jueves, 14 de mayo de 2020

Ideologías, izquierda y derecha (y la trampa globalista que muchos no ven)



Amigos visitantes y seguidores de este apartado rincón del espacio-tiempo cibernético, donde el objetivo principal no es informar, sino poner a pensar para evitar la atrofia de facultades mentales básicas para la supervivencia.

Hoy les voy a hablar de lo que es izquierda y derecha, y de una trampa globalista que muchos no ven, pero antes hay que entender qué es eso de las ideologías: las ideologías, son conjuntos de ideas que al final forman un cuerpo, un cuerpo doctrinario, son explicaciones del mundo y a su vez proponen mejorarlo, o conservarlo, hay algo de religión en toda ideología porque asume muchas de sus funciones, en las ideologías se cree, y se tiene fe, son credos porque efectiva y funcionalmente lo son.

Ahora bien a raíz del resbalón que la civilización sufrió, y que la hizo caer en la bañera de ácido del posmodernismo, o sea, “el vale todo porque nada vale”, muchos ateos políticos han comenzado a pregonar la buena nueva de que las ideologías están superadas, que eso de izquierda y derecha ya no tiene sentido, y cosas por el estilo.

Confieso que en algún momento me sumé a ese coro, y eso tiene su explicación: estudiaba la sola política, y no me había adentrado en el fenómeno del poder, y por lo tanto no había comprendido que, sin construcción ideológica, no puede haber mapa, ni brújula, ni plan de vuelo, entonces descubrí también que eso es lo que el poder busca precisamente: que no podamos saber adónde ir y orientarnos, y caer en el engaño de creer, que ideas sueltas aglomeradas con una buena dosis de pragmatismo, son suficientes para apuntalar y sustentar a la civilización.

Que un candidato a alcalde de una localidad, tenga ideas pragmáticas, está bien, pero la civilización no se sostiene de esta forma, porque la civilización es un universo, es un cosmos, la civilización tiene sus fundamentos, visibles, tangibles, pragmáticos, pero también tiene sus misterios, sus arcanos, campos de fuerza que no se pueden medir y describir desde la pura razón, campos gravitacionales que son el continuum, el pegamento que mantiene entera a una civilización.

Por lo tanto la ideología como gran visión, como visión de conjunto, de las partes y el todo, la ideología como visión y como verbo, es indispensable, que los tiempos actuales exijan una nueva construcción ideológica, con eso concuerdo plenamente, esto es algo que explicaré en algún video futuro, donde explicaré que debemos ir sin complejos hacia el poder para salvarnos, y que ese poder que necesitamos para poder defendernos y no sucumbir como civilización, requiere tres puntales: una nueva construcción ideológica, un plan político y un plan de poder.

Plan político y plan de poder, dos cosas distintas, pero ambos necesitan como sustrato y como horizonte, una vertebración ideológica, y hasta que no comprendamos esto, estaremos aislados y perdidos: nuestros logros solo serán provisionales, temporales, venceremos batallas pero no la guerra, y como lo más probable es que esta debilidad estructural la tengamos que comprender por las malas, con mayor razón tenemos que prepararnos, porque las tribulaciones por las cuales pasaremos, tendrán como objetivo nuestra reducción a seres fracturados, incapacitados de recuperación y evolución, al menos por mucho tiempo.

Bueno, sigamos, pero antes de pasar al intento de definir ciertas ideologías, se debe advertir que cuanto más precisa es una definición ideológica, más alejada de la realidad se pone: si no nos contentamos con una definición que solo apunta a grandes rasgos, terminamos confundiendo a la gente, porque no existe realmente aplicación pura de la ideología, solo los regímenes totalitarios se acercan a esa pureza, y para hacerlo necesitan convertirse en monstruos inhumanos, un régimen como lo fue el de Pol Pot en Camboya, es un buen ejemplo, un ejemplo aterrador.

La verdad es que en eso que seguimos llamando el “mundo libre”, acto de fe cada vez más conmovedor, tenemos Estados democráticos, más o menos democráticos, donde se alternan gobiernos supuestamente ideológicos, mejor dicho, menos o menos que menos ideológicos que no pueden, no deben, ceñirse a una ideología honrada, que no sea un producto mercadológico, y mejor si no hablan de eso, porque eso es muy posible que los lleve al fracaso, al fracaso político y electoral.

Para decirlo de otra forma, y voy al grano, hoy en día la fórmula para obtener éxito político y electoral, se llama “centro”, hay que ser de centro-izquierda o de centro-derecha ¡pero cuidado con alejarse de ese centro! porque los bordes de ese centro supuestamente son un precipicio político, un precipicio electoral.

Además, desde hace años en muchas democracias, no me refiero a la venezolana, gozamos de algo que se llama “alternancia”, honrando ese principio sagrado de la “alternabilidad”, que habilita a la oposición para hacerse con el poder si lo hace bien, perdón, si el gobierno saliente lo hace mal, porque eso es lo que generalmente pasa, y eso forma parte del juego…

Bien ¿qué pasa con esta dichosa alternabilidad? Pasa que se ha vuelto alternancia pero no alternativa, no hay alternativa, todo gira en torno a un centro, o sea en torno a un consenso cuyo mandato oculto es “alternancia si, alternativa no”, y mucha gente en muchas partes se ha dado cuenta, y quienes lo han concientizado tienden a volverse abstencionistas, o votantes sin fe que votan por el “menos malo”, o votantes económicos, esos que pragmáticamente votan calculando, aplican la “economía del voto”, porque saben que la alternabilidad no significa alternativa, pero eventualmente significa oportunidad.

Esa alternabilidad sin alternativa significa eso que antes en Venezuela se resumía con la frase “quítate tu para ponerme yo”, que no es una amenaza al rival, sino un buen consejo, que se dan entre sí los socios de un sistema “conchupante”, el sistema que rige a una sociedad de cómplices, donde todos “chupan”, si se adaptan a eso que llamamos el consenso, por lo tanto, el “centro democrático” es oportunismo puro.

Bueno, ya les di una primera definición “ideológica”, y quizá la única que puede describirse con precisión infalible: el “centro democrático” es la ideología mercantilista que rige a las democracias de consenso donde no debe haber conflicto público, o sea donde no debe haber política sino antipolítica, donde solo debe prevalecer un electoralismo rutinario, que promueve una circulación no de las elites sino de los comensales en torno a la mesa del Estado, porque eso se ve bien, eso es “lo correcto”, porque eso es “políticamente correcto”.

Y aquí les ofrezco esta lápida final: el “centro democrático” es la ideología mercantilista de las democracias políticamente correctas, o sea, de las tiranías de emperador invisible, donde no se elige, se vota… ¡cállate y vota! Como dicen las beatas venezolanas de la vía democrática, institucional, constitucional, o sea, la vía “políticamente correcta” …

Y ese “cállate y vota” es la conversión del elector en votante, es la desactivación política del ciudadano, y su conversión en habitante, o como se dice hoy en día, en consumidor. “Consumidor”, “usuario”, “cliente”… por eso afirmo que el centro democrático es mercantilista, porque se trata de un mercado, el centro político es la ideología de la política eficiente, productiva, la de los gerentes sustituyendo a los políticos, el centro político es un estudio de M-E-R-C-A-D-O.

Bueno, sigamos, me voy a ir primero con los dos conceptos que definen el campo político, izquierda y derecha, que nacen con la revolución francesa donde en un determinado momento en la asamblea nacional, los conservadores, comenzando por el clero y la nobleza, se sentaban a la derecha y los revolucionarios a la izquierda, este es el origen del término, pero interesa más saber que es izquierda y derecha como conceptos políticos, incluso filosóficos.

Y como ya es costumbre, pasemos primero por el Diccionario de la Real Academia Española…

DERECHA: (la acepción 13 es la que nos interesa y dice) Conjunto de principios y normas, expresivos de una idea de justicia y de orden, que regulan las relaciones humanas en toda sociedad y cuya observancia puede ser impuesta de manera coactiva. ¿qué significa de manera coactiva? esto significa que el imperio de la ley se puede imponer mediante el monopolio legítimo de la fuerza, de las fuerzas del orden.

IZQUIERDA: (acepción 11) Conjunto de personas que profesan ideas reformistas o, en general, no conservadoras.

Bueno, estas definiciones desde luego no son satisfactorias, y la definición de izquierda me sorprende un poco porque los izquierdistas no solo profesan ideas reformistas, también profesan ideas revolucionarias, de cambio social por medio de una lucha, de una ruptura, aunque revolución no es un término que le pertenece solamente a la izquierda, que siempre lo ha falsificado, esa asociación debería ser rechazada.

Porque además, una revolución verdadera no implica solamente un cambio en el eje horizontal izquierda-derecha, el eje político, sino también tiene que ver con el eje vertical arriba-abajo, el eje social, el que siempre termina estafado.

¿Y por qué digo esto? porque hoy en día se habla, y cada vez con mayor frecuencia (menos mal) de que no debemos enfocarnos en ese eje político cuyos extremos son derecha-izquierda, porque no se trata de una línea sino de una cruz, donde hay un eje vertical, social, cuyos extremos son arriba-abajo, y ese eje vertical está destinado a cobrar importancia cada vez mayor, incluso mayor que la del eje izquierda-derecha, esto lo veremos con mayor claridad cuando entendamos que las agendas globalistas, pretenden crear una neta distinción entre arriba, entre las elites dirigentes, las elites dominantes del nuevo orden, y los de abajo, las clases medias y trabajadoras y los pobres, o “expobres”, todos cada vez más comprimidos desde el punto de vista socioeconómico.

