jueves, 26 de marzo de 2020

La pandemia interminable de la seguridad sin límites



(A continuación la transcripción del video, que se pone a la disposición para aquellos que no disponen de una conexión a la internet que permita la correcta reproducción de este tipo de contenidos, lamentablemente, esta situación es muy frecuente en Venezuela, desde hace años).

Amigos visitantes y seguidores de este apartado rincón del espacio-tiempo cibernético, donde la intención principal no es informar, es la de poner a pensar, para evitar la atrofia de facultades mentales básicas para la supervivencia.

Desde hace ya unos cuantos días nos encontramos todos confinados a nuestros hogares debido a la pandemia del virus chino, con nuestra preciada libertad objeto de persecución al haberse convertido en una amenaza a nuestra propia seguridad, desde luego, los gobiernos se supone que lo hacen por nuestro bien, la preservación de la salud y de la vida es lo más importante.

Ahora bien, cuando un gobierno decreta el estado de alarma, el estado de excepción, o de emergencia, el cual por diseño constitucional le permite suspender derechos individuales y colectivos, este gobierno asume no solo la tarea de la seguridad ciudadana, hay otros tipos de seguridad que deberá atender, por ejemplo, su propia seguridad, la seguridad del Estado, porque la operación de vigilar sobre todo el territorio es una dispersión y distracción de fuerza que pudiese ser aprovechada para acciones indebidas.

Debe ocuparse también de la seguridad económica, si la gente no puede trabajar y producir porque el gobierno le pide quedarse en casa, el Estado debe compensar esta situación, asegurando el sustento material de trabajadores y empresas, faltaría más, y está también la seguridad de los bienes, de la infraestructura, de los servicios, en fin, son muchas las “seguridades” que el poder debe proveer…

Pero hay algunas que son especialmente importantes aunque generalmente pasan desapercibidas, y me refiero a la seguridad relacionada con la preservación del poder, la cual no solo abarca los poderes formales, sino a todo el sistema de poderes visibles e invisibles que realmente lo constituyen, más allá del gobierno, incluso más allá del Estado, estoy hablando de lo que denomino, la seguridad del poder.

En una emergencia como está, mejor aún si se la define de una vez como “guerra”, el poder necesita defenderse, no solo por seguridad de Estado, que es lo que corresponde al nivel visible, o sea a eso que llamamos el gobierno y sus órganos, también deberá actuar para preservar el sistema que constituye su basamento profundo, sistema que no responde a leyes o constituciones formales, sino a leyes de dominio sobre la sociedad, y la nación.

Especialmente si ese poder responde a intereses que no son precisamente públicos, sino privados, intereses particulares,  sectoriales en algunos casos y globales en otros, porque existen ciertos intereses que van más allá del estado-nación, bien sea porque ese poder busca la supresión soberana o lo contrario, desea convertir a la nación misma en un proyecto expansionista, por ejemplo, los intereses del chavismo son de supresión de la soberanía y conversión de la nación en territorio listo para ser depredado, mientras que el proyecto chino, o el turco, o el iraní, son de conversión de sus naciones en proyectos-nación expansionistas, o imperialistas como en el caso chino, y aquí ambas modalidades se complementan: el proyecto del chavismo de destrucción de la soberanía venezolana es justamente lo que necesita un proyecto expansionista como el proyecto imperialista chino.

 Y para estos intereses, el objetivo del poder no es el orden, sino el control de la sociedad, algo que solo puede lograrse, si ese control puede abarcar a la totalidad de esa sociedad, y esa ruta totalitaria, de control absoluto, solo puede recorrerse en dictadura comunista, como pasa en China, o si se genera caos en las sociedades libres, (o supuestamente libres) caos que bien puede ser artificial, o aprovechando el caos derivado de algún evento natural, por ejemplo, una pandemia, y en ambos casos, bien sea por caos artificial o provocado, o por caos natural, o caos oportunista, la operación del poder corresponde a la ejecución de una planificación previa que se elabora trabajando sobre escenarios que hoy en día se pueden simular con gran precisión gracias a la potencia informática de los Estados que pueden disponer de enormes cantidades de información, enorme potencia de cálculo y procesamiento, y además esta potencia informática puede preparar el campo de acción, al ser capaz de incidir masivamente sobre el comportamiento colectivo, e incluso condicionar la percepción, el pensamiento, de grupos humanos de cualquier tamaño, sean mayoritarios o minoritarios, en otras palabras, los escenarios no solo se pueden simular, se pueden precipitar a conveniencia, y ni hablar de lo que puede lograrse si a esa sociedad la has venido ablandando…

Ablandando hasta convertirla en una masa amasable, plástica, mediante una operación de devastación cultural, y más aún si a la par de esa devastación cultural, produces devastaciones individuales, a nivel psíquico, en donde al ya tradicional lavado cerebral, por fragilización del individuo, agregas el lavado de la realidad misma, o sea, el lavado de los hechos, la fabricación de una realidad alterna.

Como ya dije, el objetivo de ciertos poderes o sistemas de poderes nucleados en torno a ciertos ejes o agendas de dominación, no es el orden, o sea, la finalidad moral que justifica la existencia de la política, orden por ejemplo para que haya paz, progreso y prosperidad, no, no es así, el objetivo de estos poderes no es el orden sino el control, se trata de controlar a la sociedad, incluso para que ese "orden", esa "paz y prosperidad", ahora entre comillas, no sea la que desean los ciudadanos, sino la que desea el poder.

Y esto se puede lograr bien sea por imposición, método desacreditado, o por transformación de la sociedad en algo en dócilmente moldeable, tanto a nivel colectivo como individual, cosa que solo puedes lograr si rompes, si ablandas, si le quitas a ese individuo y a esa comunidad, su coraza, su escudo, su sistema tradicional, ancestral, de valores, creencias y costumbres, en otras palabras todo lo que a esa comunidad le proporciona sentido, identidad, unión, determinación, fuerza, resistencia.

Para lograr esto es primordial el manejo de la información, en otras palabras el dominio de la comunicación: las fake news, el lavado cerebral, el lavado de la realidad, la ridiculización de los que no se adaptan al relato o a la narrativa mainstream, o sea la de los medios acreditados, la de los medios prestigiosos, la generación de ruido, rumores, temores, esperanzas… todo esto es más conveniente que operar censura pura y dura.

Además, por si el condicionamiento mental y de la percepción no bastase, como primer anillo de seguridad del poder, están las tecnologías que permiten espiarnos, espiar nuestra navegación en internet, nuestros chateos, nuestras compras (no solo las que hacemos por internet), saber dónde estamos, hacia donde vamos -ese es el segundo anillo- y complementando todo esto, están las tecnologías de vigilancia fuera del hogar, con las cámaras, los dispositivos de reconocimiento facial, los drones, etc, ese es el tercer anillo, y todos estos “anillos” permite recolectar una colosal cantidad de información, lo que llaman la “big data”, lo que permite afinar y perfeccionar a todos estos mecanismos de control y además generar una enorme base de datos de todo tipo, de datos y de perfiles, tanto individuales como grupales, en fin, toda esta estructura de seguridad constituye una extensión de la capa o envoltura tecnológica del poder, que es la que más diferencia a los sistemas de poder actuales con respecto a los poderes del pasado, incluso poderes del pasado reciente.

