del Estado rentista y no cambiará nada importante ni trascendente, mientras pueda usufructuar del actual reparto, es más, la actual modalidad arbitraria, mafiosa y hamponil del régimen madurista le permite una serie de ventajas en el usufructo de las tajadas del reparto, que constituyen muy convenientes oportunidades para poder levantar plataformas de publicidad y mercadeo para proyectos personalistas y de “negocios” de múltiple naturaleza, que en ninguna otra circunstancia tendría la oportunidad de armar, dado el grado patético de deficiencia y mediocridad de sus dirigentes, los cuales, en cualquier otro país o momento distinto, simplemente no prosperarían ni sobrevivirían.

Los de la MUD son en cierta forma, los “mochos” complementarios que la clase política dominante del chavismo necesita para rascarse. Los cuales en plena conciencia de sus mutuas deficiencias, acceden a cierta convivencia que no se da única y exclusivamente dentro del ámbito electoral, ya que esta se extiende a las parcelas de reparto rentista que el Estado acepta ceder por conveniencia múltiple de imagen institucional, y de preservación de una oposición deficitaria, absolutamente incapaz de provocarle daño alguno.

La actual oposición no aporta otra cosa que la conveniente “diversidad” para impedir la tipificación del actual régimen en uno inequívocamente dictatorial, pero este impedimento solo es nominal, y de hecho, no ha impedido el cese de la república, la muerte de la democracia en todo sentido, especialmente en cuanto posibilidad de alternabilidad, además del abuso de poder, la corrupción sin límites, la ruina económica y la entrega de la soberanía.

2. VOTAR NO ES ELEGIR, SOLO SE ELIGE EN DEMOCRACIA

Las elecciones casi nunca son prueba de democracia, y si no se celebran en libertad, sobre todo en libertad política, sólo generan y consolidan oligarquía.

Las elecciones en Corea del Norte son cada 5 años, hay 3 partidos políticos, y se celebran en total paz y civismo, la abstención es casi cero.

Las elecciones en Cuba son cada 5 años, hay un sólo partido político y se celebran en total paz y civismo, la abstención no llega al 5%.

En Corea del Norte y Cuba se celebran elecciones regularmente, en total paz y civismo, no hay “radicales”, ni “guarimberos”, ni “golpistas”.

Importante recalcar que en Corea del Norte y Cuba, las elecciones se celebran obedeciendo a "la autoridad, la constitución, la ley y las instituciones".

Así que nada como ir a votar en sana paz, obedeciendo la ley, y sin nadie quedándose en casa, pregunten en Corea del Norte o Cuba…

¿Cuál es la conclusión?

Para este servidor la única conclusión posible, es que los ciudadanos reducidos a meros votantes ¡NO SON NECESARIOS EN ESTE MOMENTO! la de “elector” no es la faceta requerida cuando se ha perdido la democracia.

3. NO NOS REPRESENTAN

Ni el GPP representa a los partidarios del régimen ni la MUD es oposición, y el caso del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) es patético, pues dista mucho de ser el partido “hegemónico” que el régimen chavista de dominación debería tener como basamento, pues no pasa de ser una organización electorera dócil, pequeño burguesa e instrumentalizada, que no genera doctrina, ni dirigencia, ni programas, ni equipos de gobierno, que no agrupa vanguardia ni proporciona relevos. Una organización de nula credibilidad que sólo provee un servicio burocrático de postulación para consumo de ciertas clientelas menores, y eso sí y muy importante, contribuye con la colosal maquinaria de movilización electoral el día de los comicios.

Sobre la MUD bastante este servidor ha dicho ya, sobre una agrupación que ya no reúne partidos políticos sino agencias de mercadeo político para proyectos personalistas, y de captación de tajadas de la renta petrolera (los benditos “espacios” que ellos tanto pregonan como objetivo sagrado, de defensa y conservación ineludible).

LA MUD ES UNA INSTITUCIÓN DEL RÉGIMEN, tan alineada con su mandato que a duras penas simula su condición de agrupación opositora (más bien busca denodadamente constituirse en la alternativa chavista al madurismo “traidor del legado”) hasta el punto de negarse a objetar las casi ridículas condiciones electorales en las cuales debe siempre competir y más bien colabora con el estado opresor, en la persecución y represión de la protesta ciudadana (tal como ocurrió el año pasado).

Falsos partidos con falsos liderazgos que al acudir a elecciones escenifican una aparente competencia en una supuesta arena democrática, pues ninguno de ellos puede acceder al poder ¡ni el GPP ni la MUD pueden hacerlo! pues sólo pueden orbitar alrededor de él, conformando un sistema planetario al que se le permite, vía asignación y usufructo de ciertos espacios de poder institucional o regional (cotos de renta), la producción de cierta gravitación clientelar la cual permite su supervivencia, los mantiene con cierta organicidad mafiosa, habilita la estafa que califica como democrático a un régimen dictatorial, y certifica a la “variopinta” fauna política que medra en el conjunto, como plural y legítima.

En cuanto a la labor representativa hasta ahora desempeñada por casi todos los diputados a la Asamblea Nacional desde el 2010 (salvo excepciones escasísimas y honrosas, como las de María Corina Machado) y me refiero a todos los diputados sin distingo de partido, o de pertenencia o no al régimen o a la oposición, mejor sería ni hablar...

Comparsa, lo que se llama comparsa, es como se debe definir al grupo de diputados tanto de “gobierno” como de "oposición" a la actual Asamblea Nacional, es que no hay mejor palabra para describirlos con exactitud: son la definición más acabada, la definición perfecta, de una comparsa.

En particular, los diputados "opositores" a la AN desde el principio de su investidura y como “representantes” que supuestamente son de un electorado en creciente zozobra de vida, han debido encarnar la denuncia, la protesta, la rebeldía permanente, han debido ser un dolor de cabeza constante para el régimen, la piedrita, más bien ¡LA ROCA EN EL ZAPATO! primero para las botas de Chávez, y luego para las zapatillas bailarinas de Maduro, de hecho, el estándar contestatario (mínimo) lo estableció la misma María Corina casi que en solitario, del resto solo se podría hablar de sumisos rutinarios…

4. El ASFIXIANTE ELECTORALISMO

El permanente y asfixiante electoralismo, produce además los siguientes efectos nocivos en la actividad política y los partidos:

a. Concentra toda captación y asignación de recursos para la actividad política tanto materiales como humanos en la pura operación electoral, y por lo tanto en los requerimientos organizativos de cúpulas y comandos de campaña, abandonando cualquier otra labor propia del activismo político permanente: tareas de acompañamiento, análisis y reflexión con la militancia y la ciudadanía, actividades de contacto y canalización de inquietudes y proyectos con las comunidades, organizaciones sociales y gremios, elaboración y recolección de propuestas generales y sectoriales, construcción y coordinación de redes, capacitación y doctrina, revisión y actualización programática, captación de nuevos simpatizantes, militantes y liderazgos naturales, selección y preparación de equipos de gobierno, etc.

La deformación electoralista hace que todo, absolutamente todo, quede relegado, supeditado, subordinado a la cuestión electoral, candidatural, promocional, mercadotécnica, y toda la vida partidista en toda su complejidad y extensión, el verdadero trabajo político abocado al país y no al candidato de turno, se reduce, suspende o posterga por tiempo indefinido.

b. El permanente requerimiento de organización específica para actividades exclusivamente electorales, consolida la “ley de hierro de la oligarquía” [1] al imponer la exigencia disciplinaria como “modus vivendi partidista”, con la consecuente cristalización de las líneas partidistas y las cadenas de mando ligadas a cogollos nacionales y regionales, con la consecuente paralización de todo proceso de discusión, de circulación vertical, de democracia interna en los partidos políticos.

c. En el caso de la MUD, la obsesión desmesurada por la captación del eventual voto de los chavistas decepcionados, ha terminado por moldear en forma estrictamente mercadotécnica toda propuesta programática y toda comunicación hacia la sociedad, concentrándola excesivamente en un determinado sector (el “pueblo”) hasta el extremo de incluso manifestar hostilidad y burla hacia su mercado político natural en la clase media.

d. Otra arista particularmente antipolítica de este problema, es que el electoralismo favorece sobremanera la especialización tecnocrática relacionada con campañas candidaturales en operación constante, proceso que ha terminado por transformar a los partidos en agencias de publicidad y mercadeo.