 Porque en esa compresión, se está incluyendo a los pobres, habrá cada vez menos pobres pero al mismo tiempo cada vez menos clase media, y ese objetivo de superación global de la pobreza, uno de los objetivos de la ONU, cuando lo vemos desde una perspectiva de dominación globalista, no debe ser visto con ingenuidad, porque ese avance se hará comprimiendo a las clases medias y trabajadoras hacia abajo, pobres subiendo y clase media bajando, empobreciéndose, ¡cuidado! mucho cuidado, con esto! Porque la propaganda globalista se cuida mucho de resaltar la superación de la pobreza, pero se cuida también, se cuida muchísimo de no alertar con el mismo énfasis sobre la precarización global de las clases medias, de las clases trabajadoras, y muchos caen en esta trampa donde muchos no ven, que ambos procesos están relacionados.

Por cierto, ¿y qué significa precarización de las clases medias y trabajadoras? Eso significa, sueldos reales cada vez más bajos, el predominio del empleo temporal sobre el fijo, mantener cierta cifra de desempleo como chantaje para aceptar salarios bajos, y el otro chantaje son los inmigrantes porque esos se quedan con los trabajos que nadie quiere, no porque sean indignos, es porque que la paga es indigna.

Y la precarización sobre todo significa, no poder formar hogar y familia, porque la profesión universitaria ya no es garantía de empleo seguro y buen sueldo, los jóvenes no se pueden independizar como antes, quieren tener hijos pero no los tienen, o tienen uno solo porque eso es muy costoso, en términos de dinero y tiempo productivo, además el poder adquisitivo depende de productos hechos en China porque si se fabrican en otra parte serían muy caros, y si un asalariado medio quiere aumentar su consumo solo puede hacerlo recurriendo al crédito, y ni hablar de ahorrar, eso quedo en el olvido, es así como demasiada gente termina viviendo con un salario de subsistencia y endeudados hasta el culo, o comiéndose las prestaciones sociales, y esta situación, toda esta situación ha sido creada por las agendas globalistas de dominación, por este nuevo orden mundial, tengan paciencia… y video a video lo iré explicando.

Desde luego en Venezuela, la precarización ha significado empobrecimiento en grado destructivo y a ritmo vertiginoso de la clase media y trabajadora, y ha ocurrido con mayor violencia y en menos tiempo que en otras partes, pero se trata de un proceso a escala global y que afecta también a los países del primer mundo.

Bueno, disculpen esta excursión fuera del tema, sigamos y vayamos al punto: ¿qué significa ser de derecha o de izquierda? Y me voy a ir por una síntesis que quizás es demasiado pura, y después explicaré que tal pureza en la realidad no se da, comencemos…

Ser de derecha en términos convencionales, históricos, significa ser conservador, en otras palabras, alguien favorable a la conservación de la sociedad tal como es, y como ha sido durante generaciones, por lo tanto es un defensor de la tradición: defiende los principios, las costumbres y las estructuras sociales y de gobierno tradicionales.

Pero hay otro aspecto que se debe recalcar y es que para el “derechista tradicional” las desigualdades en el mundo son inevitables, porque forman parte de un designio superior, providencial o natural, porque siempre habrá personas que de una forma u otra son superiores al resto. Esta descripción que estoy dando es como ya dije la del conservador tradicionalista, eso que algunos llamarían de “ultraderecha”.

Lo que pasa, es que el conservador moderno ya no es un “antiliberal”, porque hubo una época, en donde lo opuesto a ser conservador era ser liberal, eso después cambió, y hoy en día lo opuesto al conservadurismo, o sea, a la derecha, es la izquierda ¿y esto por qué? porque el conservador de hoy en día tiende a ser liberal, por lo menos políticamente liberal, aunque su visión económica no sea necesariamente liberal, por lo tanto, hoy en día declararse como un conservador liberal, eso ya no suena a contradicción, porque se puede ser conservador, pero creer en la movilidad social, en el ascenso social, por mérito y esfuerzo individual, en otras palabras, existen conservadores liberales que aspiran a una sociedad cambiante, no igualitaria pero si con mayor equidad, porque creen en eso de “la igualdad de oportunidades”.

Ahora bien ¿y qué significa ser de izquierda? para el izquierdista, las desigualdades del mundo no son un designio superior, ni son naturales: son el resultado de un sistema injusto e inhumano que debe ser cambiado para lograr la justicia social y la igualdad, por lo tanto se debe cambiar el sistema político y económico y también a toda la sociedad, para corregir esto.

Algunos izquierdistas, los socialistas, creen que esto se puede lograr aplicando un proceso de reforma, estableciendo un pacto social, los comunistas en cambio creen que la única forma de hacerlo es con una revolución, que implica una ruptura inicial, aunque luego y de todos modos se tengan que hacer las cosas en forma gradual, pasando antes por el socialismo para luego llegar al comunismo. Los comunistas no creen en la equidad, creen en la igualdad absoluta, los socialistas en cambio, matizan esto un poco al hablar de “igualdad de oportunidades en igual de condiciones”.

Ahora bien, hay un término, “progresismo”, al cual le ha tocado la mala suerte de ser secuestrado por la izquierda, cuando en realidad, es un término liberal, de liberalismo social, todo el que desea movilidad social, permeabilidad social, posibilidades de ascenso social para todos, es un progresista, pero bueno, hoy en día progresista se asocia con comunista, y esto es algo que lamento mucho.

Bien, como les avisé antes, estas definiciones que acabo de dar de derecha e izquierda son demasiado puristas, si las confrontamos con el espectáculo lamentable de lo que es la política hoy en día, donde tenemos a liberales convertidos en anarquistas individualistas o neoliberales, a conservadores que se abrazan a eso, sin darse cuenta del riesgo que eso implica para la tradición y la civilización, y tenemos a la izquierda de Latinoamérica abrazando al comunismo versátil, y a la izquierda de Europa apoyando al neoliberalismo intrínseco, esencial, de la Unión Europea y sus instituciones, una izquierda que se ha olvidado de la defensa de las clases trabajadoras, y siguiendo al pie de la letra la agenda globalista, se dedica ahora a la defensa de “minorías oprimidas”, todo esto lo explicaré a su debido tiempo.  

Ahora bien, la izquierda como estrategia de propaganda, coloca a todos sus opositores en la derecha, no solo a los conservadores que si son derecha, pero también a los liberales ¡y hasta a los fascistas!, lo cual es un chiste. Hubo una época cuando la izquierda dividía al mundo en revolucionarios y “reaccionarios”, que es una distinción sesuda, intelectual, si la comparamos con la decadencia actual de la izquierda que solo sabe expresarse escupiendo términos como “facha”, “facistoide”, “ultraderecha”, y hay perfectos idiotas liberales como Vargas Llosa ¡que hasta caen en eso! Bueno, esta estrategia la explicaré cuando aborde el tema del populismo, en otro video.

Bueno, ahora que tenemos más o menos claro los conceptos de derecha e izquierda, o sea, la derecha desea mejorar al mundo, la izquierda, desea cambiarlo, en los próximos videos me dedicaré a explicar, las ideologías específicas, las ideologías de izquierda: o sea, socialismo, comunismo y los socialismos nacionalistas, o sea los fascismos, después les hablaré de las ideologías de derecha: conservadurismo, soberanismo, nacionalismo, ultraderecha, y, hablaré también del liberalismo, que en su versión clásica, realmente no se encuentra sobre el eje derecha-izquierda, tampoco es el centro como algunos piensan, o pregonan -ya saben lo que es “el centro”- y también explicaré un poco el anarquismo, que tiene vertientes de izquierda, pero también liberales.

A propósito, ya volveré con los “paseos por el laberinto” no solo para hablar de ovnis, y también con el tema de lo que está pasando en los Estados Unidos, calma, puedo alternar entre videos sobre las agendas globalistas y videos sobre otros temas.

Bien, es todo por hoy, cuídense, y activen su pensamiento, pensar es una forma de cuidarse, si se usa como vía al conocimiento superior, nos veremos pronto, muy pronto.


martes, 12 de mayo de 2020

Russiagate, Obamagate, “DeepStateGate”: la conspiración del orden único globalista


Amigos visitantes y seguidores de este apartado rincón del espacio-tiempo cibernético, donde el objetivo principal no es informar, sino poner a pensar para evitar la atrofia de facultades mentales básicas para la supervivencia.

En estos días estamos presenciando la eclosión definitiva del caso “Russiagate” en los Estados Unidos, un caso que podría ser explosivo, pues se trata nada más y nada menos, del caso que podría dejar al descubierto una conspiración de Estado contra Donald Trump, para sabotear su presidencia y eventualmente desalojarlo del poder, se trata desde luego de una conspiración de Deep State.