 Por ejemplo, muchos gobiernos, como el de Alemania o de Italia, han estado usando la data suministrada por las empresas de telefonía celular para verificar el cumplimiento por parte de la ciudadanía de la cuarentena, desde luego, estos gobiernos advierten que no se trata de información detallada, persona por persona, sino de información acumulada a escala colectiva, a escala local, regional, nacional, y que esa información no solo ha sido útil para determinar cuanta gente salió de sus casas, por cuanto tiempo y hasta que distancia, además permitió establecer si habían ocurrido reuniones, y ubicar esas reuniones o aglomeraciones, y cuantificar su dimensión, su duración.

Pues bien, no debería hacer falta que explique lo que implica todo esto, toda esta intromisión profunda en la vida de los ciudadanos, solo les daré la conclusión inevitable, y es que nos encontramos ante la transparentación final de los ciudadanos ante el poder, y por lo tanto la transformación del poder en una entidad que todo lo ve, todo lo sabe, un poder omnímodo y absoluto, desde luego, todo esto es por el bien de todos, es para proporcionarnos la seguridad que tanto pedimos, algo que nadie debería atreverse a reclamar o a discutir en este momento.

Lo que pasa es que estamos en guerra, los gobiernos nos hablan abiertamente de guerra, aunque para terminar de graduar los estados de excepción, alarma, o conmoción, como estados de guerra real, solo falta la supresión de la garantía a la libre expresión, la cual de paso terminaría realmente de convertir nuestro confinamiento en los hogares, en una verdadera prisión… no sé si lo han pensado, porque esta, no es una posibilidad remota, es algo que podría ocurrir de un momento a otro, se acordarán de esto que les digo...

Ahora bien, y a riesgo de caer en la banalidad, les debo recordar que la antigua acción cotidiana de salir a la calle nos permitía no solo entrar en contacto con la realidad sino ser la realidad, la “distracción callejera” que se expresaba en alguna acción, sea la del trabajo, la diligencia, la compra, la diversión, o el mero paseo para ver o para dejarnos ver, al ser conjuntamente acción e interacción, nos reconectaba higiénicamente con nuestra esencia evolutiva social, la cual desde hace 300.000 años impedía nuestro alejamiento del grupo de pertenencia y por lo tanto, impedía que nos convirtiésemos en un blanco solitario, o sea en presa fácil de algún depredador al acecho.

No sé si lo sabrán, pero todo depredador, sea lobo, león, o malhechor, siempre vigila al rebaño a la espera de que alguna oveja o borrego se separe del rebaño o se rezague para iniciar el ataque, en la naturaleza, un borrego descarriado es un borrego muerto. Pues bien, no contentos con transformarnos en borregos, al machacar o licuar nuestros cerebros, ahora han encontrado la forma de separarnos netamente los unos de otros, y todo en nombre de la seguridad, seguridad que nosotros mismos estamos dispuestos a hacer cumplir y la prueba está en que, al que se le ocurra salir de su casa, lo hemos transformado en un delincuente, en una amenaza, ahora resulta ser que la oveja descarriada es la amenaza ¡perfecto!

Lo lograron, es increíble pero lo lograron ¡los felicito!

Llegado a este punto, me parece fundamental que entendamos que en estado de confinamiento y aislamiento, ambas cosas a la vez, y lo recalco porque no son lo mismo, es cuando el bombardeo de información y desinformación es más eficaz en cuanto a la inducción de incertidumbre, duda o miedo: al no poder salir a la calle nos toca pegarnos a la red o a los medios, y por lo tanto surge la posibilidad del método Ludovico, aflora la posibilidad de la naranja mecánica, la cual no es otra cosa que la posibilidad de reeducación del forzado a la inmovilidad. Por favor, busquen esa película, la “Naranja Mecánica” del director Stanley Kubrick, eso sí, les advierto que es muy fuerte, muy cruda, si no logran verla hasta el final, lo puedo entender.

OK, volviendo al tema, los invito a sumarse a una tarea de alerta temprana: vamos a ver cuántas de estas limitaciones a nuestra libertad serán suspendidas al terminar esta pesadilla, vamos a ver si todos estos dispositivos de vigilancia van a ser retirados o limitados cuando volvamos a la normalidad, si es que algún día volveremos a ella, porque ya nos están diciendo, los poderes nos están diciendo, que tocará cambiar muchas cosas…

¿O será que nos obligaran a cambiar? y lo digo porque simple y llanamente muchos podrían quedar en la posición de no poder reclamar nada, por ejemplo, al quedar en una posición de total dependencia del Estado, aunque sea para recuperar un puestecito de trabajo con salario de subsistencia.

A ver, ¿este gran despliegue de medidas de seguridad? ¿son de seguridad para la gente, o son para la seguridad del poder, o para asegurar el poder? aunque caiga el poder político en algunas partes, que como explico en mi bio de Twitter, es meramente un nivel intermedio. ¿De verdad creen que el poder va a renunciar a todo este control que ha logrado sobre nosotros, luego de haberlo afinado y perfeccionado gracias a esta gran experiencia, gracias a este gran ensayo o laboratorio global?

¿De verdad vamos a creernos que van a renunciar a este superpoder a nombre de la libertad, en nombre de nuestra libertad?

Créanme, la ingenuidad de cierta gente me das más miedo, mucho más miedo que el propio virus chino.

Por último, Señores este virus chino parece creado a propósito no para crear una enorme mortandad, sino para crear un gran contagio masivo, capaz de difundirse a velocidad alucinante, un contagio que obliga a la parálisis y al colapso de las sociedades, en otras palabras, parece creado para provocarle un gran daño a nuestro modo de vida, facilitado por el grave daño económico que podría dejar, un daño que no va a ser tanto en los grandes actores económicos (esos siempre caen de pie), sino en nuestras economías personales, porque vamos a salir de esto en una situación muy preocupante de dependencia del Estado y de sus sistemas de poder asociados.

Cuidado porque este virus chino parece creado a propósito para llevarnos a cierto modelo de sociedad en donde tendremos, por un lado a una gran masa precarizada de trabajadores necesitados de todo tipo de auxilio y en todo caso subpagados, y por el otro, a una clase social constituida por consumidores insaciables, algunos más privilegiados que otros, y en medio una economía con altos niveles de concentración, en donde difícilmente tendrán cabida pequeñas y medianas empresas o comercios (a no ser que estén destinados a servicios o clientelas premium).