III. PENSAMIENTOS FETICHISTAS

1. NO HAY QUE ENTREGARLES “TODO”

A un régimen que acabó con la separación de poderes y que actúa al margen de la ley, o sea que arrasó con la república, que además tiene a PDVSA y controla el narcotráfico, o sea, tiene el monopolio de los ingresos, de los recursos económicos, sobre todo de las divisas, y por si fuera poco también tiene a la fuerza armada, nada más y nada menos que el monopolio de la fuerza, a un poder así, omnímodo y omnipotente, no se le “refuerza” o se le “debilita” por el resultado de una elección a un “cuerpo legislativo” que se tuvo a bien dejarlo relativamente accesible, para poder mostrar ante la palestra internacional alguna apariencia de debate democrático, cual “teatro de los muppets” para monigotes teledirigidos por comandos y cogollos escondidos, de lado y lado.

Porque para un poder de semejante naturaleza, la cuestión de “los espacios” en el sentido democrático de espacios de control, limitación y contrapeso entre poderes públicos, esa cuestión ha perdido todo sentido, y aún en el supuesto de que el régimen perdiese el espacio legislativo, ya vimos como la voluntad popular puede ser desconocida y pisoteada de la forma más descarada y abusiva posible, tal como pasó en el caso de la diputada María Corina Machado, y sin que semejante atropello suscitara una reacción en bloque, como un cuerpo sólo, de esa oposición que tanto se jacta de su “unidad”.

De hecho la supuesta conquista de la Asamblea Nacional (AN) por parte de una oposición perfectamente integrada a la institucionalidad chavista, no implicaría la conquista de un poder público, el cual por disolución autoritaria dejó de existir hace mucho, pero implicaría sí la conquista de una “presencia sensible” en las entrañas del Estado, cuya única significación real es la testimonial de una supuesta “rutina democrática” y por lo tanto favorece directamente al régimen, al constituirse esa asamblea en una vitrina, una pecera ornamental, que puede exhibirse como muestra legítima de pluralidad y tolerancia.

En la MUD es tan fuerte el divorcio de la ciudadanía, y la dependencia y asimilación institucional al Estado chavista, que ni siquiera consideraron oportuna la iniciativa de celebrar elecciones primarias para un porcentaje mayoritario de los circuitos, y así convertirlas en ejercicio de participación ciudadana, de organización colectiva y de verdadera diferenciación ideológica/cultural del régimen.

Es tan fuerte ese divorcio y erosión espiritual de la MUD y su sometimiento a la ilegalidad, al atropello y a la opresión, que nunca consideró el convertir (ni por un segundo) cada preso político, cada perseguido político, en los principales candidatos, en los candidatos naturales para la Asamblea Nacional y ni hablar de proponer eso como lucha principista por la libertad.

2. LAS ELECCIONES SERVIRÁN PARA DEFINIR LA “MAYORÍA”

Estas elecciones incluso carecen de la importancia residual que algunas almas ingenuas le otorgan a la supuesta definición de dónde está la supuesta “mayoría”, propuesta “paraplebiscitaria” con la cual se intenta disimular o cortocircuitar el problema de la confiabilidad del árbitro, esta vez con la peregrina tesis de que el Consejo Nacional Electoral (CNE) puede que no sea válido para distribuir con justa proporcionalidad, los escaños entre los vencedores, pero si lo puede ser para llevar un conteo imparcial de los totales de votación a nivel nacional.

Si semejante tesis fuese cierta, todo el problema de la no parcialidad quedaría entonces circunscrito, a la mera manipulación de los circuitos electorales, cuando es bien sabido que, si bien esa manipulación constituye uno de los aspectos, un aspecto “cualitativo” importante, no es en modo alguno el único factor de alteración de la voluntad popular y que son muchos los factores condicionantes que alteran en lo cuantitativo la totalización, tanto la regional como la nacional.

De todos modos, aquí el problema no es de definición de la mayoría porque al haberse anulado toda posibilidad de conquista electoral del poder, esa mayoría no puede imponerse por vía soberana, de hecho, al haber cesado la república y la democracia, no es la masa en su faceta votante, sino la masa en su faceta desobediente, la que podría hacer algo por su eventual autodeterminación.

En condiciones como estas son más bien minorías, minorías esclarecidas y capaces de nuclear verdaderas vanguardias, las que pueden sacar a los países de sus atolladeros y la demostración está en que no otra cosa es lo que ha pasado históricamente, con la generación del 28 y con las juntas que lucharon contra la opresión en 1945 y 1958, las cuales, agrupando fuerzas no solo políticas, pero todas actuantes desde lo político, lograron organizar la desobediencia pacífica de la sociedad, más allá de las operaciones de resistencia y conspiración, reforzando la legitimidad de sus acciones.

De hecho, la legitimidad comienza a cobrar importancia sólo cuando un régimen pierde la hegemonía y comienza a aflorar la insubordinación, más aún si el Estado se ve obligado a recurrir a la represión. Por eso, es importante coordinar la abstención con una corriente de acción promotora de la desobediencia civil en ámbitos que trasciendan lo electoral, sólo así el efecto deslegitimador podría llegar a ser eficaz y transmisible a los ejecutores directos de la insurrección.

3. EL PLEBISCITO CHILENO

Es el pensamiento fetiche por excelencia, y se trata de la fantasía auto erótica de una teórica transposición del plebiscito chileno contra Pinochet a la situación actual de Venezuela, toda una producción digna de onanistas o de estafadores de pacotilla.

Lo primero que se debe comentar con respecto a esta fabulación política, es que en Chile si se armó una VERDADERA OPOSICIÓN contra Pinochet, no una de partidos comensalistas adictos al reparto rentista y deseosos de un nuevo pacto de consenso.

En Chile se armó un verdadero grupo opositor, con partidos y frentes auténticos, una concertación de partidos y organizaciones civiles independientes del sistema, no dependientes de espacios clientelares concedidos por el poder tal como los que tenemos en el corporativismo prebendario del petroestado rentista venezolano.

Esta no es una pequeña diferencia, es una diferencia sustancial, que imposibilita cualquier comparación, mejor dicho, invalida cualquier intento manipulador de establecer un paralelismo.

Además, y nunca está de más recalcarlo, en Chile no había CNE ni “maquinitas” de votación, ni el extenso universo de trampas, trapacerías y pillerías incalificables que plagan nuestro sistema electoral, su registro y también al registro civil. Afortunadamente los chilenos no pudieron contar con la simpática presencia de Tibisay Lucena, ni tuvieron que someterse a sus “tendencias irreversibles”. (Esto desde luego es algo que los de la MUD se cuidan mucho de hacer notar con la debida contundencia, porque al CNE “ni con el pétalo de una rosa”).

Por último pero igual de importante, se debe hacer notar que las fuerzas armadas chilenas eran institucionales, y obligaron a cumplir con una constitución, la de 1980 (emanada desde el mismo régimen) que establecía la conducción del Estado por parte de Pinochet, como un periodo transitorio cuya continuidad debía ser sometida a consulta ciudadana mediante plebiscito.

(el solo obviar la importancia del papel decisivo de las fuerzas armadas, que son la verdadera base del poder chavista, el verdadero poder mafioso inamovible, da cuenta del grado de manipulación y engaño de los promotores del “plebiscito chileno”)

En realidad sólo habría una forma de que pudiese emularse de alguna forma, la fantasía erótica del plebiscito chileno y la explicaré más adelante, al tratar la nada fácil cuestión de las eventuales excepciones a mi postura abstencionista.