Pero antes de empezar, me voy con un pequeño paréntesis, sobre todo para los que no siguen mis videos desde el principio: cuando me refiero a las agendas globalistas de dominación me refiero a la agenda globalista propiamente dicha, cuyo eje esta en ciertos sistemas de poder de los Estados Unidos y Europa, y a la agenda del “Comunismo Versátil”, cuyo eje fundamental es China, y que actúa sobre todo en los países del sur del mundo, y estas dos agendas son aliadas, se complementan, el que quiera entender esto debería seguirme desde el principio, y andar pendiente de futuros videos, y todo esto lo encontrarán en una playlist que se llama “Poder y Superpoder: las Agendas Globales”, cuyo enlace lo encontrarán en el texto descriptivo que acompaña a este video.

 Ahora sí, vayamos al grano: la llegada de Donald Trump al poder en 2016 es un evento catastrófico continuo para el Deep State de los Estados Unidos, por varias razones.

Lo primero: Donald Trump no es político, no es un político de carrera, nunca ha sido funcionario, nunca ha sido empleado de nadie, por lo tanto no cumple con los requisitos indispensables para que alguien pueda ser promovido por el Deep State: no  le debe nada al sistema, o por lo menos no le debe todo lo que es, a nadie, posee fortuna propia, y lo más importante, lo crucial: no es extorsionable, no es chantajeable, por lo tanto y por todas estas razones, es incontrolable, y nunca será un sumiso.

Donald Trump además desea acabar con el intervencionismo militar de los Estados Unidos en el mundo, no es un aislacionista pero tampoco quiere ser policía del mundo, y quiere acabar con el gasto desmesurado que todo esto implica, gasto público en operaciones militares que alimenta directamente al complejo industrial militar, que es uno de los poderes fácticos más importantes en los EE.UU., aquí es importante apuntar que el gasto en equipamiento de las fuerzas armadas y en desarrollo de nuevos armamentos no ha sido recortado por Donald Trump, lo que ha hecho, es frenar en la medida de lo posible las intervenciones militares, y digo frenar porque contrario a lo que muchos piensan, ningún presidente de los Estados Unidos dispone de un poder decisorio absoluto en estas cuestiones, eso ya lo vimos con sus vaivenes en Siria, y como le han saboteado desde adentro su iniciativa de negociar con los talibanes de Afganistán ¿recuerdan a John Bolton?

Lo que pasa es que la cuestión Siria, así como la de Afganistán son una herencia de administraciones anteriores, sobre las cuales puede influir en forma limitada porque estas operaciones con el tiempo han desarrollado una ramificación, y hasta una radicación, lo cual a su vez ha generado problemas de difícil, o lenta resolución.

Eso sí, donde Donald Trump si puede influir, es sobre la activación de nuevas operaciones de policía mundial, es allí donde puede imponer su determinación, y el ejemplo más notorio, es la de la posible intervención militar en Venezuela, esto lo he explicado una y otra vez en una larga serie de artículos que encontrarán en mi blog, en el texto descriptivo que encontrarán debajo de este video, coloqué los enlaces, si desean profundizar en este asunto.

Ahora, volviendo al tema interno de los EE.UU., hay un negocio que Trump ha estado estropeando desde que llegó a la presidencia, y es el negocio de la guerra fría sin fin, negocio del cual no solo depende el complejo industrial militar sino las agendas globalistas de dominación, esta es una historia larga y esta relacionada con Rusia y su papel de polo importante, en un orden mundial que las agendas de dominación no desean tanto que sea multipolar, ni siquiera bipolar, porque a lo que apuntan realmente, es a un gobierno único mundial, y en esto, Rusia nunca va a encajar, esto lo explicaré más adelante, con calma porque tiene su complicación, sobre todo en la relación de Rusia con la agenda del comunismo versátil, que es una herencia directa de la guerra fría, “capítulo tercer mundo”.

Bueno, conectemos de nuevo justamente con el tema de la guerra fría sin fin, que es un jugoso negocio global, un negocio estructural que ya se los explicaré en otro video, y en donde lo importante es que Rusia siga siendo vista, como una amenaza para la paz y la seguridad, y a este juego Donald Trump ha dado muestras, repetidas y convincentes muestras, de que no se va a prestar, Trump durante su campaña de 2016, ya lo anunció, y lo hizo siguiendo su estilo tajante, incluso se expresó de Vladimir Putin con cierta admiración y respeto, eso terminó de encender la alarma roja en las cúpulas y logias de la agenda globalista, desde China hasta los EE.UU., pero sobre todo en los EE.UU., y cabezas visibles de esa cúpula son Barack Obama y Hillary Clinton.

A partir de ese momento, las sospechas que ya tenían los globalistas, se transformaron en certeza, y comenzaron a actuar, a nivel local y global, y una de estas acciones consistió en crear una trama diabólica donde a Donald Trump y a Vladimir Putin se les presenta como aliados secretos, incluso a Trump como un subalterno de Putin, una trama que consiste en querer demostrar como sea que el triunfo de Trump fue una operación rusa de abierta injerencia política y electoral en los EE.UU., es allí donde comienza lo que hoy en día se denomina el caso “Russiagate” y que podría terminar volteado en dirección contraria, convirtiéndose en “Obamagate”.

¿Por qué? porque la situación en estos 4 años se le ha ido volteando a los globalistas estadounidenses, y podría tocar, tocar muy de cerca a Obama, pero en esto están metidos también egregios globalistas de otros países, como el Reino Unido e Italia, incluso Ucrania y hasta Australia, se trata de un asunto muy enmarañado, que difícilmente se puede explicar en forma resumida, aunque es posible que me anime a hacerlo más adelante, y digo más adelante porque esto todavía se encuentra en sus comienzos.

En los próximos meses veremos a Trump pasando a la ofensiva, no será fácil porque se tratará de un enfrentamiento no solo contra el Deep State de los Estados Unidos, sino contra Deep States de otros países, en otras palabras, los círculos de poder que sustentan a la agenda globalista de dominación, y en esta ofensiva podrían quedar al descubierto otras subtramas, relacionadas con elites no solo políticas y económicas, sino mediáticas y hasta culturales de los Estados Unidos, y muy importante, para mi lo más importante, podrían quedar al descubierto realidades realmente siniestras, y una de estas realidades siniestras, es que también los EE.UU. son un país laboratorio, y en algunos casos un país laboratorio cuyos experimentos marcan la pauta, por ejemplo, en el dominio creciente del poder científico, la cienciocracia, tema que precisamente ha adquirido enorme preponderancia a raíz de la pandemia del virus chino, y su eventual continuación en el tiempo, como normalización irreversible de un nuevo modo de vida global.

Señores todo esto que estamos viviendo, y sufriendo, esta transición hacia “el nuevo mundo feliz” y hacia la “Matrix”, habría recibido un empujón definitivo con la llegada al poder de Hillary Clinton, y este acelerón igual podría ocurrir con la llegada al poder de cualquier candidato presidencial del partido demócrata de los Estados Unidos, un partido que ya no es un partido político, sino un partido “políticamente correcto”, o sea un partido intermediario de poderes hegemónicos, perfectamente alineado en sus dos vertientes, la socialista y la globalista, con la implantación de una “tiranía de emperador invisible” en todo el mundo.
 
Bien, es todo por hoy, seguiré desarrollando este tema así que no se me pierdan, muchas gracias por la atención, cuídense, de los que no desean que salgamos del laberinto, y nos veremos pronto, muy pronto, hasta luego.

sábado, 9 de mayo de 2020

Totalitarismo y tiranías de emperador invisible (democracias políticamente correctas)


Amigos y seguidores, hoy pensaba hablar sobre dictaduras y tiranías y sobre Estados autoritarios y totalitarios, en qué consisten y en que difieren, y lo voy a hacer, pero para llegar a una conclusión que a muchos parecerá inesperada, sobre todos a los que no me han estado siguiendo desde los videos anteriores. Señores, se los digo de una vez para centrarlos: olvídense de las dictaduras del pasado, la de Pérez Jiménez, la de Franco, o la de un Pinochet, esas no volverán, todo ha cambiado, para peor, y espero que al final de este video lo entiendan.

Bueno, comencemos, muchas veces la gente al referirse al régimen de Nicolás Maduro usa el término “dictadura”, y llega alguien y corrige a todos diciendo que no es dictadura, es “tiranía”, OK, comencemos por aquí, y vayamos de una vez a las definiciones del Diccionario de la Real Academia Española:

DICTADURA:

1. Régimen político que, por la fuerza o violencia, concentra todo el poder en una persona o en un grupo u organización y reprime los derechos humanos y las libertades individuales.

2. En la Antigüedad romana, magistratura extraordinaria ejercida temporalmente con poderes excepcionales.

5. Régimen autoritario en cualquier ámbito. Esta casa es una dictadura.

TIRANÍA:

2. Abuso o imposición en grado extraordinario de cualquier poder, fuerza o superioridad.

Aquí habría que recordar que el significado de dictadura y tiranía ha cambiado con el tiempo, para los griegos, los antiguos griegos, por ejemplo Aristóteles, la tiranía era la degeneración de la monarquía, una degeneración que ocurre cuando el monarca deja de gobernar buscando el bien común, y comienza a hacerlo de acuerdo a fines personales, e impone ese abuso, recurriendo a la fuerza o a la violencia.