Una economía solo para triunfadores, o sea, grandes consorcios industriales y comerciales, siempre y cuando puedan alcanzar un rango de acción global, siempre y cuando sean “ultra eficientes”, “ultra competitivos”, y puedan aplicar economías de gestión a cierta escala, con costos laborales bajos, faltaría más…

Estoy hablando de un modelo de sociedad en donde solo hay dos tipos de igualdad: la primera consiste en que todos absolutamente todos, desde el simple trabajador hasta el gran empresario, ninguno goza de verdaderos derechos políticos, y la segunda igualdad es que todos sin excepción, serán vigilados y seguidos a cada paso por las redes cibernéticas del Estado, por su bien, por su seguridad, todos bajo el generoso manto protector del Estado, que es para eso que debe estar el Estado, para proporcionar seguridad.

Señores, este es el modelo chino, estoy describiendo a China, y mi propósito no es el de lanzar una profecía, sino de lanzar un alerta, que espero sea comprendida en su justa orientación, por favor no bajemos la guardia, una vez superada la pandemia, sin duda muchas cosas habrán cambiado y comenzarán a cambiar, no sé a que ritmo, no sé con cual velocidad, pero atentos, sobre todo muy atentos hacia cierta campaña que ya ha comenzado a desplegarse en todo el planeta, donde se quiere presentar a los chinos como los salvadores del mundo, los solidarios, los generosos, todo un ejemplo a seguir…

¿O un modelo a seguir?

Muchas gracias por la atención, y la paciencia, y no se olviden que la conexión no termina con este video, estoy a la disposición por este canal, en los comentarios que tengan a bien hacer, y también estoy en Twitter, en las cuentas que aparecen más abajo, donde está también la de Aura Palermo, que estará de vuelta en algún momento.

Hasta pronto. Estén alertas, cuídense.


sábado, 21 de marzo de 2020

Coronavirus: La Gran Tormenta Perfecta del 2020


Coronavirus: La Gran Tormenta Perfecta del 2020
Federico Boccanera
19 de marzo de 2020


(A continuación la transcripción del video, que se pone a la disposición para aquellos que no disponen de una conexión a la internet que permita la correcta reproducción de este tipo de contenidos, lamentablemente, esta situación es muy frecuente en Venezuela, desde hace años).

Estimados seguidores de este espacio-tiempo cibernético, muchas gracias por la atención.

Esto que estoy por decirles es importante más allá del contenido informativo, porque es una invitación al pensamiento, que es lo único que realmente me interesa lograr con mis videos.

Bien…

Como todos sabemos, la pandemia del coronavirus chino se ha convertido en una crisis global, pero cuidado, entendiendo como crisis, la fase culminante de un proceso de caotización creciente, de incertidumbre generalizada y posiblemente de desestabilización, la cual a su vez podría desembocar en una catástrofe social perfectamente equivalente a la de una guerra.

De todos modos quisiera aclarar que este servidor cree en las crisis que pueden surgir de golpe, por ejemplo, las que se originan a raíz de un evento natural, sea un terremoto o un huracán, o una plaga, pero a la vez no dudo de la existencia de ciertas crisis superpuestas, que no son otra cosa que el desarrollo de un proceso previo, un proceso gradual, ¿y por qué no decirlo? planificado, el cual solo aguarda a la espera de una ocasión propicia, una ocasión creíble, para ser activado y poder camuflarse, superponerse, con cualquier crisis real.

¿Con esto qué quiero decir? pues voy a comunicarles una certeza muy antigua, plenamente comprobada por la historia, y es la certeza de que el poder, cualquier poder, a cualquier nivel, incluso aquellos que se hacen pasar por “democráticos”, pueden inducir el caos a propósito, o mejor dicho, con ciertos propósitos: estoy hablando de generar caos creciente para poder viabilizar un control igual de creciente sobre la sociedad, y esto se puede hacer de muchas formas, todas siniestras por supuesto.

Y al respecto les voy a dar algunos ejemplos, les voy a dar tres ejemplos, de una modalidad de caotización y control de la sociedad de comprobada eficacia, a la cual en Italia se le dio el nombre de “estrategia de la tensión”, y ¿en qué consistía esta estrategia?

Pues consistía en crear amenazas tanto reales como imaginarias contra el orden, tanto el orden público como el orden político, donde las amenazas reales se materializaban de vez en cuando en actos de terrorismo, ejecutados por organizaciones subversivas que, de muchas formas y maneras sostenían una muy indebida relación con ese mismo Estado italiano al cual pretendían poner en zozobra, me explico: por un lado existía una red paramilitar del tipo Stay Behind, una célula conspirativa creada desde el poder geopolítico atlántico como lo fue el caso de la organización “Gladio”, y por el otro lado había organizaciones terroristas infiltradas por el Estado, por ciertos organismos secretos del Estado o por formas paralelas de Estado, por ejemplo, “las Brigadas Rojas”, a las cuales se les dejó actuar a conveniencia.

Fue así como se llegó a una situación tal de descomposición de la seguridad, tanto del Estado como la ciudadana, donde había un ejército paralelo, grupos subversivos de ultraderecha y de ultraizquierda, y había bandas o divisiones del crimen organizado colaborando con todo esto, como la famosa banda della magliana, y había desde luego, servicios de inteligencia civil y militar, no solo italianos, comprometidos en todas estas operaciones, y para completar el cuadro había una central de poder, un sistema de poder coordinado por la logia masónica P2, en supuesta sincronización con otras instancias de poder, sobre lo cual solo resta especular, porque nadie se atrevido realmente a ir más allá, porque son pocos los investigadores que cumplan con el requisito de ser huérfanos, no tener familia ni hijos y de paso tengan tendencias suicidas, no es fácil conseguirlos.

¿Suena aterrador verdad?

Pues se trata de una historia real, muy perversa y muy complicada de explicar, pero existió y dejo una marca indeleble en la historia y esto fue lo que ocurrió en Italia desde finales de los años sesenta hasta principios de los ochenta, y a esos años se les denominó “los años de plomo”.

¿Y cuál era el objetivo de esta estrategia? pues generar miedo e incertidumbre en la población, no necesariamente un miedo preciso, desde luego el miedo se instrumentó sobre todo para amplificar la amenaza comunista, que era lo que tocaba hacer durante la guerra fría, pero vamos a estar claros: el miedo controlado por el poder da para todo y dio para todo durante esos años, hasta para deshacerse de Aldo Moro, líder fundamental e histórico del partido demócrata cristiano y dos veces primer ministro de Italia.

Ahora bien, esta estrategia no tiene por qué durar años como ocurrió en Italia, de hecho, puede prepararse y aplicarse en tiempos más cortos, como ocurrió con los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid, los cuales cambiaron la historia de España en cuestión de horas, al pavimentar la llegada de Rodríguez Zapatero al poder, una historia cuyo desarrollo ya la sabemos, una historia que es de complicidad de poderes y  de complicidad de élites, y la demostración la tuvimos cuando el PP al volver al poder con Rajoy, no hizo nada para impedir la degeneración terminal de la política española, y ¡ni hablar de desvelar y denunciar la verdadera historia del 11M! ¿y esto por qué? Porque algún pacto entre poderes, de encubrimiento mutuo entre poderes, ya se había constituido, por cierto, se trata de un pacto en donde la iglesia católica española, o mejor dicho, la iglesia anticatólica globalista, sucursal España, seguramente actúa como garante.