IV. LA ABSTENCIÓN COMO TAL, NO ES NADA

La abstención no debería limitarse a ser un acto de ausencia el día de las elecciones, debe ser un acto de protesta contra la imposición de toda una clase política desconectada y divorciada del país, un acto de ruptura política con líderes y partidos inútiles, sean rojos, rojitos, amarillitos, blanquitos ¡del color que sean! Debería ser la consecuencia de una toma de conciencia sobre la necesaria independencia absoluta, que como ciudadanos deberíamos adoptar en un momento histórico como este.

La abstención debe ser activa y por lo tanto opuesta a la sumisión, el conformismo y la capitulación, es la actitud histórica que nos debería enlazar con un pasado que nos dio independencia en el siglo XIX, democracia en el XX, y que en el siglo XXI deberá darnos toda la capacidad creativa y constructiva para acabar con nuestros principales enemigos históricos: el Estado rentista (y la pobreza que lo sostiene y refuerza en forma recalcitrante) y el militarismo como tutor de ese Estado (y de la sociedad).

LA LECCIÓN NUNCA COMPRENDIDA DE 2005

La abstención desértica que ocurrió precisamente durante unas elecciones parlamentarias, las de 2005, fue el momento de mejor calidad en la conciencia colectiva desobediente, un hito que fue protagonizado tanto por el electorado chavista como el opositor, pues ambos decidieron retirarles la alfombra a todos los políticos. El piso político quedaba al desnudo.

De hecho, al CNE no le quedó más remedio que anunciar finalmente una abstención del 75%, maquillaje de emergencia de un registro histórico que en realidad roza el 90%.

Era el momento para que una verdadera oposición, con una dirección esclarecida, con un liderazgo real, aprovechase la circunstancia para capitalizar todo ese descontento servido en bandeja de plata, y orientarlo hacia la insurrección.

En cambio una oposición carente de visión, carente de toda grandeza, carente de toda base social trabajada, la misma que ante el referendo revocatorio de 2004 en vez de agarrar a la masa desconsolada para energizarla y agitar la crisis, optó por “abstenerse” y abandonarla a su suerte y retirarse con el rabo entre las patas, esa misma oposición en el 2005 se volverá a “abstener” y al poco tiempo se volteará hacia el cálculo político, provechoso en términos rentistas, de “re-electoralizar” la política con vista a las presidenciales de 2006 ¿y por qué actuó de esa forma? PORQUE EL DIÁLOGO HABÍA COMENZADO, el colaboracionismo había empezado, los perdedores, eran perdedores natos, y además de eso TRAIDORES.

(En realidad el “diálogo pro vía constitucional” había comenzado en 2003 después de la temporada insurreccional de 2002, y están los que afirman que incluso comenzó antes, la verdad es que el petroestado rentista venezolano siempre fue un Estado de régimen consensual desde 1936, salvo la interrupción de 1945 a 1958 y la caída de la partitocracia bipartidista consensuada que ocurrió en 1993 y que abrió las puertas al “fenómeno Chávez”. De todos modos, el diálogo post 2005 es un hecho innegable que me consta y que además de cimentar la vía institucional, consolidó la modalidad comensalista-colaboracionista no solo de la oposición sino de todos los “factores de poder”)

Lamentablemente, de la mega-abstención de 2005 no surgió una alternativa decente: la gente barrió de su cabeza a los micropolíticos que se rindieron en 2004 y los lanza al cesto al año siguiente, pero como ese vacío no lo llenó nadie, ellos volvieron por sus fueros, cómplice esa carestía de valores que impide que nada quede impreso en la memoria por mucho tiempo, y es así como comienza una triste historia que se prolonga hasta hoy.

Es la historia de una abstención que al no trascender lo potencial, de la pasividad pasa a la parálisis y de la parálisis a la sumisión. 

La lección imperativa es que la abstención debería indicar la reactivación de una ciudadanía dispuesta a participar, siempre por vía pacífica, en la reconquista de su espacio político que es el  espacio público, única acción coherente con el ruinoso estado por el que atraviesa la nación, cada vez más próximo al estado de necesidad, y la única acción democrática compatible con la indispensable insurrección a otros niveles, proceso de fuerza por el cual deberemos transitar para por fin llegar a ser una nación libre, independiente y democrática, y superar este perverso Estado rentista, que impide nuestro desarrollo moral y material.

La abstención rebelde no cuestiona los procesos electorales, cuestiona su uso por parte de un Estado que ha caído en la ilegalidad y que hace rato cayó en la tiranía. No cuestiona al ciudadano activo deseoso de participar y ejercer un derecho, más bien defiende al ciudadano que con buena fe en la mayoría de los casos, es estafado reiteradamente al votar por líderes sumisos que mansamente se prestan para una puesta en escena abrumadoramente fraudulenta en todos los sentidos y que no responde en modo alguno, a la confianza, íntima y esperanzada, depositada en el mismo acto del voto.

V. LAS EXCEPCIONES A LA POSTURA ABSTENCIONISTA

Como lo dije al principio creo en el voto, pero sólo en democracia, y el día que volvamos a tenerla, desistiré con el mayor gusto de mi actual posición abstencionista.

De todos modos me parece importante aclarar, que esta postura de negarme a votar de “salvar mi voto” no es una postura irrevocable, aunque esté basada en principios irreductiblemente democráticos. Pero no puede ser irrevocable pues los caminos de la política pueden ser tortuosos, más aún cuando se lucha contra un poder carente de toda moral y escrúpulo, de hecho, la posición abstencionista que defiendo en estos momentos contempla sus excepciones, precisamente en circunstancias excepcionales, en donde la dinámica de los acontecimientos hasta podría incorporar lo electoral, pero no para acceder a compartimientos del poder, sino precisamente para desalojar al actual poder de todos los compartimientos que ocupa.

1. PROVOCAR LA CRISIS

Contra un régimen como este, sin ley ni instituciones, eventualmente se acude a elecciones para provocar un impasse y precipitar una crisis, una crisis terminal. Si tuviésemos una clase política distinta no comprometida con el régimen en su dependencia rentista, y una dirección política clara y valerosa ¡hasta podríamos darnos el lujo de acudir a unas elecciones, independientemente de las condiciones que imponga el CNE! ¡es más! si estuviésemos realmente unidos y resteados, sociedad civil y políticos de verdad, con el tipo de lucha que hay que dar contra un régimen como este -materialización insigne del fraude y la trampa- esa ausencia de condiciones ¡hasta obraría a nuestro favor! en todo caso, la estrategia no sería otra que la de denunciar, hasta mas no poder y con la mayor contundencia posible, la ausencia de condiciones electorales mínimamente aceptables, para luego participar de todos modos bajo protesta y denuncia, y ante el fraude flagrante, precipitar una crisis sin retorno (sin que el pulso nos tiemble).

Si es tal como dicen la impopularidad del régimen, nada mejor para disparar una reacción de indignación popular que denunciar unas elecciones robadas, y el no intentar algo así sería una demostración de inhabilidad y cobardía política en grado extremo, tal como ocurrió el 14 de abril de 2013 con Henrique Capriles evitando "una masacre”, lo cual dio como resultado que la única vida que realmente salvó, fue la de Maduro.

Pero justamente así es la “oposición” MUD, es demasiado mediocre, demasiado sumisa y enana para atreverse a un reto de semejante magnitud.

2. LOS PRESOS Y PERSEGUIDOS POLÍTICOS COMO CANDIDATOS:
    LA OCASIÓN DE ORO

Con los presos y perseguidos políticos, especialmente después de los trágicos sucesos del año pasado, se presentó la ocasión de oro de contar con los mejores candidatos posibles para representarnos a todos, en algo que si hubiese podido representar la concreción de una verdadera "unidad superior".

Pero tristemente, por ambiciones, cálculos y mezquindades de los microcogollos y micropolíticos agrupados en la MUD, desechamos la mejor oportunidad en décadas de conciliar en forma inobjetable y virtuosa la lucha por los derechos humanos y por los derechos políticos al mismo tiempo, la lucha por la libertad y el respeto al ser humano, y por la democracia no sólo social sino política, en fin, la lucha por la reivindicación de la protesta y el voto, en un solo movimiento.