En cuanto a dictadura, y tal como lo expone el diccionario, existió algo que se llamaba “la dictadura romana” que era un gobierno extraordinario que se activaba para enfrentar situaciones de emergencia, como podía ser una revuelta, una sedición, una amenaza externa… pero una vez superada esta emergencia, la dictadura se desactivaba, ¿por qué? porque esta “magistratura” como la llamaban los romanos, se hacía de acuerdo a ley, siguiendo la ley, y es famoso el caso de Lucio Quinzio Cincinnato que lo llamaron dos veces a ejercer como dictador, y en ambas ocasiones tuvo que salir de su plácido retiro, y cuando terminaba su faena, volvía a él, desde luego, un día llegó un tal Julio César, y eso cambió, él asume la dictadura y la posterga año por año ¡durante 10 años! hasta que el senado por fin lo nombra “dictador perpetuo” para luego proceder, poco tiempo después, a caerle a puñaladas en plena sesión, como ven, son los propios romanos los que definen la dictadura original y la redefinen después en términos más actuales.

De todos modos, para entender mejor que es dictadura y tiranía, vamos a pasar primero por lo que es totalitarismo y autoritarismo, de esta forma creo que todo va a quedar más claro, bien…

Totalitarismo, bueno, los Estados totalitarios son un fenómeno de posguerra, me refiero a que son posteriores a la primera guerra mundial, y se inauguran con el ascenso al poder de Benito Mussolini y la creación de la Unión Soviética, ambos acontecimientos ocurridos en 1922, casi casi al mismo tiempo: el rey de Italia le entrega el poder a Mussolini a raíz de “la marcha sobre roma” el 30 de octubre, y dos meses después, el 30 de diciembre, el Congreso de los Soviets aprueba la creación de la Unión Soviética desde el Teatro Bolshoi, 11 años después, llegaría Hitler al poder y con esto se completa la trilogía, la trilogía clásica, fundacional, de los Estados totalitarios.

Por cierto, el término “totalitario” fue adoptado con entusiasmo por el propio Mussolini, a pesar de que había sido acuñado por sus opositores, y es el mismo Mussolini el que luego definirá al fascismo como socialismo nacionalista, aunque esto será algo que trataré más adelante, sobre todo porque a partir de Hannah Arendt, se comienza a difundir entre académicos que el fascismo no es totalitarismo, por una serie de particularidades: no eliminó la monarquía, pactó con la iglesia católica, no aplicó el terror ni el exterminio de masas, etc, en realidad Arendt en su obra “los orígenes del totalitarismo”, demuestra tener escaso conocimiento de lo que fue el fascismo, por no decir que manifestó un abierto menosprecio de su importancia, pero esto lo trataré con más detenimiento cuando me ocupe del fascismo, además, ya verán que hay cosas más importantes que atender, cosas bastante más actuales…

Ahora bien, volvamos de nuevo al diccionario,

TOTALITARISMO: 

Doctrina y regímenes políticos, desarrollados durante el siglo XX, en los que el Estado concentra todos los poderes en un partido único y controla coactivamente las relaciones sociales bajo una sola ideología oficial.

A mi esta definición me satisface mucho, pero se podría complementar, de hecho el totalitarismo es una forma de Estado que otorga todo el monopolio del poder a un partido milicia, a un partido militar, el cual ejerce el poder no solo por medio del terror y la violencia, sino también, por medio de la demagogia e imponiendo una primacía hegemónica de su ideología sobre todos los aspectos de la vida individual y colectiva de la nación. Señores, el totalitarismo aspira a imponer algo más que poder político, hegemonía cultural y hasta una religión, el totalitarismo lo que aspira, es a imponer un cosmos, una especie de universo completo.

Otro aspecto muy importante con respecto al totalitarismo es el manejo de la información, porque en el totalitarismo la comunicación, no solo de masas, sino toda la comunicación, la información y la opinión son propaganda, y todo medio es instrumentado para modelar la percepción, el pensamiento, el imaginario, la cultura y la conducta, de cada individuo y cada grupo familiar y social, desde luego todo esto se refuerza con el aporte que provee el sistema educativo y de instrucción.

Ahora bien, los ejemplos del pasado, la Italia fascista, la Alemania nazi y la Unión Soviética, sirvieron para definir el totalitarismo, pero ya no existen, entonces, ¿sobreviven los Estados totalitarios en la actualidad? sin la menor duda, los Estados comunistas son totalitarios: China, Cuba, Vietnam, ¿pero se podrían calificar como totalitarios ciertos Estados, aunque no se declaren abiertamente como comunistas? por ejemplo: Irán, o ¿Venezuela? Bueno aquí es donde debemos adentrarnos en una reflexión que comenzará a ponerse interesante, sobre todo cuando aborde el tema de las ideologías, en otro video, pero hoy de todos modos vamos a hacer una primera reflexión. Ahora, abordemos el tema del autoritarismo, y su diferencia con el totalitarismo.

Autoritarismo, en el diccionario si uno busca “autoritarismo” te remite al término “autoritario”, y la única acepción que nos podría interesar dice:

AUTORITARIO: 

Dicho de un régimen o de una organización política, que ejerce el poder sin limitaciones.

Esta definición no nos lleva a ningún lado, así que vamos a ampliarla aunque les aviso que no hay una definición precisa.

El autoritarismo es una forma de Estado, donde el gobierno lo ejerce un dictador y algunas veces un partido hegemónico, donde puede haber o no, una ideología más o menos definida, donde puede haber o no, un partido de gobierno o de Estado, donde puede haber o no, cierto grado de representación política o pluralismo, como ven, no hay precisión alguna en la definición, salvo en un aspecto crucial, y es que el autoritarismo no pretende penetrar, impregnar, en forma total a la sociedad, y modelarla, en otras palabras no pretende la totalidad de un cosmos.

En las Estados autoritarios se busca la obediencia, la obediencia a la autoridad, y esto se facilita si la sociedad es tendencialmente apolítica, sobre todo en lo que concierne la esfera del conflicto público, por eso el objetivo autoritario es la neutralización o la supresión de la oposición política, pero, se permite cierta libertad personal e incluso colectiva, incluso organizada, incluso sociedad civil, o sea, los individuos pueden desarrollar sus vidas y hasta organizarse con cierta autonomía, siempre y cuando no se conviertan en opositores al régimen.

En otras palabras, los Estados autoritarios son dictaduras, su forma de gobierno consustancial, es la dictadura, pero esto no excluye la tiranía, la tiranía solo se da cuando el dictador se sale de control y comienza a concentrar poder en torno a su persona y a orientar esa concentración según se exclusiva visión, a partir de ese momento la conducción se aísla y se vuelve paranoica, se despoja de todo freno, y la ley ya no es la ley, porque el único derecho que queda es el del tirano y su entorno, la ley es adorno y los poderes públicos, las instituciones, se convierten en un poder policial, ¿por qué? porque la sociedad se ha convertido en otro “sospechoso” más.

Los dictadores, incluso lo más “duros”, salvaguardan la sociedad. Los tiranos inexorablemente destruyen a la sociedad, y aquí me voy con una conclusión que para mí es inevitable: y es que los Estados totalitarios son tiranías en sí mismos, porque en el totalitarismo nadie es dueño de su vida, todos pertenecen al Estado, la sociedad es un fantasma, así que sin importar como se le llame al gobernante, en los totalitarismos solo hay tiranía, sea individual, o la tiranía del partido, de la estructura, del sistema, y viceversa: cuando hay tiranía siempre hay totalitarismo, porque la sociedad de todos modos, el tejido social comienza a licuarse, y la vida de cada uno, y de todos, queda a merced de una paranoia y de una voluntad de control total, aunque no haya una ideología precisa de por medio.

¿Están quedando claras las diferencias? entre dictadura y tiranía, que a su vez es muy parecida a la que hay entre autoritarismo y totalitarismo?

Bueno, sigamos, para profundizar y relanzar el tema en clave actual, o sea un una clave útil, bien, rebobinemos un poco… en un Estado autoritario, lo importante es obedecer a la autoridad, y si usted obedece, y no se opone, puede hacer más o menos lo que a Usted le parezca con su vida, es más dedíquese a su vida, no interfiera, y no le pasará nada, pero en los Estados totalitarios no es así, un Estado totalitario no se contenta con que usted no sea opositor, y se ocupe de sus asuntos particulares, en el totalitarismo Usted debe apoyar activamente al régimen, Usted debe ser militante, milicia, y honrar y celebrar, conmemorar al régimen.

Los Estados "totalitarios" buscan el control total de la sociedad, sobre cómo actúa y sobre cómo piensa y se concibe, y no importa cuales las actividades particulares a las cuales uno se dedica, por oficio o por diversión.

Voy a dar un ejemplo en el campo de la música, que es muy cercano a mí, por pasión y profesión:

En autoritarismo, un músico debe cuidar que sus canciones no critiquen al dictador, pero del resto es libre, en otras palabras mientras no se politice no hay problema.

En totalitarismo, todas sus canciones deberán estar alineadas con la ideología impuesta, su música debe ser propaganda, en otras palabras, el músico debe hacer política, en el totalitarismo toda actividad debe ser política, no artística, política, todo es política, porque todo, absolutamente todo, debe contribuir a la construcción de un cosmos.

