viernes, 9 de agosto de 2019

De Oslo a La Habana, una guía para no perderse (La Farsa, episodio 7)



En vista del desmadre polémico, ofrezco esta pequeña guía para facilitar la lectura de “la hoja de ruta”, se vale tachar y escribir anotaciones y groserías en cualquier parte de la hoja.

1. La operación Guaidó (MUD-FA-Chavismo heterosexual) SIEMPRE ha estado en contra de sanciones “generales” más allá de las particulares. Las particulares sirven para barrer o sabotear a ciertas incomodidades, sirven para “enfocar” y siempre son bienvenidas en toda organización mafiosa, no por higiene sino por remoción de competidores. [1]

2. En las “negociaciones” faltaría más, el tema del levantamiento de las sanciones asociado a ciertas etapas a ser pactadas, es un punto principal.

El otro punto que seguro interesa a EE.UU., es el asunto migratorio.

3. No es Oslo ni Barbados, la verdadera negociación siempre ocurre bajo el “cono de sombra” cubano-militar, en Venezuela o La Habana.

Al irse afuera, lo que se busca es una formalización y una certificación internacional. El guiso para los comensales, se cocina en casa. [2]

4. Lo que “alborota el avispero” en la operación Guaidó es la cacería de dólares, es un punto neurálgico, el que pone a brincar a todo político o guisador venezolano.

A la lumpencracia la controlas por su apetito o hambre, de poder, estatus, dólares. Los dólares son muy prácticos.

5. Los EE.UU. siempre han estado conscientes de todos los puntos anteriores, no es algo de lo que se enteraron ahora siguiendo las negociaciones, por favor, los gringos no son imbéciles.

Los gringos saben con qué "calidad de gente" están tratando desde el principio, admiro sus estómagos.

6. ¿Cuál es el poder arbitral de EE.UU. sobre la operación Guaidó y las negociaciones? Pues sacar el revólver a velocidad de Clint Eastwood: el arma sancionatoria, que afecta directamente la cacería de dólares..


7. Todo lo anterior constituye lo que denomino el “Plan A” de EE.UU., si no resulta, la opereta del 30 de abril mostró la existencia de un canal de comunicación Washington-Caracas, o sea, con la Habana.

A nadie se le pasará por la cabeza cortar esa línea.

8. Posible “Plan B” de EE.UU.: si el follón del chiripero bíblico refugiado en el albañal MUD-FA resultara ser permanente e incontrolable, se podría intentar el aborto de la operación Guaidó e ir a la negociación directa. Trump se reúne con Kim Jong-un, incluso de sorpresa, perfectamente lo puede hacer con Maduro. [3]

La ruta de Trump al Premio Nobel quedaría pavimentada.

#ComoTeQuedóElOjoObama

9. Cuidado con el posible “Plan B” del Castrochavismo, lo que hicieron con Santos: negociaciones en La Habana con apoyo planetario (bye bye imperio).

Una profundización del bloqueo hasta homologarlo al cubano sería la excusa perfecta.

A muchos en Europa, les sangrarían las manos de tanto aplaudir.

10. "La Farsa" pasaría de comedia de enredos (con alma llanera a ritmo de reguetón) a ópera sinfónica con orquesta multilateral (y campanadas jubilosas en San Pedro).

Aquí no pintamos nada (hace tiempo).

NOTA: “Siempre tendremos fiesta electoral”, eso no está en discusión, nunca lo estará, y a los EEUU ni se les ocurre sabotearlas o impedirlas, si lo hicieran quedarían fuera del juego, además, las elecciones nunca son un “game over”.

Una vez más, dejen de creer que son imbéciles.

[1] MUD: “Mesa de la Unidad Democrática” y FA: “Frente Amplio”, se supone que son dos agrupaciones de partidos y movimientos opuestos al régimen de Maduro, el FA agrupa también a pandillas y gavillas del “chavismo democrático”.

[2] “Guiso” en Venezuela es toda operación de naturaleza corrupta que se hace a la sombra del poder, dadas las características del sistema rentista, prácticamente todo político, funcionario, banquero o empresario de cierto nivel debe ser un “guisador”, si quiere hacer carrera, conservar su puesto o privilegio, o ascender.

[3] “Chiripero”: después del colapso de los grandes partidos políticos históricos AD y COPEI ocurrido en 1993, al conjunto de los micropartidos que sobrevivieron o comenzaron a pulular (especialmente después de la llegada de Chávez al poder) se le denomina de esta forma, dada su incapacidad colectiva para alcanzar cualquier tipo de relevancia o dimensión contraria, al proceso de decadencia y miniaturización de la política venezolana. El término proviene de “chiripas” que son esas cucarachas pequeñas capaces de infestar cualquier ambiente carente de higiene y limpieza, especialmente si abundan restos o migas (rentistas). 

Al segundo gobierno de Rafael Caldera (1994-1999) se le bautizó como “el chiripero”, y Chávez lo que hizo después fue coronarse como el “rey de las chiripas” y se dedicó con astucia y esmero a multiplicarlas, multiplicando a su vez las migas (los “espacios democráticos” en la jerga “opositora”).


2 comentarios:

  1. Profesor.
    Las "élites" no sin graciosas. Son mediocres. (Carlos Rangel, el tercermundismo).
    Un ejemplo, "élites" económicas en US comprando lugares para sus hijos en las Ivy o Univ. Puedan encontrar/generar más conexiones (finan-econ-poli-media).
    Entonces? Sí, apoyemos la educación universitaria para minorías o cualquier "víctima" de la época pero no, no para que nos hagan un "outranking". Porque en las élites también hay mediocridad, auto defensa y mantenimiento del status.
    A partir de ahí sería necesario empezar un análisis.

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  2. ¿Si se atacado la moralidad, no hay una solución a este problema, sino más bien una convivencia con el problema en el que se tratará de llevar la fiesta en una paz ficticia?

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