¡Qué lástima! y es sencillamente increíble el desperdicio de semejante oportunidad por parte de una clase política crónicamente carente de sabiduría, visión, habilidad, grandeza, estatura… una clase política históricamente derrotada.

De hecho, mi mayor reproche hacía el trío de “La Salida” en 2014, el trío López-Machado-Ledezma, y muy especialmente hacia el partido Voluntad Popular (VP), es que siendo el partido que más ha sufrido por la prisión y la persecución, no haya sido el partido promotor de esta iniciativa.

VP, el partido que tiene preso a su secretario general, perseguidos a importantes dirigentes, derrocados cuatro alcaldes, ha debido ser el portaestandarte de la nominación de los presos y perseguidos políticos como los candidatos de la libertad, el promotor de llevar verdaderos luchadores a la asamblea, y ha debido dar esa batalla política sin ceder un milímetro en el honor, pero no, a ese partido toca verlo con grima y pena, en un plan de consenso cogollérico negociando sus candidatos a la AN con los dinosaurios y politiqueros de la MUD, o peor aún, improvisando maniobras descuidadas como la de la constituyente, o despistándose en acciones exquisitamente pasivas y depresivas, como huelgas de hambre, ayunos, vigilias, rezos… Definitivamente, un partido sin ninguna dirección clara, el partido de los tumbos sin rumbo, tirando flechas a diestra y siniestra.

Desde luego, la nominación de los presos y perseguidos políticos como nuestros candidatos y la lucha consecuente en todos los frentes que ha debido darse, habría contado con mi total apoyo, incluyendo el de ir a elecciones (eso sí, siempre con el objetivo ya descrito en el paso 1, de provocar una crisis terminal).

3. LA SUSPENSIÓN DE LAS ELECCIONES

La suspensión de las elecciones es una hipótesis poco creíble porque puntual se presenta como rumor en cada ocasión, de todos modos es algo que no se debería excluir en cumplimiento de un “deber de previsión” que tendría sentido si tuviésemos una dirigencia distinta dispuesta a luchar. En cualquier caso y otorgándole visos de posibilidad a un hecho improbable, olvídense de una suspensión de elecciones “por miedo” del régimen a medirse, como lo afirma el coro siempre unísono de la corte MUD. En cambio el régimen podría optar, cediendo a presiones internas rato largo represadas, por dar al fin el “gran salto adelante” hacia el Estado comunal, y en "acto revolucionario puro" en honor al “legado de Chávez”, ir hacia la ruptura histórica y acabar con la “geometría del poder burgués” establecida en la cuarta república.

Desde luego, semejante audacia sería para establecer el comunismo y estabilizar un país de sistema dual, un narco-petro Estado rentista, que bajo tutela militar ponga en su sitio ciertas jerarquías dentro del hervidero depredador de mafias, clientelas, poderes fácticos, partidos, banca, boliburguesía, pranes, colectivos, más las exigencias de Cuba, Rusia, China, Irán, las FARC y pare Ud. de contar…

Esto lo podrían hacer, y SIN RENUNCIAR A ELECCIONES como lo enseñan los casos de Cuba y Corea del Norte, y se puede hacer también sin renunciar a partidos de oposición, como ocurre en la "democracia perfecta" nicaragüense.

Porque el desespero de esta compleja y extensa federación de comunistas y sus sinónimos: militares, criminales, lúmpenes, psicópatas, parásitos y oportunistas, no es por miedo a perder su chamba en unas elecciones, sino el de caer en un caos creciente sin una autoridad central que pueda poner orden y concierto en la rebatiña (que era la verdadera “función constituyente” del árbitro Chávez).

Cuidado que semejante patada a la mesa, que tampoco debe excluirse por locura o enceguecimiento terminal (eso ha pasado más de una vez), cambiaría todas las condiciones y por ende, toda la estrategia a seguir, pues ya se trataría de una guerra que debería darse en todos los frentes, incluso el electoral, una guerra que incluya manifestaciones masivas y la desobediencia civil, y en el ámbito clandestino la resistencia y la conspiración clásicas, procedimientos todos que a la actual clase política le provocan alergia y aversión, repugnancia que de hecho demostraron al repudiar y rechazar hasta la ignominia, cualquier acto de protesta que se presentó el año pasado.

Desde luego que a esta guerra le faltaría cumplir con el timing acertado, en otras palabras, hacerla ahora sería hacer lo que justamente el enemigo está esperando y esto vale también para los dispuestos a emprender la vía de la resistencia y la vía conspirativa.

Todavía no es tiempo, y no lo será por un buen trecho, al menos mientras Maduro siga en el poder y un nuevo régimen de consenso gatopardiano necesitado de estabilidad, no haya impuesto su “Pax Rentista”.

4. LA VUELTA HISTÓRICA DEL PLEBISCITO

Si la hipótesis de una suspensión de las elecciones es poco creíble, esta debería sonar increíble, y sin embargo debe ser contemplada: se trata, nada más y nada menos que de la vuelta histórica al plebiscito, pero no al chileno de 1988 sino al perezjimenista de 1957, para ratificar no solo a Maduro, sino a todos los nuevos y flamantes poderes surgidos de la consolidación de un escenario como el expuesto en la hipótesis anterior.

Frente a esto cabría perfectamente ir hacia una gran alianza nacional que también en este caso debería trascender a la MUD (salvo que ocurra el milagro colosal de su renovación, comenzando por su actual dirigencia mil veces desvencijada y mil veces derrotada) movimiento que debería integrar a gran parte de la sociedad civil para primero, ante ese "plebiscito" dar la gran batalla por las condiciones electorales en todo los frentes nacionales e internacionales, sin ceder un ápice, convirtiendo cada requerimiento ante el CNE en punto de honor (entonces y en un caso así, el tiempo y las dilaciones obrarían a nuestro favor), para acudir, sin el menor apuro, al plebiscito bajo reclamo y si lo perdemos, aplicar la expuesto en el punto 1, la crisis terminal.

Esto desde luego requiere de un órgano de sincronización entre la desobediencia en el frente público, acciones de resistencia, y la conspiración dentro del mismo Estado, esto que les digo no es nada nuevo, les estoy contando la historia de lo que justamente culminó en los acontecimientos de 1957.

De todos modos, aun la abstención como acto solitario, aislado de una verdadera lucha, es mil veces mejor que votar en las actuales circunstancias, y como faltan aún muchas elecciones por recorrer, espero que en el futuro salga alguien que comprenda esto, capte la implicación y mejore las propuestas.

[1] la formulada por Robert Michels


miércoles, 3 de junio de 2015

A UN AÑO DEL GOLPE DE ESTADO EN UCRANIA (Audio)

(O sobre cómo es que hay golpes de golpes...)




Invito a escuchar con atención este audio de César Vidal, personaje del cual no se puede sospechar ninguna inclinación de izquierda o pro-rusa (todo lo contrario). Este audio sirve sobre todo, para arrojar luz sobre un hecho que todavía está siendo analizado e interpretado en forma “errónea” (en realidad manipulada), en los países de occidente, ni hablar de Venezuela.

Los hechos del último año y medio en Ucrania constituyen una desgracia, que afectó también a Venezuela, de hecho, la transmisión casi que en cadena internacional, de la supuesta épica del pueblo ucraniano por la libertad, acaparó toda la atención mundial, y dejó en segundo plano las protestas en nuestro país.

Pero para Venezuela queda una lección que se puede fácilmente deducir de este audio, y es que, si la comunidad internacional lo considera conveniente a sus intereses, dar un golpe de estado contra autoridades legítimas, es algo PERFECTAMENTE ADMISIBLE, aún a plena luz del siglo 21, y que además la gracia contará con el apoyo no sólo político, sino institucional y comunicacional masivo, de los gobiernos, instituciones y medios del bloque de los países supuestamente defensores de la libertad y, faltaría más, de la democracia.