Por lo tanto el totalitarismo, con su eliminación total de la libertad, a partir del mismo pensamiento, es una tiranía, no hay que buscarle otra vuelta, todo régimen comunista o que apunte hacia el comunismo es un régimen que es tiránico, o se prepara para serlo.

Y aquí vuelvo a aclarar que tanto en el caso de los Estados autoritarios como de los totalitarios se debe hablar de régimen y no de gobierno, porque en ambos casos los gobiernos siempre, casi siempre, exceden los límites constitucionales y legales aunque afirmen respetarlos, y si la constitución molesta pues se cambia, como mandó a hacer Xi Jinping, o Castro, o Chávez aprovechando el enamoramiento colectivo, recuerden que todo gobierno que intente moldear al Estado según su interés, mediante una operación de poder sin límite legal y temporal, y de paso comienza a crear enemigos, es un régimen, por lo tanto en los Estados autoritarios y totalitarios no hay gobierno, hay régimen, por lo tanto, no se puede hablar de república, más allá de la formalidad del cargo que ostente alguien como Xi Jinping, “Presidente de la república popular de China”, por cierto, la Asamblea Nacional del Pueblo Chino, en 2018 modificó la Constitución y eliminó la limitación de la reelección del presidente a solo dos períodos lo cual le permitirá a Xi Jinping, permanecer en el poder en tiempo indefinido, ¿es esto república?

Bueno, cuando trate el tema de China, les explicaré todo lo que ha hecho Xi Jinping, y cuando lo haga la única conclusión posible será una: se trata de un tirano.

¿Qué es lo que pasa aquí? que aunque el nombre oficial del país, diga “República de Venezuela”, o de Cuba o China, de lo que les estoy hablando es de eso que llaman “repúblicas populares”, o “democracias populares”, algo que volveré a tratar cuando toque el tema de las ideologías: del socialismo, los diversos socialismos, el comunismo, el Estado social, el Estado socialista, democracia social y democracia popular, pronto.

Y ahora vayamos al fondo de la cuestión: se dice, que Rusia y Turquía son Estados autoritarios, yo estoy bastante de acuerdo con esa clasificación pero dejemos esa cuestión hasta aquí, porque me interesa concentrarme en otros Estados, como Venezuela, o Irán, porque son Estados que notoriamente han aplicado métodos brutales y tiránicos, t-i-r-a-n-i-c-o-s, contra todo tipo de manifestación de oposición, sea individual, o de masa, ahora bien, ¿estos Estados de proceder tiránico, pudiesen considerarse como Estados totalitarios? esta pregunta no tiene una respuesta simple, porque de entrada se podría afirmar que son repúblicas, o sea países que cuentan con una forma de gobierno que limita al poder en su alcance y en su extensión temporal.

Además, tanto en Irán como en Venezuela en apariencia hay pluralismo político, hay partidos, son legales y hay eso que llaman “elecciones competitivas”, por lo tanto, y dada la flexibilidad del concepto de Estado autoritario, se podría concluir que Irán y Venezuela no son estados totalitarios, que más bien se trata de Estados autoritarios, de “autoritarismos competitivos”, sin embargo hay analistas, faltaría más, los analistas “políticamente correctos” que hasta certifican que se trata de democracias, con déficit, pero democracias…

Señores cuidado, porque aquí estamos cayendo en un campo minado, traicionero, el de las “democracias políticamente correctas”, las democracias del orden globalista que ya describí en un video anterior, acaso Venezuela con su Deep State narco petrolero militar, e Irán con su Deep State teocrático militar, ambos con oposiciones adaptadas de comparsa ¿se pueden considerar repúblicas? ¿se pueden considerar democracias?

Señores, en países como Venezuela, o Irán, no hay Estados ni gobiernos mandando, hay Deep States mandando sobre el Estado y sobre cada gobierno que se presente de turno, en esos países no hay imperio de la ley sino imperio del Deep State, ergo, no son repúblicas, tampoco monarquías, son tiranías, a pesar del disfraz, son tiranías de Deep State, yo las llamo “tiranías de emperador invisible”, y ¿por qué digo que son tiranías, y no dictaduras? porque los Deep States no quieren salvaguardar a la sociedad, quieren cambiarla, y cambiarla en modo profundo, se trata de totalitarismo, y ¿por qué las llamo de emperador invisible? porque en ellas el poder real no es visible, en ellas el nivel visible que es el del poder político, es solo un nivel intermedio.

La verdad es que llegado a este punto la discusión sobre autoritarismo o totalitarismo, dictadura o tiranía, a esa discusión, no puedo otorgarle ninguna jerarquía importante, porque estamos ante un problema mucho mayor a escala global, y es que en muchos países, en muchas repúblicas, en muchas democracias, incluso las que consideramos pertenecientes al mundo libre, lo que hay realmente es Deep State como forma de Estado fáctico, con gobiernos antipolíticos de consenso y de supresión del verdadero conflicto público, se trata de sistemas de poder que suministran orden y caos, caos y control, según su conveniencia, y viven administrando una crisis permanente que refuerza al poder y debilita a la política, o sea a la ciudadanía, y todo esto a conveniencia de una voluntad que no es la popular.

Señores, no se trata de Suramérica, de África, o del medio oriente, continentes o regiones que son de caos funcional estructurado, a partir de sus procesos de descolonización, estoy hablando de las metrópolis, porque esta degeneración de lo que es república, y democracia, está ocurriendo en España desde hace más de una década, y con aceleración dramática se está viviendo en Italia, en estos momentos, y también en Francia con su enfrentamiento entre élites y clase trabajadora, todas estas democracias se están volviendo “democracias políticamente correctas”, tiranías de emperador invisible, y cuidado con el sistema bipartidista de los EE.UU., porque la llegada de Donald Trump al poder, nos ilustra acerca de esta misma amenaza en la nación campeona de la democracia, es lo que él llama “the swamp”, “el pantano”, y este año y los próximos, van a ser dramáticos al respecto.

Bueno, disculpen el aterrizaje forzoso, pero quería advertir que vamos hacia la conversión de las democracias occidentales en simulaciones, o en sistemas de disimulo tipo “matrix”, de los Deep States globalizados, o sea, “democracias políticamente correctas” que serán como el software de realidad artificial, o virtual, de un hardware que son los Deep State, Señores, estamos hablando de “Totalitarismo del siglo XXI”.

Y al mismo tiempo, estamos viviendo la convergencia globalista de este sistema de superpoderes occidentales, con otras formas de tiranía, como la tiranía china, a la cual no se la condena desde el nuevo totalitarismo globalista de corrección política, porque encaja dentro de este nuevo orden mundial en forma conveniente, mutuamente conveniente.

Amigos, cuando les dije antes que el totalitarismo aspira a imponer un cosmos, un universo completo, bueno, lo que ahora les quiero decir es que el totalitarismo global hacia el cual nos quieren llevar, el también aspira a un cosmos, y a eso me refiero cuando hablo de “matrix”.

Bueno, es todo por hoy, y me despediré como siempre, pidiendo que se cuiden y desarrollen facultades mentales básicas para la supervivencia, hasta pronto.


lunes, 4 de mayo de 2020

¡OVNIS saliendo del Pentágono!

Primer video de "Paseos por El Laberinto"
https://www.youtube.com/playlist?list=PLrYYAfU1kgrCwrgsYL4_pCuJ3T2XvFB79


Amigos y seguidores desde que comencé con mis videos, me puse como objetivo más la apertura mental que la información como tal, hoy los llevaré a un primer paseo por el laberinto, en estos paseos, porque pienso hacer varios, habrá laberintos cotidianos, porque el día a día es un laberinto, pero también habrá paseos que serán mas como un viaje, un “trip”, corto, para recordar siempre que la mirada de vez en cuando, debe lanzarse al horizonte.

Hace una semana, el departamento de defensa de los EEUU difundió oficialmente tres videos sobre ovnis que ya llevaban tiempo circulando, videos que incluso, ya habían sido reconocidos oficialmente por la marina, incluso permitiendo que sus pilotos pudiesen ser entrevistados por la prensa sobre estos incidentes, por lo tanto, lo lanzado por el Pentágono no es una primicia, lo hicieron "para aclarar cualquier idea errónea del público sobre si las imágenes que han estado circulando eran reales o no, o si hay más en los videos".

El Pentágono de paso, y faltaría más, aclara que “ha determinado que la publicación autorizada de estos videos no clasificados no revela ninguna capacidad o sistema sensible", en otras palabras, no compromete la seguridad y defensa del Estado, y esto si me lo permiten, se debería considerar como la verdadera novedad, y lo digo sabiendo lo que digo, porque llevo décadas haciéndole seguimiento a este fenómeno, sobre todo, en relación con la política que los Estados han aplicado, para procesarlo ante la opinión pública, algo que sin duda alguna tiene su delicadeza.