Y les voy con otro ejemplo, porque de hecho, también vivimos en Venezuela una versión, desde luego muy particular, de la estrategia de la tensión durante los años noventa, comenzando por el “Caracazo”, un evento epocal del cual nadie puede dudar que fue tan conveniente para ciertos planes, que creer que fue espontáneo ya no es un ejercicio de ingenuidad sino de complicidad y manipulación.

El Caracazo sirvió para crear una atmósfera social, a la cual contribuyeron los medios de comunicación y todo un aparato de formación de la opinión pública que en aquellos años pudo actuar impunemente, pues no existían los medios digitales, no existían las redes sociales como hoy en día, y esto es algo que nunca me cansaré de recalcar: y es que la comunicación social de aquellos años, de social tenía poco, muy poco, y de opinión pública nada de nada, pues era unidireccional, no era espontánea porque obedecía a ciertas líneas maestras, y no era democrática, porque no respondía a ningún interés colectivo y obedecía solamente al interés de ciertos bloques históricos, en una sola palabra no era libre, y de paso, no había forma de contrastarla, era unidireccional, y fue así como el bombardeo mediático logró crear un estado de hastío creciente, un descontento creciente en la población, y creó también el indispensable chivo expiatorio, el altar sacrificial y desde luego preparó la llegada del Mesías ¡y vamos que todo esto lo logró plenamente, la operación fue todo un éxito!

Esa estrategia como tal comenzó a correr a partir del caracazo en 1989 hasta que llegamos al llegadero, al llegadero inducido de 1992, y no fue solamente la intentona de golpe del 4 de febrero, que inauguró la campaña electoral tanto de Rafael Caldera como la Hugo Chávez, la única operación que se puso en marcha:

Recuerden por ejemplo que al poco tiempo apareció el grupo de “Los Notables” liderado por Arturo Uslar Pietri, el opinion leader que legitimó el descontento de las élites y le otorgó una marca de prestigio al descontento popular, recuerden también que en junio de aquel año comenzó la telenovela “Por Estas Calles”, verdadera obra de demolición de la fe de la gente en los políticos, en las instituciones y en la democracia, desde luego les estoy dando ejemplos de fácil recordación, porque llegó un momento en el cual casi todos los medios, se sumaron a esta operación, la cual no solo fue orquestada por la izquierda, ojo, pero no deseo en este momento profundizar mucho sobre esto, lo que me interesa rebobinar es que en aquel entonces, se logró crear un ambiente tal de crispación, que la segunda intentona de golpe, la del 27 de noviembre, no sorprendió a nadie, este servidor hasta se ganó una apuesta al predecir que entre un intento y el siguiente pasarían 9 meses, y “la pegué” no porque estuviese “dateado”, sino porque 9 meses es lo que dura la incubación de muchos procesos humanos.

Y ya después de ese segundo golpe, al poco poquísimo tiempo salió la denuncia de José Vicente Rangel contra Carlos Andrés por el uso indebido de la partida secreta, y Ramon Escovar Salom presto toma el relevo y procede legalmente, y en el ínterin ocurren también “los atentados de Caracas”, ¿los recuerdan? ¿el del sobre bomba en la Corte Suprema y el coche bomba en el CCCT? esos fueron supuestamente atentados “económicos”, y es increíble que la gente se siga tragando esa explicación cuando el supuesto organizador de esos atentados, un insigne burguesito, fue graciosamente indultado por Chávez a comienzos de su reinado, pero bueno, pasemos al año siguiente, 1993, y es así como en medio de ese ambiente de irritación colectiva, de hastío insoportable, en menos de 5 meses ocurre el golpe de estado, un verdadero golpe de estado, mejor dicho, el golpe del Deep State venezolano contra Carlos Andrés Pérez, el cual abrió las puertas de nuestro camino al infierno, el infierno en el cual todavía vivimos.

Desde luego, esta estrategia de la tensión venezolana no fue aplicada desde el poder, sino por casi todos los poderes menos el poder ejecutivo, el cual fue sometido a una implacable operación de aislamiento político, esa fue una arremetida de todos los poderes, que poco tiene que ver con la separación de poderes y mucho que ver con la complicidad entre poderes, complicidad entre poderes que es la que todavía estamos sufriendo en carne propia, cuando vemos que la oposición al chavismo lo que quiere es convivir con el chavismo, con el chavismo democrático faltaría más, y renovar un nuevo pacto: el Pacto de Guisofijo…

Bueno, les acabo de dar tres ejemplos de estrategia de la tensión, que además tienen como característica que no fueron aplicados directamente desde el poder central, sino desde un ecosistema de poderes periféricos, que tenían en la mira a ese mismo poder central, con esto lo que quiero decir es que la estrategia de la tensión puede implicar una operación compleja, enmarañada, que puede abarcar, superpoderes trasnacionales, aliados con poderes o factores de poder locales, con ciertos sectores militares o de las fuerzas del orden, los servicios de inteligencia que nunca pueden faltar, y también tener como aliados a  “infra poderes”, como fue el caso del crimen organizado en Italia durante los “años de plomo”, las “cloacas del Estado” en España, en el caso del 11M, y el narcotráfico-narcoterrorismo castrista en Venezuela, castrista o del Foro de Sao Paulo, si les parece mejor.

Y aquí no hace falta que exista una planificación o una coordinación central, con un “cuarto de control” obedeciendo a una cúpula o a una cofradía o una central de superpoderosos o dueños de “el orden mundial”, eso no es así, ni hace falta que exista, solo hace falta un objetivo común que convenga a todos, y que todos remen y colaboren en cierta dirección, no hace falta que exista una unión o identificación ideológica entre los conspiradores, solo hace falta que exista un obstáculo común a remover, y después de removido, hasta es posible que los aliados vuelvan a combatirse entre ellos ¡o comiencen a combatirse entre ellos!

Pero bueno, esto es algo que explicaré en otra ocasión, no quiero complicarme por ahora, porque lo que deseo es volver al asunto principal de este video, que es el uso que el poder, cualquier poder, puede hacer del caos, del caos para controlar, del caos y el control, como ocurría en aquella legendaria serie de “Maxwell Smart, el Super Agente 86” (hay que decir que los creadores de esa comedia, al elegir los nombres de las agencias secretas, mostraron gran perspicacia política).

Ahora bien, aterricemos en el presente, ¿qué es lo que tenemos ahora?