Desde luego, este audio no es apto para almas puras que piensen que hay un lado del bien y un lado del mal, en la escena internacional, esa nitidez no existe, y si de verdad queremos estar claros, es hora de abrir los ojos -y la mente- pues no se trata de defender a Putin y a Rusia, sino de entender, más allá de todo candor,  cómo es que se bate el cobre en la escena mundial “multipolar”.



sábado, 25 de abril de 2015

De la vez que la literatura llegó al poder…


Esta semana fui invitado por la Federación de Centros de Estudiantes de la Universidad Simón Bolívar, para participar en un foro sobre: “La influencia de la literatura como medio de expresión del ciudadano en la actualidad” en el marco del evento “Zaperoco en la U”.

La invitación, la aproveché para tocar un tema sobre el cual he reflexionado muchas veces, y que planteo expandir en el siguiente exposición.

La verdad, es que sobre la influencia no sólo de la literatura, sino de cualquier cosa en la actualidad, al principio no sabría mucho qué decir, primero, porque pareciera que hoy en día nada tiene influencia, y lo digo porque en este país, cada día pasa de todo y al mismo tiempo, no pasa nada.

Por lo mismo y antes de pasar a la actualidad, quisiera más bien retroceder para anunciarle al gentil y paciente público que, con respecto a la literatura, ya en este país paso lo máximo que podía ocurrir, y es que la literatura ya llegó al poder una vez y lo hizo obteniendo la más resonante victoria jamás alcanzada por aspirante alguno al poder, de hecho, un tal Rómulo Gallegos, escritor e intelectual de fama y prestigio, fue electo presidente por mayoría abrumadora e inigualada.

Eso ocurrió un 14 de diciembre de hace 68 años, cuando a este país se le proporcionó, por primera vez en su historia, la oportunidad increíble de votar, de votar realmente por sus gobernantes en elecciones libres, universales, directas y secretas, en elecciones en donde sólo se tenía que cumplir con el requisito vital de tener 18 años, en unas elecciones ¡en donde se podía ser mujer y poder votar! ¡en donde ni leer ni escribir hacía falta! y es que por primera vez, este país se dignaba de ofrecerse a sí mismo en un gesto de patria única, de hogar único, un acto tan singular en donde hasta el más mísero, humilde, esquelético e iletrado, tendría tanto poder como el que más, para elegir nada más y nada menos ¡que al Presidente de la República!

Y ese país que amaneció ese día de luz eterna de 1947, ese país aun de rurales estrenando urbanidad, de mujeres estrenando ciudadanía, de niños estrenando alpargatas, de estudiantes estrenando pupitres, incluso de citadinos estrenando pocetas… [1] en ese país en donde todo era un estreno, porque apenas un puñado de décadas lo separaban de estadios apenas superiores a la supervivencia extrema disputada día a día contra el salvajismo, ese país, aún enclenque, desnutrido, desdentado e inocente, eligió al más prestigioso de sus escritores, al más insigne de sus intelectuales, y ese pronunciamiento “ingenuo” quedará inmortalizado, en el más alto porcentaje jamás alcanzado por candidato vencedor alguno: 74,5 %

¡74,5 %!...

¡Caramba pero que ignorantes eran!

Y así fue como este país decide estrenarse en la democracia, en la libertad, y asumir su primer reto existencial, confiándole su destino a su mejor escritor, votando a la tarjeta de un partido que tenía como máximos líderes -máximos líderes en el sentido popular- a un escritor y a un poeta, uno, escritor del país adentro, el otro, poeta del corazón adentro, ambos venezolanos comprometidos de la mayor forma posible en dedicar todo su talento y su creación al amor por el país, y siempre en notas estrictamente humanas, severas y sonrientes como las de un buen padre, nunca en tonos de patria patriotera, de sacrificio inefable en altares regados de odio y bañados de sangre, sino en tonos amables, esperanzados, luminosos.

Esa era la calidad de Rómulo Gallegos y de Andrés Eloy Blanco, venezolanos gigantes, venezolanos eternos, que además de ser escritores, poetas, académicos, en otras palabras, intelectuales, también eran, y oigan bien esto: también eran políticos…

¡Sí! ¡Eran políticos! y eran militantes y dirigentes de un partido político que después de estrenarse en la acción en 1945, ahora se estrenaba en la democracia, y no estará nunca de más recordar que la condición de “político” en aquel entonces, no era estimada como algo que pudiese desvalorizarlos, todo lo contrario: Gallegos y Blanco eligieron ser políticos, porque toda ruta de excelencia, de sana y virtuosa ambición, que coincida con una voluntad fuerte y generosa a la vez y una especial sensibilidad hacia lo humano, deviene inevitablemente en liderazgo, deviene en política, no degenera en política, ASCIENDE a la Política.

Por cierto, siempre se habla de Acción Democrática como el partido del pueblo, como el partido de masas por excelencia, pero pocas veces se recuerda que también fue un partido que supo atraer a un notable grupo de intelectuales de altísimo nivel, sobre todo con altísimo nivel de conciencia nacional, intelectuales muy en contraste con muchos de hoy en día, igualmente dotados de un altísimo nivel de conciencia, pero con respecto a sus posibilidades personales de ascenso, glorificación, notoriedad y permanencia, dentro de círculos de exclusividad elitista.

Aquellos eran intelectuales dirigentes, pensadores-luchadores, líderes con ideales y visión, seres que practicaban la integridad, porque palabra y obra en ellos no era cosa desigual, en cambio los disfraces desfilantes de hoy en día, aunque no todos desde luego, son cortesanos cada vez más apretujados en los pocos espacios de exhibición mediática que les quedan, son una micro élite, algunos arañando las patas de cierta mesa llamada “de la unidad”, las patas del último reducto de statu quo que les ha quedado.

A lo que quiero llegar es que nuestro problema no es la ignorancia, es un problema cultural que atañe a todas las clases sociales, y es por tanto un problema de ausencia de verdaderas élites, esta decadencia profunda que vivimos como nación, no la explica la “ignorancia del pueblo” ¡olvídense de eso! esta decadencia es cultural y no es otra cosa que la consecuencia última, de la implantación de una cultura oportunista, exasperada por la erosión de valores y la cuasi extinción de referentes civiles que los testimonien. El sustrato mórbido se ubica en lo cultural, y gran parte de nuestras supuestas élites son la demostración más contundente.

Nuestras élites de vitrina y nuestras actuales burguesías depredadoras de apetito nunca satisfecho, conforman extensos estratos lumpen que sólo se distinguen de los ubicados en las clases más populares, por los distintos nichos ecológicos que ocupan llámense estos cultura, academia, arte, ciencia, periodismo, o cualquier otro gremio relacionado con la esfera (microesfera en este caso) intelectual.

Todo ya es sólo cálculo, siendo el más notorio, y modélico, el de una clase política “responsable” y de “alta madurez y sensatez”, que con diligencia plena de sumisión decadente, sólo atiende su archipiélago de sembradíos electorales, tratando de cosechar algún repele en las pocas parcelas dispuestas a ser cedidas por el actual régimen. [2]

De hecho, en el caso de la MUD ya no se debería hablar más de oportunismo, pues hace rato que ya es mesa acogedora y coqueta, que con mantelito, florerito y velitas, forma parte del decorado del Estado chavista, la MUD de hecho, es ya una INSTITUCIÓN DEL SISTEMA.

¿Porque nuestra memoria, tanto individual como colectiva, es capaz de registrar con la nota más positiva posible, a esos insignes protagonistas del 47 sin que su condición de políticos los degrade en modo alguno? ¿cuáles son las claves de esa alquimia que nos permite, aún hoy en día, recordar a Rómulo Gallegos con admiración y respeto, y a Andrés Eloy Blanco con emoción y hasta devoción, a pesar de que fueron políticos? estas desde luego, no son claves sólo racionales, son claves que supieron anidarse en rincones del alma, que en cada uno de nosotros suenan y resuenan con música distinta, y es allí donde precisamente el verdadero intelectual, el verdadero artista más bien, es insuperable a la hora de dejar una impronta, esa es la alquimia reservada al verdadero talento.