Ahora bien ¿porque hablo de verdadera novedad? porque en esta revelación pública, observo que los Estados Unidos están comenzando a tomar distancia, de la cultura del “temor”, si, del temor a mostrarse “débiles”, “vulnerables” o “engañables”, me explico, este era un temor constante que los gobiernos que los EE.UU. mostraron siempre, sobre todo frente a la superpotencia rival, la Unión Soviética: que los EE.UU. no pudiesen hacer nada para interceptar, enfrentar o neutralizar a un OVNI cuando aparecía violando, violando impunemente el espacio aéreo, eso no era un chiste, y la misma preocupación existía del otro lado…

Recuerden los menos jóvenes, el ambiente de “seriedad grave” que lo envolvía todo, especialmente durante la guerra fría, siempre al borde de un “DEFCON 1” que implicaba necesariamente desenfundar los misiles balísticos, y ocurrieron incidentes alarmantes varias veces, por causas que no ameritaban desde luego, sacar la pistola nuclear, con esto quiero decir que se vivía una paranoia inevitable, congénita, congenial a estos niveles de seguridad, tan altos como precarios a su vez.

Por lo tanto hay que tener presente también, que el personal militar se encontraba fuertemente condicionado por este ambiente espeso, por lo tanto, que un militar pudiese contar sus encuentros inexplicables en forma “libre”, eso no podía ni debía ocurrir, especialmente si el avistamiento no coincidía con su captación objetiva por medio de radares, u otros sensores, como algunas veces pasaba.

Les voy a dar un ejemplo práctico, los aviones caza son puntas de la tecnología, son un condensado de lo más avanzado, es más, son verdaderos sistemas: los motores, los radares, sensores -la aviónica- y las armas que llevan, son todos paquetes tecnológicos de punta, “State of the Art” como dirían los ingleses, bueno, que fuesen precisamente los pilotos de esas super máquinas, los que testimoniasen la existencia de objetos capaces de humillarlos, de dejarlos en ridículo, demostrando cuan inútil, limitada y hasta vulnerable, fuese toda esa capacidad defensiva, bueno, eso no era muy bueno para la imagen corporativa.

Por lo tanto, este episodio revelador que hemos vivido, para mi podría estar marcando un hito, que para mí, no solo para mí, confirma también una sintomatología que apunta hacia un cambio político que ha comenzado a desarrollarse en el gobierno de los EEUU, a partir de la llegada de Donald Trump al poder ¿y en que consiste este cambio? un cambio que es reciente, aún incipiente, pues consiste en un cambio en la clasificación oficial de las amenazas, que impone una actualización en la lista de esas amenazas, y también un cambio de la naturaleza misma de estas amenazas, y por lo tanto, un cambio en la actitud frente a las mismas, por ejemplo, la otrora superpotencia rusa sigue siendo una amenaza, pero es de tipo diferente, y no ocupa el primer lugar de la lista, ni siquiera el segundo, y hasta podría ser vista también como una eventual aliada, en ciertos frentes, en ciertas circunstancias.

Aquí no se ha resaltado debidamente que tanto Trump como Putin, han mostrado un común rechazo, un rechazo categórico hacia la resolución bélica de los conflictos geopolíticos, y ni hablar de una guerra entre ellos, aunque la agenda globalista y los círculos de poder que la sustentan, sigue insistiendo en que la guerra fría, el gran negocio global de la guerra fría, no ha terminado, tema que trataré con más detalle en un futuro próximo.

Pero este cambio de actitud, además tiene sus coincidencias, que desde luego la mayoría de los expertos tarifados de las agendas globalistas de poder, se aprestarán a ridiculizar. La primera coincidencia es la creación de la ‘Fuerza Espacial Americana”, como fuerza independiente responsable de todas las operaciones militares tanto en el espacio sideral como en el ciberespacio, lo cual ocurrió un día antes del solsticio de invierno del año pasado. Segunda coincidencia, la llegada de los chinos a la luna, al lado oscuro u oculto de la luna, apenas 14 días después de creada la fuerza espacial americana ¿y la “estación del espacio lejano”? si, así se llama toda una gran instalación terrena que los mismos chinos, construyeron en la Patagonia argentina ¿y Elon Musk lanzando su propia flota espacial de satélites “Starlink” para trasladar el ciberespacio hasta el mismo espacio?

¿Será que el monolito apareció de nuevo? Esta pregunta es para ti, Joaquín Ortega, hace años, los que estudiaban “el retorno de los magos”, afirmaban que la “Era de Acuario” significaría una expansión de la humanidad, en todos los sentidos, bueno, como ven estoy preparando el terreno para futuros paseos por el laberinto.

Ahora bien, todo esto no significa que el aparato militar del gobierno de los EEUU, ha optado por la transparencia frente a la cuestión de los ovnis, por lo tanto, sigue siendo válida la pregunta: ¿si nos han mostrado esto, qué no nos han mostrado o aun nos ocultan? ¿pudiera ser un encuentro del tercer tipo? ¿o un “contacto”? con la inteligencia detrás de estos ovnis o con la inteligencia artificial que comanda a estos aparatos? porque es probable que los ovnis sean guiados por inteligencia artificial, para que su desempeño de vuelo, su “performance”, no se vea limitado por la fragilidad celular, de una tripulación químicamente orgánica.

Y antes de que alguna “persona seria” me acuse de estar fumando un poco, quisiera recordar a todos los científicos, sean naturales o sociales y a los científicos de las maquinas sin fantasma, que “la ciencia”, esa misma ciencia que desconoce la composición material y energética del 95% del universo, con respecto a los OVNIS se porta como ciertas academias nacionales que a finales del siglo XIX, pontificaban sobre la imposibilidad de que un objeto “más pesado que el aire” pudiese volar ¡y esto lo afirmaban teniendo a las aves volando de lo lindo frente a ellos!

Lamentablemente, los “intellectual yet idiots” de Nassim Taleb, esos que “no encontrarían un coco en un cocotal”, una vez superada la felpa humillante propinada durante los 66 años que trascurrieron entre los Hermanos Wright y la NASA, no desmayan en su cerrada arrogancia, y hasta siguen afirmando sobre la imposibilidad de vida extraterrestre, porque si no se dan más o menos las mismas condiciones ambientales del planeta tierra, no puede haber vida, olvidando siempre, y vuelvo a citar a Taleb, que “la ausencia de evidencia no es evidencia de ausencia’.

Este servidor, obedece a sus maestros, y yo obedezco a Giordano Bruno, a Camille Flammarion y a Charles Hoy Fort, todos convencidos creyentes de “la pluralidad de los mundos habitados”, y de aquí a unos pocos años, habrá que corregir eso y hablar de “la pluralidad de los universos habitados”, hasta que algún día entendamos que los universos, ellos mismos son vida.

Por cierto ¿estamos tan seguros de que todas las formas de vida necesariamente deban ser visibles? No descubrimos a los microbios antes del microscopio, y para poder observar a la mayoría de los virus ese microscopio debe ser electrónico, desde luego, no me refiero a formas de vida convencionales, me refiero a formas de vida superiores. Cuándo el hombre logró escapar de este mundo, justamente al comienzo de la era de acuario, y llegó al espacio ¿estaba solo? Porque hay rumores, muchos rumores, de que no fue así…

La vida como principio ordenador y de ascenso hacia la conciencia ¿será verdad que solo se expresa en formas solo al alcance de nuestros limitadísimos sensores naturales y artificiales? Señores, no sé si dan cuenta, pero pensar así es de una ceguera y una vanidad risibles, para decir algo amable. La inteligencia no es tal sino es capaz de invocar un mínimo principio de humildad, indispensable para tomar conciencia de la pequeñísima porción del mapa universal que hemos recorrido, desde que la ciencia moderna comenzó a dar sus primeros “pasos telescópicos” hace unos 5 siglos, para encontrarnos hoy en día, 500 años después, con que desconocemos el 95% del universo, y lo desconocemos tanto, que a ese 95% le hemos dado un nombre medieval: “materia y energía oscura”.

Amigos y seguidores, recuerden siempre lo que decía Paul Eluard “hay otros mundos, pero están en este”, bueno es todo por hoy, y me despediré como hacía un hermano mío, que anda de gira desde hace 4 años: “que las estrellas los guíen, hasta un nuevo amanecer”.


miércoles, 29 de abril de 2020

El drama de la democracia, cuando el pueblo se suicida (parte 2)


Amigos visitantes y seguidores de este apartado rincón del espacio-tiempo cibernético, donde el objetivo principal no es informar, sino poner a pensar para evitar la atrofia de facultades mentales básicas para la supervivencia.

Hoy vamos a desarrollar la segunda parte de esta miniserie sobre “El drama de la democracia”, segunda parte y final, y quedara pendiente el tema de la democracia social, la democracia popular y la democracia directa en modo siglo XXI.

Vamos con algo que me gustaría abordar de entrada, que parece un contrasentido: voy a hablar del atractivo de las dictaduras, si las dictaduras son atractivas, no las tiranías, esas son otra cosa, esa diferencia la explicaré en un próximo video, pero las dictaduras, especialmente eso que llaman las dictaduras de derecha pueden ser muy atractivas, otros más comedidos las llaman regímenes autoritarios, con respecto a eso tenemos ejemplos muy actuales, como Dubái, o Singapur, pero sobre todo tenemos ejemplos nostálgicos de verdaderas dictaduras, como la de Marcos Pérez Jiménez en Venezuela, o la de Franco en España.