Pues tenemos que la pandemia del coronavirus chino, está provocando una verdadera crisis global, que además de sanitaria, es económica, financiera, política y social, porque a los efectos de la pandemia le debemos sumar un crack de los mercados, la depresión económica, la especulación financiera (y en los mismos mercados), y un alarmante desconcierto de los organismos internacionales, por ejemplo, es más que visible el desconcierto que observamos en la Unión Europea, y si a esto le sumamos también, una eventual crisis migratoria que la guerra sirio-turca podría desatar, y sumemos a todo esto también, una eventual “olita” o “aleteo de mariposa”, por ejemplo: un ataque a la internet, un terremoto inoportuno, un atentado en alguna ciudad importante, alguna revuelta social en algún país de Europa, un default por parte de algún país “periférico”, por ejemplo Italia, la caída de algún banco importante, como el Deutsche Bank, bueno, bastaría solo algún ingrediente adicional, una “puntilla”, y terminaríamos encontrándonos con la gran tormenta perfecta del 2020.

Estimados oyentes, es muy posible que nos encontremos realmente al borde del “horizonte del evento”, que es como se llama el borde de un agujero negro, y la presencia de 20.000 soldados de los EE.UU. mandados justamente en este momento, a una Europa convertida en foco infeccioso global, ¿será que obedece realmente a la puesta en práctica de una ejercitación de la OTAN?

Pues bien, en medio de esta inminente tormenta, convertida en laboratorio de la catástrofe, los poderes nacionales y transnacionales se van a encontrar ante la necesidad de aplicar medidas realmente excepcionales, que supuestamente deberían aliviar la situación sobre todo en el aspecto económico, pero cuidado, la oportunidad podría ser de oro para avanzar más allá, y apuntar al control mismo de las sociedades, para hacernos tragar medidas de otro tipo, medidas de control sobre la población, de eso que llaman “control social”, medidas de coerción contra la libre expresión, sobre todo en internet, medidas contra la libre circulación, incluso medidas excepcionales de vigilancia, de intervención por ejemplo de las redes sociales, y afuera en el mundo real, cámaras, drones y sensores de movimiento y tráfico por todas partes, o acechando en cada esquina, en otras palabras, estoy hablando de medidas que podrían convertirse fácilmente, en un atentado global contra muchas formas de libertad y también contra la democracia, sobre todo las formas democráticas más cercanas a la gente, sobre todo formas nacionales, regionales y locales de gobierno democrático, más aún si tomamos en cuenta que la masa, dominada por el temor por no decir el pánico ¿qué es lo que está pidiendo en estos momentos? pues pide aislamiento, pide protección y pide una fuerte y decidida intervención del Estado en todos, o casi todos los ámbitos.

Y esto es natural, ante el caos, todos pedimos control, imploramos control, y a mayor fuerza en la aplicación del remedio, más alivio sentiremos, y los más necesitados, o los más aborregados como lo quieran poner, hasta podrían llegar a pedir que la dosis no sea retirada, pues sentir que hay seguridad, sentir que hay protección, para muchos es como un goce cercano a la drogadicción ¡que maravillas logra el poder cuando se decide a actuar en serio! ¿Cierto?

Por favor, no nos engañemos, ya el presidente de Francia, Emmanuel Macron lo dijo: estamos en una guerra, y es así, la pandemia está obligando a los gobiernos a imponer el estado de excepción, el estado de alarma, el toque de queda, la supresión del derecho a la reunión, se podría hasta llegar al racionamiento y no me refiero al racionamiento de algunos productos, me refiero al racionamiento de la información y del conocimiento, me refiero a la censura.

Desde luego todo esto se supone que se está haciendo por nuestro bien, la censura por ejemplo podría servir para proteger a la población de los “enemigos de la verdad” ¿pero cuál verdad? ¿la nuestra, la vuestra o la de ellos, la del poder? no se olviden que cada instrumento que ponemos en manos del poder, que le delegamos al gobierno, es siempre un instrumento de doble filo ¡cuidado! porque podríamos terminar como los ratones de un perfecto laboratorio no solo de la catástrofe sino de la dominación, un laboratorio perfecto para calibrar, afinar, perfeccionar el camino hacia la matrix, que no está de más decirlo, solo puede ser global.

¿Y este laboratorio planetario del virus chino cuánto podría durar? se está hablando de meses, se está hablando incluso de que el virus después de una pausa primaveral o veraniega podría volver, tal como ha pasado con otros virus en otras ocasiones, por ejemplo con la gripe española de 1918, que al parecer comenzó en 1917 y se prolongó hasta 1920 pasando por diversas oleadas, pero aquí no estoy hablando solamente de una pandemia, estoy hablando de una tormenta perfecta que podría ser económica y financiera, política y geopolítica, y desde luego, social, y por lo tanto podría prolongarse en el tiempo ¿podría prolongarse indefinidamente? ¿hasta que “el destino nos alcance”? ¿o hasta que volvamos a flote para deslumbrarnos con un “nuevo mundo feliz”?.

Ojalá que todo esto resulte ser mera especulación, sinceramente eso espero, lo cual no implica que debamos confiarnos y mucho menos bajar nuestro nivel de alerta.

Y ya para concluir y en lo que respecta a nuestro país Venezuela, hablar de laboratorio ya no tiene sentido, Venezuela es la catástrofe en acto y disponiéndose a escalar hacia dimensiones espantosas, el solo hecho de imponerle cuarentena a una población sometida al desabastecimiento y a la escasez crónica de alimentos y medicinas esenciales, incapacitada de hacer un mínimo acopio para resistir, sometida a graves carencias en servicios básicos como agua y electricidad, con una infraestructura sanitaria que se encuentra por los suelos, en donde se ha retrocedido enormemente en el mismísimo control de muchas enfermedades endémicas…

Señores, lo que podría estar a punto de desatarse en Venezuela, es una apocalipsis en pleno siglo XXI, para vergüenza de la civilización ¡para vergüenza de todo el planeta!

Ya lo expresé en un video anterior: imponerle la cuarentena a una población ¡sin agua! que no puede acumular una reserva mínima de alimentos y medicinas, incomunicada en muchos casos por apagones de electricidad que pueden durar horas y días, es el equivalente a encerrar a la gente en un campo de concentración pronto a convertirse en campo de exterminio, sé que lo que estoy diciendo suena muy duro, pero de ninguna manera se puede subestimar esta posibilidad, por muy improbable que le pueda parecer a ciertos “analistas y expertos” nacionales e internacionales, de esos que han quedado ridiculizados por la realidad más de una vez, desde que apareció este virus chino ¡quién sabe cuándo!

Muchas gracias por la atención, muchas gracias por la paciencia, y recuerden que la conexión no termina con este video, estoy a la disposición por este canal, en los comentarios que tengan a bien hacer, y también en Twitter, en las cuentas que aparecen más abajo, donde también está la de Aura Palermo, que estará de vuelta en próximos videos.

Hasta pronto. Cuídense.