(A propósito, no hay mercadeo político ni asesoría de imagen capaz de igualar eso, aquí entramos en el terreno sagrado de lo auténtico, que nunca es tan ancho y populoso como una tarima, una gira nacional o una campaña electoral, más bien, es lugar tan estrecho y apartado como la cima de la montaña más alta imaginable).

La verdad es que estamos lejos de entender muchas cosas, el mismo Gallegos al parecer no entendió lo que estaba en juego, y la historia de sus nueves meses al frente de la presidencia es una historia trágica de incompatibilidad y rechazo de un “tejido extraño”, que a mi modo de ver no ha sido estudiada sino superficialmente, pues no se trató de un mero choque político, como resultado de la reacción de determinados intereses entre determinadas clases, o entre determinadas élites no dispuestas “a circular” o de un choque entre la visión militar y la civil, sin duda todos estos fueron factores, pero las evidencias aportadas hasta ahora no necesariamente resuelven el caso, no es así, porque hay algo más profundo en todo esto, hay algo patológico, como si tuviésemos un serio problema evolutivo que compromete nuestro sistema inmune, que nos lleva fatalmente a una propensión autodestructiva.

¿Qué fue lo que nos pasó? ¿por qué después de estrenarnos en la democracia en forma tan aparentemente “gloriosa” hace 68 años, eligiendo al mejor símbolo posible de la lucha entre civilización y barbarie, esta última termina venciendo, sin encontrar resistencia?

Sí, barbarie, léase bien, es BARBARIE, porque no otra cosa es lo que le sucede a una nación cuando termina viviendo en el miedo, miedo a salir de sus casas-cárcel, miedo a caminar, miedo a hablar, miedo a protestar, miedo a pensar en el futuro. Cuando llegamos a esos niveles de miedo es porqué hemos retrocedido a un estado de indefensión natural, en donde las fieras nos acechan como en épocas prehistóricas, y cual rebaño inerme de simios tan sociables como asustadizos, sabemos que cualquiera de nosotros podría caer en cualquier momento ante un depredador al acecho, pues bien, déjenme decirles que eso significa que HEMOS CAÍDO EN LA BARBARIE.

Dicho en el lenguaje simbólico de nuestro primer presidente escritor: ya no vivimos en “Altamira”, nos volvieron a mandar para “El Miedo”.

Por 40 años logramos que a este país lo gobernaran CIVILES, desde luego esos civiles distaban mucho de ser perfectos, aunque frente a esto deberíamos en consecuencia preguntarnos: ¿es que acaso éramos nosotros los perfectos?

¿Qué somos? ¿un país bipolar? ¿un país psicópata como afirmaba Herrera Luque? ¿un caso psiquiátrico colectivo? ¿o será que nunca hemos salido de un espejismo redentor, y Rómulo Gallegos no fue otra cosa que otro paladín pasajero de una larga serie de encarnaciones mesiánicas? (Quizás la más romántica).

En fin y para aproximarme al campo de aterrizaje que me asignaron los jóvenes de la USB, sólo me queda comentar una frase que forma parte de mi concepción de la política, porque resume, engloba, todo el problema en cuanto al rol que deberían cumplir los intelectuales, los pensadores, las élites, con respecto al activismo político:

"Toda vanguardia debe ser la expresión consciente del movimiento inconsciente"

Bueno, aquí hemos llegado al llegadero, porque si hay una disciplina, arte, oficio o vocación, capaz de aportar la transcripción necesaria para que toda vanguardia pueda cumplir con esa función indispensable, esa es la literatura.

El problema es que nada es más subversivo que la literatura, ella puede ser la mejor musa de todos los héroes pendientes, la gran calentadora de oídos y otros órganos, porque la única literatura posible, real, en épocas de postración como la actual, debe ser una literatura hambrienta de libertad, golosa de liberación, libertaria, libertina, incitadora de la tentación prohibida, la instigadora intelectual de toda desobediencia…

Si apareciese ¡bienvenida sea! aunque tenga que circular, como siempre, por los bajos fondos, con sigilo por cada esquina, en la sombra… ¡No importa!

[1] Poceta: venezolanismo que alude al retrete o inodoro. En Venezuela todavía mucha gente, incluso de clase media y más arriba, afirma haber conocido este recipiente en edad ya adulta, cuando se desplazó o mudó a las ciudades.

[2] En Venezuela, “repele” es una sobra, lo que resta de algo, por ejemplo, de una comida, de un botín o de un monedero después de hacer las compras, en este caso, es lo que sobra del reparto rentista, las migas.

martes, 24 de marzo de 2015

¡Gracias por todo!



para esas masas insatisfechas
la historia ha debido ser de redención
pero fue muy fácil seguir la vía del reparto
inmediato, pronto, e instantáneo
cotidiano y tangible
siempre con cobertura dulce, de épica altisonante

exactamente,

la vía menos revolucionaria posible.

Ajena a la conciencia
alérgica a la dificultad
complacencia,
sueño,

Opio,
Opio a manos llenas
inoculado a ritmo de petróleo
nos lo dieron, no en jeringas…
sino en barriles

esta ha sido la vía del chavismo
de las escaleras del cerro,
a la cola en la avenida,
el descenso de la necesidad
al apremio.

Una sola vía, en bajada, inexorable, indetenible,

hacia la decadencia…

Al final, la mejor entrega imaginable a cualquier designio
hasta el imperialismo sobra ya
no, el águila no se dignará…
esta será, una pelea vomitiva,
entre buitres

la caza a una carcasa…

costillar hediondo
hueco
eviscerado
de vaina quedará cuero seco
para algún transeúnte que desee patearnos

por accidente pisarnos…

Vergüenza eterna.

¡Gracias por todo fidel!
¡Gracias por todo chávez!

Aún así,
de ese país hundido en fosa común
del cual lo único ascendente, serán oleadas repulsivas
de pobredumbre indescriptible

de ese pozo séptico, a cielo abierto…

Algunos pocos querrán hacer algo.

Lo lograrán…

…………………………………………………………..

Nota del cronista:
aparecerán justamente de un lugar
donde supuestamente no había nada
de momentos
que ya nadie esperaba
con palabras
que ya nadie recordaba



viernes, 13 de febrero de 2015

Fatalidad Parte 2 (no somos la roca)


No, no somos la roca
es más,
somos arena.

Por eso,

nos desmoronamos todo el tiempo
justo detrás de la infaltable sonrisa
justo detrás de esa mueca, en la cara todo el tiempo

No vaya a ser que asustemos,
a un mundo más asustadizo que nosotros
Que no nos perdonaría ninguna cara inconveniente.

Porque, eso, y ninguna otra cosa,
ninguna otra
es el MIEDO (el de ellos) (el del mundo)

Si, nos desmoronamos todo el tiempo…

Con todo y a pesar del castillo que,
con esfuerzo diario, implacable, incansable,

Heroico, Solitario,

logramos levantar.

Pero ese castillo es sólo castillo de arena
¡siempre es! castillo de arena.
No otra cosa es, que un castillo de arena…

Y como todo castillo de arena
al final, o al comienzo, o a la mitad

Se lo llevará el mar.

Y se lo llevará también el salitre, la fuerza, el sol,
el origen, lo que somos
y lo que no somos…

Y aun así, por más fuerte que nos embista el mar
sobre estas, nuestras vidas de arena...
con gusto y a menudo, nos dejaremos llevar
nos dejaremos arrastrar...

Pero eso no es debilidad
Sólo los débiles pueden creer eso

Porque al castillo de arena lo ha de embestir el mar,
Porque al castillo de arena lo DEBE embestir el mar.

A más embestidas,
más arena saldrá

O sea
Si somos invencibles
Es la fuerza la que debemos extraer
precisamente de la fuerza que nos pretende moler
demoler…

Un tal Emerson (Ralph Waldo) lo dijo:
a la botella del cristal más fino
aunque sólo sea una “película de cristal”
no la podrá romper, ni el océano más furioso...

si está llena de la misma agua.

Fatalidad.
Siempre contra uno,
hasta que uno se vuelve uno
con ella.
Y comienza a cabalgarla dichoso. A poseerla.