Señores, vamos a decirlo de una vez: muchísima gente podría vivir muy bien bajo una dictadura, es más algunos plantean la dictadura como la única transición posible después de desalojar del poder a un régimen como el chavista, porque se trata, no de acabar con el chavismo sino con el Estado que lo sustenta, con el Estado rentista y todo su ecosistema de poderes, que si no es eliminado, a la vuelta de la esquina lo tendríamos mandando de nuevo, aunque sea con otra cara, y para esto habría que acabar con toda, o casi toda la actual clase política, y esto no se podría hacer en una transición democrática, llamando a elecciones lo antes posible, como predican no lo más ingenuos, sino lo más interesados en el gatopardismo, o sea, en que todo cambie para que todo siga igual, pero esa dictadura, o régimen de facto podría durar años, es más la gente podría hasta comenzar a pedir que no termine, y no me refiero al pueblo, me refiero por ejemplo a esa clase media que lo quiere es “calidad de vida” y “buenos gerentes” no políticos, al frente del gobierno.

Ahora bien, ¿cuál es el problema? el problema es que la concentración de poder irreversiblemente lleva a la corrupción del poder, y esa corrupción tarde o temprano termina siendo lo más opuesto posible a un buen gobierno, en algún momento al usted colocar todo el poder en otro y despojarse del suyo, eso va a surtir un efecto, esperado, o inesperado.

Por eso es tan importante que un régimen de facto, como régimen de transición, y una vez superada la guerra de demolición contra el Estado rentista y su ecosistema de poderes, se deben reabrir las vías democráticas, una vez que se hayan cumplido ciertos objetivos precisos que deben ser de conocimiento público, no se trata de convocar a elecciones a los 6 meses, que sería un error, mejor dicho, una traición, pero tampoco quedarse por años, o por décadas… y ustedes se preguntarán ¿a qué viene toda esta explicación? bueno viene al caso porque a algunas personas, totalmente carentes de cultura política, hay que explicarle en términos muy materiales, muy infantiles, lo que significa perder la libertad hoy en día, especialmente a los que añoran una dictadura y su paz, su orden, su prosperidad, sin saber que estamos en el siglo XXI, y que el poder hoy en día juega de una manera muy distinta.

Y que esos Estados autoritarios del pasado, del franquismo y el perezjimenismo presentados como paraísos perdidos, esos no podrían volver, porque el poder ha cambiado para siempre, porque hoy en día la alternativa a la democracia pudiese ser algo que incluso hasta parecer deseable pero no lo es en absoluto, y me refiero a las supuestas meritocracias técnicas, tecnócratas, dominadas por ciencia y tecnología, gobiernos ultra eficientes, que superan la utopía política del gobierno ideal para imponer una dominación de “distopía iluminada”, iluminada por “la razón”, por la “racionalidad”, por el triunfo de una lógica que ya no es humana, es binaria, es ordenada, es de ordenador, ya no es humana, ya no es “sabia”, porque es la dominación que posee exclusivamente toda la información, es informática, y esa información lo sustituye todo, comenzando por la moral, y al final sustituye también a Dios, y a su creación.

De hecho, los gobiernos no democráticos del siglo XXI podrían ser ultra eficientes, si como no, y podrían tomar decisiones cada vez más correctas, decisiones infalibles, pero de una forma que Platón no pudo prever, porque se trata de un nuevo Estado, un Estado artefacto, un Estado máquina, de andamiaje tecnológico, con “big data” e inteligencia artificial, para lograr la transparencia total de los gobernados, en otras palabras su anulación total. Es el sueño de la "razón" tomando al fin las riendas del mundo. De aquí a unos cuantos años, las democracias, con su desorden, sus fallas y defectos, podrían ser el blanco de chistes ¡al igual que las dictaduras del pasado! en el nuevo mundo feliz, o en la matrix, pero tal como lo pintó Goya, el sueño de la razón engendra monstruos.

Así que piénsenlo bien, antes de desear dictaduras, o gobiernos de facto sin límites temporales o precisos marcos de acción, porque podrían dar lugar a lo irreversible, aunque entreguen el poder, especialmente si terminan alineándose con la agenda globalista de dominación, la supuesta alternativa “liberal” a la agenda del comunismo versátil.

Bueno, esta introducción de todos modos me sirve, para adentrarme en uno de los meollos de la “factibilidad democrática”, y es que la democracia es muy exigente en cuanto a los gobernados, porque no puede haber libertad sin responsabilidad común, por lo tanto la democracia necesita de un sustrato cultural, de una hegemonía cultural que le sea compatible, si la sociedad no desarrolla un sistema inmune cultural, no desarrolla anticuerpos, la democracia entonces puede convertirse fácilmente en una trampa, es desesperante la facilidad con que la democracia puede decaer en un engaño.

No por nada, la democracia llega a Europa durante la posguerra, después de arrasar con culturas adversas a ella, no por nada, las elecciones, en todo tiempo y lugar no son suficientes para garantizar democracia, más bien pueden ser la herida abierta por donde se filtra la infección autoritaria, o totalitaria, no por nada, la democracia no es exportable, a pesar de que EE.UU. por un tiempo persistió en el error de creer posible implantar la democracia en pueblos y culturas incompatibles con la libertad política.

Lo que pasa es que a la democracia la han trasformado mediante una operación pervertida de corrección política globalizada, en un protocolo formal, politológico y no político, de “resolución de conflictos”, que parece hecho a propósito para legitimar actores y fuerzas tanto sociales como políticas, que nada tienen de democráticos, salvo la astucia de promover en sus sociedades una supuesta cultura del voto, un amaestramiento de la población para ejercer una “participación protagónica” que ni siquiera es política, es contraria a la política porque que es infantilizante y por lo tanto es paternalista, proteccionista, y a la postre tribal, a la postre mafiosa, una vez lograda la sociedad inmadura, y también hay que decir que no es política, porque la política no existe para promover conformismo, egoísmo, codicia, miopía, molicie, resignación.

Estas democracias políticamente correctas, o sea, estériles, terminan creando un ecosistema de predadores y presas, una sinergia maligna donde por un lado hay codicia y por el otro dependencia y sumisión, porque se debe imponer una paz ciudadana que no debe llevar al despertar sino al adormecimiento, y este proceso de empantanamiento siempre pasa por demonizar el conflicto, que no es otra cosa que la demonización de lo público, aunque afirmen ser regímenes que favorezcan lo público sobre lo privado, esos son los peores.

Y esta demonización de todo conflicto, sirve para promover al máximo traidor de la democracia, que se llama “el consenso”, palabreja, que muchos adoran pero a mí me causa mucha alarma, porque no se trata de un consenso entre libres, sino un consenso de asociación indebida, donde el compromiso tiene ramificaciones ocultas, el consenso que promueve pactos pero no un pacto social, es un pacto antisocial, que promueve el la gavilla, el privilegio, en una sociedad cuyo credo debe ser el oportunismo, en otras palabras el “consenso” promueve ecosistemas de poder cerrados, mafias, donde los partidos no son intermediarios, son operadores obedientes a poderes que les consienten la condición de quiste o de parásito, porque ya no se trata de constituir democracia, se trata de constituir una oligarquía, una plutocracia, de promover un Estado privado, que atiende a intereses privados, no públicos.

Recuerden, oligarquía: gobierno de pocos, plutocracia: gobierno de ricos, eso ya lo expliqué en un video anterior, deben seguir los videos en orden si desean entender todos los términos…

Señores de lo que les estoy hablando es de devastación cultural, es la lumpenización de la sociedad, es un proceso cancerígeno, de metástasis y tumoración, que no se puede curar con paños calientes, ni puede prevenirse si no se contrapone a esto una hegemonía cultural invencible, el concepto de hegemonía cultural ese lo explicaré debidamente en otro video.

Y llegado a este punto estoy hablando también de la corrupción en su acepción más amplia, que no roba “erarios”, no roba dinero, roba instituciones completas, roba naciones enteras, que como dice el filósofo español Gabriel Albiac, es el factor realmente constituyente, el factor aglutinante de ciertos sistemas de poder que por ejemplo, pactan la alternabilidad política, o sea, que diversos partidos falsamente plurales puedan ser cuotas del Deep State, para así poder alternarse en el poder, sin que ocurran sobresaltos o accidentes en la repartición, y esto es lo peor, porque todo esto puedo ocurrir aunque se cumpla con el protocolo formal de democracia, según los cánones globalistas de la corrección política, los cánones de la ONU o de la Unión Europea, cánones que no certifican democracia, certifican a Estados gatopardos, o sea, donde todo cambia en forma “correcta” para que todo siga siendo, igualmente “correcto”.

Y aquí aterrizamos en el problema de las partitocracias, que es también el problema de la degeneración electoralista de la política, que es el que produjo la degeneración de los partidos socialistas, en particular los socialdemócratas, pero no solo de ellos, veamos el caso de partidos como el PP español, COPEI en Venezuela, el CDU en Alemania, el problema de las partitocracias tiene que ver con la privatización paulatina del Estado operada hoy en día por poderes fácticos locales asociados a superpoderes globales, estoy hablando de las agendas, señores, las partitocracias son la forma “correcta” de gobierno preferida por las agendas globales de dominación, incluso la del comunismo versátil: a los chinos les encanta tratar con una falsa democracia, porque esto les transfiere legitimidad ¿entienden?