Emergencia Coronavirus en Venezuela


Emergencia Coronavirus en Venezuela
Federico Boccanera
13 de marzo de 2020



(A continuación la transcripción del video, que se pone a la disposición para aquellos que no disponen de una conexión a la internet que permita la correcta reproducción de este tipo de contenidos, lamentablemente, esta situación es muy frecuente en Venezuela, desde hace años).

Buenas noches a mis seguidores sobre todo a mis seguidores venezolanos donde quiera que se encuentren. Las circunstancias me obligan a presentarme en video, es la primera ocasión en mucho tiempo y les garantizo que no será la última.

El régimen venezolano acaba de reconocer oficialmente dos casos de infección por coronavirus e ipso facto, y en tiempo récord, acaba de lanzar un plan de emergencia mostrando una eficiencia nunca vista en el mundo.

Esta declaración de emergencia en las actuales circunstancias es una declaración de infinita gravedad, no debería hacer falta decirlo en vista de las condiciones en las cuales se encuentra el país, un país con asistencia sanitaria por los suelos a lo cual se deben sumar carencias de todo tipo, tanto en insumos esenciales como en servicios básicos, comenzando por el suministro de agua.

Es un país al cual después del encarcelamiento, se le somete al suplicio. Da risa ver como en Venezolana de Televisión se recomienda lavar las manos con mucho cuidado, en forma muy cuidadosa, con mucha atención, durante mucho tiempo y durante todo el tiempo en el cual se deben lavar las manos en forma tan juiciosa, el grifo del agua permanece abierto todo el tiempo… Yo quisiera saber en cuántos lugares del país eso es posible, en cuantos lugares de Venezuela alguien puede abrir el grifo y pasarse un minuto lavándose las manos de la misma manera como lo muestra Venezolana de Televisión.

Desde luego no me voy a poner aquí a hacer un listado de todas esas carencias, el país las conoce y las ha sufrido desde hace años, la comunidad internacional las conoce, por lo menos esa parte de la comunidad internacional que no se presta al juego de encubrir lo que está pasando en Venezuela.

Aquí lo importante es que así como en países avanzados la emergencia del coronavirus ha dado pie a la suspensión de garantías y a la instauración de un estado de excepción, como ha pasado en Italia y está a punto de pasar en otros países, lamentablemente esto en Venezuela podría representar la ocasión perfecta para profundizar la supresión de derechos políticos, la segregación, la represión y la persecución. En este sentido bien se podría decir que a Venezuela le han caído todas las plagas y sobre ella se disponen a cabalgar todos los jinetes del apocalipsis.

Desde luego esto será aprovechado también para denunciar las sanciones y glorificar y santificar a China como salvadora del mundo, esa misma China que debería ser denunciada por cualquier país decente, como la principal responsable de la pandemia, no tanto por haberla creado (esta es otra discusión que se podría hacer en otro momento) pero habría que denunciarla por el retraso y el ocultamiento inicial que aplicó,  algo que los actuales momentos se estima que fue de uno o dos meses, en otras palabras estamos hablando de un retraso y de un ocultamiento criminal.

Algún día se denunciará a China no solamente por esto del coronavirus, sino porque todos y cada uno de los virus que azotan a la humanidad, todos vienen de China, desde luego, puede ser que hayas razones naturales para eso, pero bueno, este es otro tema.

Mas bien quisiera volver a la razón que me impulsó a actuar grabando este video, y la razón no es otra que la preservación de la vida, en la medida de lo posible. Al respecto siento la urgencia de transmitir algunas cosas que considero extremadamente importantes.

La primera es que por más que parezca imposible, e inmoral, debemos obedecer las recomendaciones que está difundiendo el régimen, sobre todo en lo que respecta a tratar de limitar en la medida de lo posible los desplazamientos fuera del hogar y sobre todo el contacto interpersonal.

Sé que esto será muy difícil de aplicar sobre todo en vista de la urgente necesidad de abastecer cada hogar con un mínimo de reservas en cuanto a alimentos y medicinas, y quisiera destacar algo muy importante, el régimen entre las recomendaciones que está dando no incluye dos fundamentales: el uso de guantes y la distancia mínima de seguridad que se debe mantener en los contactos interpersonales, es importante mantener en la medida de lo posible una distancia mínima de las demás personas, esta distancia no es de un metro como erróneamente se está difundiendo por ejemplo en Italia, esta distancia debe ser como mínimo de metro y medio o de dos metros, para impedir que estornudos descuidados o estornudos incontrolados puedan llegar hasta la cara de otra persona. Metro y medio, dos metros da tiempo para que las partículas caigan al piso y no lleguen a las demás personas, esta recomendación de la distancia entre las personas es muy importante, se ha hecho mucho hincapié en eso, y si se ha hecho tanto hincapié es porque es crucial.

Y desde luego es crucial el uso los guantes porque se ha determinado que la contaminación, la mayor parte de la contaminación, ocurre cuando uno después de haber tocado una superficie contaminada (hay que recordar que este virus puede sobrevivir durante muchas horas sobre cualquier superficie) […] después se lleva los dedos a la boca, a la nariz o se restriega los ojos, por lo tanto no se olviden de los guantes, no se trata de usar guantes especiales, basta incluso utilizar guantes de látex, de esos que se consiguen para cocinar o para hacer limpieza en el hogar, eso bastaría.

Ahora bien, en cuanto a las mascarillas ya he podido comprobar que se exigirán para poder hacer uso de ellas en los medios de transporte público, ya se está ordenando que para poder usar el metro, por ejemplo, hay que entrar a las estaciones con mascarilla. Habrá que ver entonces si se activa la operación necesaria para hacer llegar estas mascarillas a toda la población, como me permito dudar de esto, les informo que se pueden improvisar mascarillas, no tienen por qué ser mascarillas certificadas, mascarillas médicas, se puede improvisar mascarillas muy eficaces y al respecto podrían encontrar mucha información en la internet, hay videos en YouTube donde se están dando recomendaciones sobre cómo construir mascarillas útiles.

La mascarilla es importante al igual que los guantes, salgan con la mascarilla y los guantes […] de nada sirve si usted lleva mascarilla y no sale con guantes y comienza a tocar cualquier superficie, imagínese usted si va a hacer uso del transporte público.

Como nunca y esto es crucial, como nunca será importante que se active la colaboración y la organización entre los vecinos y dentro de las comunidades, en este sentido esto podría verse hasta como una oportunidad de oro para comenzar a estructurar núcleos de organización ciudadana, que en el futuro podrían servir para otras acciones siempre y cuando no se permita su contaminación política.

Desde luego esto dependerá de eventuales restricciones que el régimen podría aplicar al derecho de reunión y llegado a este punto nos debemos plantear si se llegará en algún momento a la instauración de zonas de cuarentena, en donde los ciudadanos apenas podrán circular o desplazarse fuera de sus casas, faltaría más, la aplicación de zonas de restricción en la actual situación por la que pasa el país, bien podría configurar la puesta en práctica de un régimen de campos de concentración y hasta de exterminio.