Como la botella al océano…

O sea
Sí somos invencibles

Solo basta ser capaz,
de cambiar.
Pues el que cambia no puede ser vencido.
Pues el que cambia

¡ES!

Y esa y no otra cosa,
ninguna otra…
es la inteligencia.

(lo contrario del miedo es la inteligencia, que nunca se nos olvide eso en esta comarca)

(el castillo de arena, no es fortaleza, no, es el juego, y como todo juego, no lo es si no puede recomenzar…)

Y el juego ese no termina

Como el mar. Como la arena.

jueves, 29 de enero de 2015

De cuando la autoridad sufre de legitimidad irritable


De cuando la autoridad sufre de legitimidad irritable
Federico Boccanera [1]

Los ciudadanos y ciudadanas tienen derecho a manifestar, pacíficamente y sin armas, sin otros requisitos que los que establezca la ley.

Se prohíbe el uso de armas de fuego y sustancias tóxicas en el control de manifestaciones pacíficas. La ley regulará la actuación de los cuerpos policiales y de seguridad en el control del orden público.

Artículo 68° de la Constitución Bolivariana de la República de Venezuela.

Conciudadanos, hoy amanecimos con la novedad publicada en Gaceta Oficial, de una resolución del ministerio de la defensa (minúsculas ad honorem) que autoriza el uso de armamento “potencialmente mortal”, como “último recurso para evitar los desórdenes”.

No creemos que haga falta aclarar, qué entiende el actual Estado por “evitar desórdenes” y cuál es el criterio que aplica para calificar un “desorden” y activar el “recurso último” al enfrentarlo. De eso tuvimos una muestra exhaustiva el año pasado.

En realidad, desde hace años vivimos una aplicación, moderada si se quiere, de la doctrina de seguridad nacional, de la doctrina del enemigo interno, aunque no tan intensa como en otros momentos históricos, pues no hace falta que sea así: con una oposición comensalista y colaboracionista como la que nos gastamos, tan activa o más que el régimen en condenar el “tobogán de violencia” de grupos radicales.

Frente a esto caben pocas conclusiones adicionales, pocas, porque ya llegamos al océano, a la última frontera. El equipo editorial de La Cabilla, considera que el “llegadero institucional” fue superado hace mucho tiempo, sin embargo, esta última resolución establece una diferencia cualitativa que no debe ser pasada por alto, ni ser juzgada sólo como una violación a ciertos artículos de la Constitución, desde luego, la violación de un artículo como el 68 es grave, pero deseamos referirnos a otro tipo de gravedad cuya implicación va más allá de la ilegalidad de un Estado que ya no es más, un estado de derecho.

Estas son nuestras reflexiones, que expondremos ante el auditorio ciudadano cibernético:

1. El uso de armas contra protestas implica que estas han de considerarse rebelión. El régimen asume su condición totalitaria (y su destino).

2. Cada amenaza y atropello de la opresión, legitima y activa un derecho sagrado ¿será que están conscientes de lo que implica?

3. Las sentencias de la opresión activan y legitiman derechos precisos: a la resistencia, de acato y el derecho supremo a la rebelión.

4. Si se autoriza el uso de armas mortales contra las protestas, se legitiman derechos como el de acato por parte de las fuerzas del orden.

5. Si se autoriza el uso de armas contra las protestas, se legitima el derecho a la rebelión, la ilegitimidad es vacío, el turno pasa a la ciudadanía.

6. El régimen violento se ilegitima a sí mismo al desechar la constitución. La sustitución de este restablecerá la ley, la sustitución por tanto será constitucional.

7. La ley respetando la virtud y honor. Si desaparece la ley, el ciudadano debe restablecerla y las fuerzas de la nación deben apoyar.

EL DERECHO A LA RESISTENCIA

El derecho a la resistencia es el derecho natural e imprescriptible del hombre de oponerse a la opresión, y puede invocarse por parte de individuos y colectivos para combatir el despotismo y restaurar la legitimidad, combatir la arbitrariedad, preservar o recuperar derechos anulados o afectados por acciones u omisiones del poder público, demandar el reconocimiento de nuevos derechos y para generar rebelión en caso de necesidad.

EL DERECHO DE ACATO

“Se acata pero no se cumple…” es el derecho a reconocer la autoridad y su mando pero a no obedecer y aplicar sus órdenes, disposiciones y leyes, cuando estas no se ajustan a la constitución, al derecho o a las circunstancias imperantes. Su función principal hoy en día es la de impedir que excesos o deformaciones en el ejercicio de gobierno, puedan justificarse alegando la institución de la obediencia debida (u obediencia jerárquica).

EL DERECHO SUPREMO A LA REBELIÓN

“El derecho a la rebelión, lo mismo que el derecho a la legítima defensa, surge cuando un cúmulo de hechos graves, plenamente comprobados, conforman un estado de necesidad de inminente y extrema peligrosidad para la preservación de la libertad, la vida y los bienes de todos los ciudadanos, que quedan en total indefensión por cuanto los hechos y las agresiones provienen del Estado que debe ampararlos…”

Interpretación del Derecho a la Rebelión, según John Locke:

“Cualquiera que estando revestido de autoridad, excede el poder que le han confiado las leyes y emplea la fuerza que tiene a su disposición para hacer cosas vedadas por estas, es un tirano; y como obra sin autoridad, se le puede presentar oposición del mismo modo que a cualquiera que invada por fuerza el derecho ajeno…”

La Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1789, en su artículo dos, establece que:

“la finalidad de toda asociación política es la conservación de los derechos naturales e imprescriptibles del hombre, que son anteriores a los poderes establecidos y son considerados como aplicables en cualquier lugar y cualquier época:
La Libertad
La Propiedad
La Seguridad
La Resistencia A La Opresión
La Igualdad”

Jorge Olavarría, 26 de febrero de 2002.

LAS CONCLUSIONES SE LAS DEJAMOS A LOS LECTORES.

[1] Artículo publicado como editorial de La Cabilla el 29 de enero de 2015 en su antigua página “lacabilla.com”.
Editorial de La Cabilla
Caracas, 29 de enero de 2015


martes, 20 de enero de 2015

USTEDES SON LOS MUERTOS



Temporada de vacío
de una ausencia que se llevó el calor
de decepciones ensañadas

Temporada gris frío
Temporada gris suelo
de esperanzas volátiles
de arrojar creencias directo al cesto

de muertes de toda especie
de horas muertas
de encuentros muertos
de muerte en toda palabra

la vida se quedó sola 
en algún lugar que no logro encontrar
y en la esquina 
sé que esta la muerte

al fin tendré compañía...

y sé que será compañía
porque el dolor no es tal
el dolor es otro, y está donde debe estar

y no se irá de mi

porque ustedes son los muertos
porque nunca estaré, donde me piensan

ya sé que ustedes piensan
y al hacerlo se detienen.
Ya sé que pienso
y al hacerlo, me vuelvo distancia.

¡No! el dolor ¡mi dolor! No será para nadie
¡ya aprendí a saludarlo!
aprendí que es dura compañía 
pero en tanto siga aquí

la muerte seguirá en la esquina.

Y ustedes allá lejos
mientras terminan de borrarse.

domingo, 21 de diciembre de 2014

Manifiesto del Solsticio de 2014


Faltan pocas horas para que termine el día más oscuro,
del año más oscuro,
en la Venezuela más oscura.

Ya el país no es de nadie
ni siquiera, de quienes creen ser sus dueños
es más, el país se fue…
Al quedarse primero sin caminos,
y luego sin nadie queriendo pisarlos.

El país se fue…
hasta el lado oscuro de la luna
a esperar la convulsión de su muerte
o de su renacimiento.

En el hueco dejado, 
moran los fantasmas
los peores fantasmas,
los que ya no morirán
pero no por bendición…
No morirán,
porque ya están muertos.

Fantasmas de fantasmas
que creen vivir, pero solo son sombra
de su propia sombra
sombras de sombras.

Abajo en el valle
en el valle de las sombras muertas
donde algunas vez hubo cielo
sólo queda lo que nada sirve,
y sus quejidos,
quejidos cada vez más recios, en su debilidad.