Bien, la instauración de pactos de poder ocultos, cuya expresión pública son los consensos, en otras palabras, las partitocracias, son consecuencia directa de la instauración de los Deep States, que cada uno en cada país constituye, la interfase local con la agenda global a la que se encuentra aliado ¿está claro?

En Venezuela, el chavismo está con la agenda del comunismo versátil, la oposición de la mesa comensalista está con la agenda globalista, y el Deep State criollo anida cómodamente en las entrañas del Estado rentista y se encuentra bajo la supervisión y control de las fuerza armada, que es la garante de su continuidad y a su vez coordina con Cuba, con China, con Rusia, un nuevo pacto de consenso, de repartición de la torta que permita una alternabilidad gatopardiana sin contratiempos, de forma que la agenda globalista también se lleve su parte, eso conviene a todos, y de paso y a ser posible dejando fuera a Trump, incluso a un Trump, dispuesto a ceder, a cambio de estabilidad, de revertir la inmigración y que los EE.UU. vuelvan a tener aunque sea nunca como antes, cierto espacio de acción económica en Venezuela ¿está claro esto también?

Ya yo expliqué lo que son los Deep States en un video anterior, el que se titula “Poderes, Superpoder y Deep State: lo visible y lo oculto”, es el video número 2, allí expliqué que los Deep States son sistemas transversales de poder, ajenos a los vaivenes del poder político, cuyo fin es imponer una dominación, no solo nacional, más allá del presidente, del partido o de la ideología de turno, porque actúan como el respaldo o el backup del poder para anular las peripecias de la democracia, su desorden, su inestabilidad, sus trancas dialécticas, y su ineficacia, pero ineficacia en el sentido de lo que esos poderes se plantean como objetivos, objetivos que son ajenos a los de la voluntad popular.

Ahora bien tomando en cuenta todo este cuadro dantesco que acabo de pintarles sobre la democracia en clave de farsa, quisiera abordar dos temas que no quiero que se me escapen, el de la infantilización de la sociedad, del victimismo como infantilización, y el de la sociedad civil, como expresión orgánica, y también individual, que también es el problema de la civilización, bueno, voy.

Señores, de nada sirve quejarnos de los políticos si no los vigilamos, el victimismo siempre es infantil porque arroja nuestra responsabilidad en otro y por lo tanto siempre proporciona un “culpable”, lo cual no significa que culpables seamos todos, o solamente lo políticos, porque irse a esos dos extremos también refleja infantilidad, se trata de un problema de madurez política, la cual no consiste en dejar que “los políticos con burdel actúen porque ellos son los que saben”, no, ese no es el problema, es un problema de madurez y por lo tanto de infantilización, porque ¿de qué forma un adulto deposita su "confianza" en un extraño? si ese adulto es adulto realmente, no deposita confianza así no más: anda pendiente, hace seguimiento, vigila, verifica y evalúa, aprueba o reclama, y si el reclamo no da resultado, protesta, pasa a ocupar el espacio público para expresarse directamente.

Por cierto, todo este proceso de control ciudadano necesita de información, la materia prima de la democracia, algo que ya expliqué en el video anterior.

Ahora bien, ¿qué significa esto al final? que los políticos, y sus votantes, en forma inevitable son uno el resultado del otro, la "representación" siempre ocurre, para bien o para mal, ojo, con eso no estoy diciendo que políticos sin vergüenza necesariamente sean el producto de votantes sin vergüenza, con esto estoy diciendo que la representación como tal, no asegura nada, que el problema de la representación, de los padres y representantes de los niños y votantes, solo tiene una resolución cultural, en el sentido de cultura política, y no hay otra, y este también es un problema que se está presentando a escala global.

Porque incluso en países que se supone “con cultura”, la cultura política ha decaído hacia la indiferencia y la desconfianza permanente de la gente hacia los políticos ¿se dan cuenta como todo oscila entre extremos? La gente, o confía demasiado en los políticos o no confía nada, y vota con entusiasmo o deja de votar ¿Y por qué pasa esto? porque estamos infantilizados, y esa infantilización de la sociedad ¿a quién conviene? pues conviene a todos esos que afirman que lo que necesitamos no son políticos sino “buenos gerentes”, necesitamos técnicos, necesitamos profesionales, si es posible de Harvard, necesitamos científicos, si es posible con Premio Nobel, otra institución puramente globalista, de todos modos ¡fuera los políticos!

Señores cuidado con esta “super trampa”, porque es capaz de atrapar no solo a ignorantes, es más, está hecha para atrapar a quienes se consideran preparados, capacitados, aptos para comprender los retos del mundo globalizado…

Y aquí debería entrar a un tema que ya traté en un video anterior que es el tema de la sociedad civil, la cual siempre se asocia con el término “organizada”, se habla casi siempre de sociedad civil organizada, pero habría que preguntarse si la sociedad civil desorganizada existe, si puede existir y si puede cumplir con algún papel, pues bien aquí volvemos otra vez al problema de la representación, o sea al hecho de que la representación como tal no es garantía de nada, y aquí entramos al meollo de que es lo político, una cosa es la política y otro lo político, porque lo político no es otra cosa que lo público, lo político es la dinámica conflictiva y antagónica inherente a toda sociedad humana, la política, es la actividad que pretende ordenar el conflicto público y organizarlo, o sea, ordena y organiza lo político

¿y que es la antipolítica? es cuando la política abandona lo político, cuando los políticos en vez de encargarse del conflicto público, lo usan, y lo instrumentan en forma no conforme a un interés público, sino a un interés particular, privado, oculto, de ciertos poderes o grupos de poder, cuando eso ocurre la clase política se encierra, se divorcia de la sociedad civil y se convierte en eso que llaman la clase política o la casta política ¿y cómo se podría evitar una situación semejante? Con una sociedad civil que exista también a partir de lo individual, a partir de nuestra organización o disciplina interna, si los ciudadanos dejan de ser políticos, cuando nosotros dejamos de ser políticos, también los políticos dejan de ser políticos ¡la representación es un espejo, siempre actúa como espejo!

Y esto nos lleva directo al problema de la civilización, como construcción que solo puede ser bidireccional, de arriba hacia abajo, y también de abajo hacia arriba, si el cimiento no recibe aportes de ambos lados, no es civilización. El ciudadano civilizado es alguien que desea vivir una vida estable, ordenada y productiva dentro de una sociedad estable, ordenada y productiva, no desea solamente “calidad de vida”, proporcionada por “buenos gerentes”, exige calidad de vida y calidad de sociedad, y calidad de país, y calidad de nación, exige que exista esta armonía, en otras palabras, exige que haya CIVILIZACIÓN, y ese ciudadano político, o sea, ese hombre civilizado, no tiene miedo de ser representado por políticos, porque él mismo es un político, el espejo funciona, y ya no es un niño, no es un adolescente a la espera de milagros, actos de magia o un mesías, es el ciudadano político que se ocupa de su vida, de su sociedad y de su nación, por eso digo que la democracia es un sistema solo para adultos, también porque en ella hay pornografía, eso ya lo expliqué en el video anterior.

Entonces, ahora me pregunto ¿puede existir la sociedad civil sin organizaciones formales, una sociedad civil que más que organizada sea orgánica, viviente en cada uno? si puede existir, eso es lo que había en Grecia y Roma, las cunas de nuestra civilización, cuando en una sociedad un determinado número de ciudadanos se politiza, automáticamente existe sociedad civil, existe la civilidad, existe la civilización, y sin tener que irme a los tiempos clásicos… yo vivo en un pueblo en Alemania, un pueblo pequeño y puedo observar esto todos los días, porque tampoco hace falta que todos sean políticos, atentos a esto, algunos hablan de que siempre es un tercio de la sociedad la que sostiene la civilización, el “tercio laocrático” del cual hablaba el pensador español Antonio García Trevijano, otros dicen que es uno de cada diez, más o menos como era en la Atenas clásica, quitando a los idiotas, a los individualistas, porque aquí el discurso no es de cantidad sino de calidad, sin ellos, sin estos seres que son los seres realmente viriles, en un sentido romano, no importa si son hombres y mujeres, sin ellos, la democracia es una farsa ¡y esa es la minoría más importante en una democracia!

Por último, cuidado con esto de la democracia, porque el globalismo tiene como meta anular las democracias soberanas, las democracias nacionales en todas partes, sustituyéndolas con gobiernos continentales, multilaterales, mundiales… “Nuevo Orden Mundial” ¿saben lo que significa? significa gobierno mundial, cuidado con infantilismos al respecto, como el infantilismo de los fanáticos de la Unión Europea, porque la pérdida de la democracia es como esa gente atolondrada, esos que quieren vivir en un “mundo sin fronteras”, muy bien, entonces a esos bobos les digo que las fronteras son vitales desde que el mundo es mundo, son vitales para nuestra supervivencia, porque en un mundo sin fronteras, usted nunca podría escapar para refugiarse en otro país, como hemos hecho los venezolanos, piénsenlo, piensen bien en esto…

Bien, es todo por hoy, muchas gracias por la atención, cuídense de los que quieren una jaula única mundial, y nos veremos muy pronto, hasta luego…

@FBoccanera