Para ello bastaría una sola cosa: declarar en cuarentena una zona y privarla del servicio de agua, realmente no hace falta más, para convertir cualquier zona de cuarentena en una zona de exterminio, no creo que haga falta explicar el por qué, y no haría falta tampoco que rodeen la zona militarmente y cosas así.

Lamentablemente esta situación además se va a producir en un momento en donde las naciones van a estar concentradas en sí mismas, implementando cada una de ellas sus propios planes de emergencia, y por lo tanto aumentando el aislamiento y el “sálvese quien pueda” a nivel internacional. Lamentablemente es así, y […] esto aquí ha expuesto carencias a nivel de organización internacional para poder atender emergencias de este tipo […].

Por lo tanto, el llamado y el objetivo principal de este video es hacer un llamado a la preservación de la salud y la vida por encima de cualquier otra urgencia política, es por esta razón que no me voy a entretener mucho en “la oposición”, ni en la colaboracionista ni en la falsa oposición, que ya lo que está lamentando es la suspensión del derecho a las manifestaciones callejeras o sea, la suspensión del derecho a la campaña electoral, y no me sorprendería para nada que se ofreciese generosa al régimen para colaborar en esta emergencia, como si al país se le estuviese amenazando desde afuera con una guerra, cuidado y llegamos a caer en esa situación…

Bueno, en las próximas horas volveré, es más les prometo volver en compañía, creo que esto merece ser comentado y expuesto con mayor extensión, así que hasta pronto y muchas gracias por la atención.

viernes, 31 de enero de 2020

Mitologías desde lo microscópico



"Dudo que Hugo Chávez aceptaría lo que Maduro ha traído para Venezuela y la FAN: hambre, violencia, represión y miedo. Maduro ha destruido todo comenzando por la constitución del 99 promovida por Chávez en el 99 y defendida por nosotros en 2007”

Juan Guaidó, 24 de febrero de 2019 [1]

"Con respecto a Cuba (...) queremos que sean parte de la solución (…) creemos que las gestiones que ha tenido Canadá con los diferentes países, incluido Cuba, son muy positivas para encontrar una solución y permitir una rápida transición…"

Juan Guaidó, 27 de enero de 2020 [2]

Si ya lo sé, caí en algo que recomendé no hacer: entretenerse con el títere de títeres, o con el cachorro de un perro pastor de pura raza leopoldista (como prefieran), lo que pasa es que hablar de Guaidó se ha vuelto inevitable, la operación necesita relegitimar hasta debajo de la alfombra a su protagonista, sobre todo porque ahora el país goza del privilegio de tener 3 asambleas.

Mientras tanto, al parecer está ocurriendo una cirugía a corazón abierto, la del corazón del Estado rentista…

“El gobierno venezolano está estudiando la privatización de su industria petrolera. Representantes del presidente Nicolás Maduro se habrían reunido con la rusa Rosneft, la española Repsol o la italiana Eni…”

Reporte de la Deutsche Welle en español:

Enfrentemos el primer mito: la privatización de PDVSA, que es lo de menos porque ha ocurrido algo mucho más importante.

1. La privatización de hecho es la del Estado, donde el petróleo es la base material, aunque ya no es tan "principal".

Minería de materiales estratégicos, tráficos de todo tipo y una economía de legitimización de capitales, por fin han logrado la "diversificación".

2. La transición en acto es la de un Estado privado: del rentismo nacional al rentismo transnacional (reparto depredador apátrida).

La estatización es la de la población reducida a precariado, dependiente como nunca de corporaciones estatales (no distinguibles de las privadas).

3. Población reducida a ganado, insumo, mercancía, con costos de mantenimiento convenientemente reducidos al mínimo vital, incluso transformada en arma social (de nueva generación) contra las naciones receptoras de las migraciones.

4. Libia, Turquía, Siria, países africanos ya la usan, aunque me temo que no es ni una novedad tercermundista ni algo que controlen “soberanamente”, sino otro invento oculto de ciertos imperialismos disfrazados de buenismos varios (“humanitarios” sobre todo).

5. Volviendo al tema “privatización” hay que recordar que viene de tiempo atrás, basta recordar la historia polémica de las “aperturas petroleras”, sabiamente previstas por la ley de nacionalización de 1975, la ley de un estado que, digan lo que digan, no era privado ni colonial.

6. Recordar que en 1975 se discutió públicamente el famoso artículo 5 de la ley de nacionalización petrolera, esta encendida polémica se justificaba plenamente porque contenía el meollo de una posible "contra-reversión" ("Nacionalización chucuta" según Pérez Alfonso).

7. El Estado privado y transnacional chavista superó este problema, al superar el problema de lo nacional y el de la soberanía. Esta es la transición más importante que ha ocurrido. El zamorano Chávez además logro la federación, solo que se trata de una federación de mafias.

8. Frente a esto, la gira de Juan Guaidó es promocional, el país, mejor dicho el territorio, literalmente está en venta, y los partidos como operadores de diversos sistemas de poder mafiosos, andan pendientes del reparto, de la nueva configuración del reparto.

9. Casi todos los países europeos estarían encantados de invertir (mas) en el territorio abierto (no libre) de Venezuela, especialmente si eso permitiera dejar fuera a EE.UU.

Cuando reciben a Guaidó es como si lo hicieran con un "presidente" africano.

El otro mito, el de la “institución armada”

Curiosamente, con respecto a este mito, citaré a Humberto Calderón Berti, protagonista del mundo petrolero, pero así es la micropolítica en Venezuela, y sobre todo así es la difusión mitológica, especialmente en lo concerniente al tema militar, más manipulado que nunca desde que comenzó la operación Guaidó.

La incorporación de la milicia partidisada (sic) como componente de las FAN es un paso más para contaminar lo que queda de institucionalidad. Un paso más hacia su desmantelamiento y entrega a los comunistas cubanos.

Humberto Calderón Berti

Este “tuit” es todo un compendio del mito militar (o de la manipulación opositora sobre el tema militar).

1. La institucionalidad de la Fuerza Armada quedó irremediablemente trastornada por la Constitución de 1999, que abrió las puertas al Estado garantizado por un tutelaje militar.

2. El régimen chavista es un régimen militar: la máxima demostración fue el 11 y 12 de abril de 2002, cuando el país civil no logro resolver el impasse.

No fue un "vacío de poder", fue un vacío de país.

En cambio, los militares todos juntos en su "casa club" si supieron resolver.

3. En la constitución del 99 la Fuerza Armada queda como garante de la fusión Estado-Nación donde la "seguridad de Estado" se convierte en "seguridad nacional".

Nada de "orden público", todo será un asunto de "orden interno", y ese "todo" es todo ámbito de desenvolvimiento civil.

4. La milicia no es partidización militar, es militarización de la sociedad, sobre todo de la parte que deberá encargarse del control civil en la base.