Quejidos que están allí para detener
para parar,
para evitar que algo se mueva, que algo hable.
Son para los inmóviles
los paralíticos
para los aterrados…

Aun así, este año algo hizo ruido,
en la estación ya lejana, de febrero...

Algo salió,
a gritarle a la sordera
a asustar a los asustados
a matar a los muertos…

Fueron 43 y les decían de varias formas,
jóvenes, estudiantes, muchachos, héroes…
Nadie sabe de donde salieron,
Ninguna sayona los advirtió
Ninguna llorona los predijo,
se rumora que llegaron y se fueron rápido
porque traían algo raro, llamado “Vida”
que aquí no podía durar…

¡Qué va!

Yo sé que regresaran.

Lo sé,
porque yo sé dónde están, y no soy el único
los he visto, los han visto,
todo el tiempo desde entonces…
están en muchos
están en miles
están en mí…

llegado el momento, saldrán de nosotros
rompiendo las mortajas que nos envuelven
porque ellos se quedaron
en la parte viva que aún nos queda.

Están en lo inmortal

Y están en lo que vence, una y otra vez

Año tras Año
Siglo tras Siglo
Milenio tras Milenio…

Así como la luz siempre comienza a volver,
justo en lo más oscuro,
del día más oscuro.

¡Bienvenido Solsticio del 2014!
Tu oscuridad, tu silencio,
es de amanecer.



domingo, 7 de diciembre de 2014

LA OPOSICIÓN FELIZ


Diosdado Cabello el pasado 16 de octubre, declaró que la oposición andaba “amargada” por el ingreso de Venezuela al Consejo de Seguridad de la ONU. Desde luego que en aquella ocasión como en tantas, el personaje no hacía otra cosa que desatar su usual vomitada contra todo un sector de la sociedad al que calificaba con cinismo monumental, de “vendepatria”.

Pero ya conocemos al personaje y aunque resulte imposible acostumbrarse a su permanente agresión rabiosa, esas representaciones teatrales hace rato que no pueden sorprender a nadie, más bien, me causa siempre algo de gracia -y no me crean perverso- cuando irrumpe contra la “derecha”, justamente él…

Lo que sí es sorprendente es ver a la oposición oficialista refugiada en la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) adoptando el mismo calificativo y aplicándolo con fruición, con regodeo, ellos también contra todo un sector de la sociedad al que califican, también con gran insolencia, de “oposición amargada”.

Y lo realmente sorprendente es constatar que esta feliz sintonía entre Diosdado y la MUD comienza a mostrarse públicamente, sin ningún problema de que se establezca la inevitable asociación, incluso alternándose en la ofensiva contra el enemigo común que tanto los irrita ¿será esto un efecto de tantas reuniones a la sombra, pactando continuaciones y transiciones? (como tanto se afirma por allí) ¿o será una estrategia acordada para delimitar exactamente los objetivos políticos, electorales, ¿militares? a ser combatidos/neutralizados en un futuro próximo?

Aunque pudiese tratarse también de un desliz muy humano: el efecto de tantos encuentros y tantas horas pasadas juntos en lugares secretos, debajo de la mesa, tiende a crear identificaciones, vibraciones cada vez más armónicas, un reconocimiento del uno en el otro… afinidades crecientes que bien pudieran ser, el preámbulo de cierta promiscuidad que podría marcar el pacto inaugural de una política post-madurista de defensa del poder y del botín a como dé lugar.

En otras palabras, el futuro feliz que ellos quisieran poder preservar, ya nos lo comenzaron a anunciar a nosotros, los “opositores amargados”.

Hace tiempo que la MUD abandonó las formas, para exhibirse sin desparpajos como la asociación oficial de empresas políticas del statu quo, asociación con fines tan múltiples como inconfesables, a la que la lengua se le ha soltado en derroche de sinceridad política que debería agradecerse, al minimizar la especulación e incertidumbre sobre sus verdaderas intenciones.

Definir la persecución política como una “distracción”, incluso como un “circo”, la ausencia notoria de los partidos del huevo frito ahogado en salsa rojita (o sea PJ y AD) al lado de María Corina Machado, el torneo de insultos intelectualoides contra los “feroces destructores” de ferias de libros, la transformación del neoprócer Chúo Torrealba en un almapenante en busca de la marcha perdida, los cacerolazos fallidos, la restitución del arzobispo Aveledo con ampliación de su poder terrenal a oficiador extramuros, etc, etc, son todos actos erráticos y desorientados de esta asociación de empresas partidistas electorales, que se ha ido quedando sin calle ni tarima, sin su Globovisión ni otros medios, sólo las encuestas quedan: una legión de zombis ya parecen… [1]

Y sin embargo, andan muy felices porque viene el 2015, año bendito porque al fin volverá a ser electoral: lo único para lo cual han quedado tras un largo proceso de miniaturización.

Pero no cabe duda que son una oposición feliz, una oposición tan pero tan contenta que no ha logrado, ni de carambola, capitalizar descontento alguno, a pesar de la caída en barrena de la popularidad de Maduro, lo cual es cosa lógica que no amerita mayor explicación, porque los “felices” de todo tiempo y lugar no sólo huyen de los jamás contentos, sino también de su extensa carga negativa, ya que por todos es sabido que nosotros los descontentos nos hemos mostrado impacientes, cortoplacistas, desenfocados, distraídos, violentos, desdeñando impíamente los “tiempos perfectos de Dios” ¡y para rematar ahora también somos unos amargados! ¿a quién puede interesar algo así?

Desde luego la explicación profunda es otra, y obedece a un inesperado despertar que ocurrió en los albores del año, el cual se manifestó en forma inoportuna, inconveniente y contraria a cálculos, pactos, contratos y otras formas de entendimiento entre oligarquías gobernantes, factores de poder y partidos comensalistas del reparto rentista.

Se trató de algo que ha podido significar el rescate popular del espacio público, y eventualmente de la política y su posible renovación, algo que, aunque resultó ser momentáneo, más bien fugaz, fue una bocanada de aire fresco, y eso fue algo que ellos no pueden perdonar, algo que todavía les asusta, les disgusta, les duele.

Aunque después volvimos, a punta de plomo y sangre, a la sana anomia que tanto complace a los perros pastores de la MUD, eso que presenciamos a partir de febrero y en los meses subsiguientes, fue algo que los puso en serios aprietos pues implicaba nada más y nada menos que su peor pesadilla: la reactivación del habitante como ciudadano, el relanzamiento de la política desde su escenario estelar, y sobre todo, ¡el pasarles por encima de una buena vez!

Ese susto quedó y ya nada puede serenarlos, la paranoia llegó para quedarse, y por más que griten ¡allá viene el laboratorio! Ya nada será como antes.

Porque ellos algo si saben: saben que cuando los ciudadanos vuelvan a hablar de sus vidas en la plaza, a debatir sus problemas y apremios en asambleas libérrimas, de pura calle realengas, comenzará la reconquista de la libertad, la cual solo podrá “encenderse” cuando se adquiera conciencia que la actual micropolítica nunca podrá regenerarse “desde dentro”, y menos, desde una sociedad de cómplices…

Por cierto, esa era la idea central, la idea brillante, liberadora, de “La Salida”.

Conciudadanos, la verdadera Política volverá, cuando logremos una verdadera unidad entre nuevos liderazgos y una sociedad reactivada, en donde la resistencia irá quedando como el último reducto, pero a su vez como la máxima expresión posible de ciudadanía.

Así que toda esta “amargura “es la que amenaza la felicidad de la oposición, a la que sólo le queda apelar al chantaje hueco de una unidad en la que ni ellos mismos creen. Por lo tanto, de lo que hay que dividirse es precisamente de ellos.

No podemos sumarnos a los que nos han restado siempre…

¡Amarguémonos todos de una buena vez!

[1] PJ: Primero Justicia, partido “progresista-humanista”, AD: Acción Democrática, partido “socialdemócrata”, fundador de la democracia venezolana.