Estado policial y terrorista con base popular en guerra permanente contra el enemigo interno, nada nuevo.

5. No es la Fuerza Armada sino la sociedad la que ha sido desmantelada en su capacidad política y de autodeterminación.

La FA hoy en día no es institución sino sistema de poder, incluyendo el poder económico/administrativo y la base material del rentismo: "Minas e Hidrocarburos".

6. El poder en Cuba es militar y es muy capitalista (muy "comunismo versátil"): el empresariado militar GAESA es un consorcio trasnacional. Este esquema, que no es solamente cubano (Libia, Irán, Siria, etc) se ha reproducido en Venezuela.

7. De hecho, el fusilamiento del Gral. Arnaldo Ochoa fue una reestructuración corporativa para poder acometer la operación internacional castrista -post Perestroika- concentrándola en América en vista de la inminente disolución soviética como bloque geopolítico global.


[2] “Guaidó quiere que Cuba sea parte de la solución a la crisis en Venezuela”: https://www.dw.com/es/guaid%C3%B3-quiere-que-cuba-sea-parte-de-la-soluci%C3%B3n-a-la-crisis-en-venezuela/a-52168702

sábado, 25 de enero de 2020

Los hijos de Santos



En estos días de año nuevo, en las redes sociales he podido observar cierta discusión sobre dos temas persistentes relacionados con Venezuela, lamentablemente, se debe constatar poca evolución en el tratamiento de los mismos, salvo la convicción adquirida por parte de ciertas “luminarias”, de la inutilidad de Juan Guaidó como prócer libertador.

El primer tema se podría definir de esta manera: que mal le ha salido a Donald Trump su apuesta por Guaidó.

El segundo tema aborda las posibles medidas de Trump con respecto a Venezuela, en donde asoma otra vez la hipótesis de una acción de fuerza, insumo indispensable para todo traficante de esperanza.

Con respecto al primer tema, desearía no tener que repetir argumentaciones ya expuestas en artículos anteriores, solo recordaré que no debe existir la menor duda sobre el hecho que la administración Trump sabía muy bien con quien estaba tratando a la hora de respaldar a Juan Guaidó, a la Asamblea Nacional y a la clase política involucrada. Lo digo una vez más: creer que los micropolíticos venezolanos estafaron a Trump significa no haber entendido nada, y también significa que es mejor no seguir gastando tiempo en desahuciados.

Sobre el segundo tema, el de las posibles medidas, se podría discutir, por ejemplo se podría discutir si Trump estaría dispuesto a profundizar las sanciones contra Venezuela: a la vista está la fe y la confianza que Trump siente por este tipo de acción, reforzada por el éxito logrado hasta ahora en el tema de Irán, y es innegable que la amenaza comercial, sin permitir que la sangre llegara al río, también le ha funcionado con China.

Ahora bien, el tema de las sanciones comerciales es un tema de vida o muerte para la oposición venezolana, a la cual hemos visto en los últimos meses implicada en una rebatiña que no es otra cosa que el reparto de la renta. El episodio Calderón Berti sirvió para exponer descarnadamente esta trama, cosa que también expliqué en un artículo anterior.

El reparto de la renta, sobre todo de la renta petrolera, está íntimamente ligado al tema de las sanciones, pues la orientación de estas podría influir dramáticamente sobre una repartición que no solo es material sino una repartición de poder político, y esta a su vez determinar la vida de unos y la muerte de otros, y aquí me refiero más a sistemas de poder que a los partidos asociados con los mismos.

Este es el tema principal de la transición venezolana, de una transición que deberá establecer cuotas de poder económico y político, antes de pasar a discutir sobre modalidades y procedimientos de transición política, hacia un nuevo pacto de consenso rentista “democrático” que deberá lograr la difícil tarea de administrar una confederación de mafias compatible con la alternabilidad, todo sin poder contar con el arbitraje de una instancia superior como la que representaba Hugo Chávez.

Y siendo este el tema principal, no cuesta mucho concluir que para la administración Trump las sanciones representan su “arma principal”, sabiendo perfectamente que todos en Venezuela, temen caer bajo la mira, y cuando me refiero a todos, me refiero tanto a oficialistas como opositores. Perder de vista esto implica perder toda perspectiva a la hora de estudiar y analizar el abordaje de Trump hacia el “Issue Venezuela”.

Volviendo al primer tema, el de la posible decepción de Trump, o el de la posible estafa de la cual fue víctima por parte de la “operación Guaidó”, lo importante aquí sería señalar que si algún descalabro ha sufrido EE.UU. en sus planes con respecto a Latinoamérica, ese descalabro tiene nombre y apellido: Iván Duque.

Lo que ha pasado en estos últimos meses en Colombia, donde frente a la arremetida desestabilizadora del Foro de Sao Paulo, Duque ha mostrado ser un hijo de Santos mas que un hijo de Uribe, lo pone todo en discusión, comenzando por la hipótesis de una “acción de fuerza” contra el régimen chavista en Venezuela, y no es para menos, lo que pasó en Colombia nos mostró dramáticamente que la democracia colombiana deberá defenderse no de una amenaza fronteriza, sino en su propio seno, y la amenaza comienza en la misma Bogotá.

Es aquí donde la administración Trump deberá replantearse muchas cosas, Colombia era crucial para cualquiera de sus planes de acción política y diplomática en la región, y la sospechosa “debilidad” mostrada por Duque no presagia nada bueno.

El “Caso Duque” bien podría definirse como la complicación de una complejidad, que no termina de ser abordada a partir de una problemática mucho más amplia que lejos de quedar resuelta el siglo pasado con un supuesto “fin de la historia”, se ha convertido en una crisis sistémica global de la cual no se salva ni siquiera la superpotencia americana.

(Por cierto, el otro hijo de Santos es Guaidó, y sobre esto no ha dejado de lanzar señales bastantes inequívocas que cierto “embeleso analítico” no ha permitido resaltar. Estamos hablando de un político típicamente “socialdemócrata”, simpatizante en forma inocultable de ese partido demócrata de los EE.UU. en deriva socialista desde hace un tiempo, y que nunca ha puesto en duda lo que es la posición oficial de su partido, expuesta con claridad por la futura primera dama (que no es “Fabianita”): “con Chávez no pasaban estas cosas”).

Esta es la problemática de la cual deberían ocuparse “pensantes” y aspirantes a cualquier tipo de activismo político, lamentablemente, el análisis local sigue concentrándose en las acciones de un títere de títeres, eso es Juan Guaidó, y en el tema de unas elecciones que nunca podrán resolver el problema de fondo del poder en Venezuela. La "hoja de ruta" histriónicamente liderada por Guaidó no resuelve ningún problema de determinación soberana: es una ruta trazada sobre un mapa, y lo que habría que cambiar es el mapa.

Solo que el mapa abarca más allá del subcontinente suramericano.