domingo, 28 de enero de 2018

Por Ahora


La tesis de acudir a elecciones para forzar el fraude tiene varios inconvenientes, para no decir que es improcedente e inoportuna, más allá de que se desperdició toda oportunidad de aprovecharla en el pasado reciente, por ejemplo, en 2013 (la oportunidad suprema) y en las elecciones regionales y municipales de 2017, aunque en realidad nunca estuvo prevista por parte de una clase política que no desea ruptura sino asimilación al sistema. No hace falta probar esto, los hechos hablan por sí solos.

(Por cierto, observen y registren de una buena vez la conducta grotesca de la “mesa de la unidad democrática” MUD ante las negociaciones en República Dominicana, con su incapacidad patética para mantener un perfil público prudente, con sus esperpénticas filtraciones parlanchinas, creación mentecata de expectativas de todo tipo, absoluta falta de profesionalismo político y diplomático, con sus levantamientos y sentadas de comedia parroquial, con su cuerpo de asesores bocones animando un triste espectáculo en las redes sociales. Los invito a reflexionar sobre todo esto para entender en forma definitiva que ni para una parodia medianamente bien hecha quieren servir, y desde luego hablo de servir a sus propios particulares intereses de clase).

Los inconvenientes, los impedimentos aplicables a la tesis de “forzar el fraude” expuestos de la forma más sencilla posible, son los siguientes:

1. Solo es válida si exponer el fraude, implicase provocar una crisis sin salida, un impasse. La MUD no tiene la menor intención, y el resto de la sociedad no tiene la menor organización. El trabajo que implica prepararlo todo para que el conflicto terminal sea posible y sea eficaz, apenas está comenzando, y comienza muy tarde.

(Nota: me refiero y me dirijo siempre a los que quieren acabar con esto, y no a los “mudistas” que nos quieren llevar a la estafa de una transición gatopardiana)

2. Si el impasse no genera un impacto terminal, realimentará al sistema, un conflicto donde el Estado tiene todas las de ganar.

a. Lo tiene previsto en su diseño: la “ruptura histórica” siempre se ha concebido para que ocurra en medio del caos más profundo, y con violencia.

b. Lo están esperando, y se han preparado para eso. Desechen de una vez toda fantasía que les haga pensar lo contrario.

c. Todas las líneas de abastecimiento de servicios básicos y de comunicación, y de bienes esenciales para el sustento de la población están en manos del Estado.

d. La población ha sido precarizada, se encuentra desguarnecida y debilitada, a esta situación se ha llegado con toda la intención de menoscabar no solo su capacidad de insurgir sino de resistir, algo que ya expuse en mi artículo sobre “la resistencia suicida”.

e. El tipo de conflicto civil que algunos insensatos proponen es precisamente el tipo de conflicto que el enemigo domina, llámese “guerra asimétrica”, “guerra popular”, o “guerra zamorana”.

A los impacientes se les debe recordar que esta capacidad del Estado chavista para realimentarse del caos generado por ellos mismos, o por “los otros”, no durará para siempre, en algún momento impondrán la necesaria etapa de “la conservación” (consolidación), etapa de gradual estabilización que es la que podría abrir las ventanas de oportunidad.

3. Con todo y el pesar que pueda generar, hay que decirlo: no es el momento para actuar, es el momento para comenzar a trabajar, para comenzar a organizarnos...

“Compañeros, lamentablemente, por ahora, los objetivos que nos debemos plantear no podrán ser cumplidos… vendrán nuevas situaciones”.

Ya saben quién dijo esto... y deberían saber que eso ocurrió 10 años después del “juramento del samán” y que tuvieron que transcurrir siete años más para “coronar” ese “por ahora”, y que esto a su vez no hubiese sido posible sin un trabajo previo de infiltración y conspiración: al final todo el trabajo tardó 40 años, de 1959 a 1999.

La generación del 28, que eran cuatro gatos al principio, tardó 30 años.

Esto que vivimos se puede revertir en menos tiempo desde luego, pero sería bueno comenzar a trabajar en la dirección correcta, llevamos 19 años de retardo.


jueves, 25 de enero de 2018

El Vaticano anuncia elecciones


El país amanece con la devolución de Antonio Ledezma a casa, y el anuncio del Vaticano pidiendo suspensión de la constituyente, no me detendré en lo de Ledezma, porque el drama de un liderazgo sin grandeza, incapaz de estar a la altura del compromiso histórico, no me interesa, en cambio, el anuncio del jefe de la oficina central de asuntos geopolíticos de la izquierda internacional, mejor conocido como Papa Francisco, si tiene su trascendencia.

Yendo al grano, el Papa está dando luz verde a un acelerón en las negociaciones entre el régimen y su oposición oficial, debidamente validada, y en estas negociaciones, falta soltar “el lomito”, lo más ansiado, y la clave para bajar la presión ipsofacto: el anuncio de elecciones presidenciales.

El solo anuncio de la fecha despejaría el horizonte, alejando la tormenta, el tener una fecha de salida surtiría su efecto despresurizante, no solo sobre la oposición oficial, también sobre el mismo Nicolás Maduro, terminando de paso de levantar la muralla que dejará fuera a los radicales de la verdadera oposición, convirtiéndolos en insurrectos perseguibles, en enemigos de la ley y el orden, en enemigos del Estado.

Que el anuncio de elecciones presidenciales sea inminente, cuenta ya con señales poderosas, la primera, la excarcelación de Leopoldo López, necesaria para los cuadres opositores cara a cara, y en conciliábulo íntimo, la segunda señal, más que obvia, es la activación frenética de la campaña presidencial de Henry Ramos Allup, el que tenga ojos que vea.

¿Qué pasó con la vuelta a Ramo Verde de Leopoldo? Aquí solo resta especular, y prescindiendo en lo posible de los efectos ópticos que esta medida nos envía, puede dar lugar a muchas hipótesis, incluyendo la de un acuerdo fracasado entre opositores, el fin de la unidad, lo que explicaría la reacción de Ledezma, la huida de Lilian Tintori, y desde luego, la re-encarcelación de Leopoldo.

¿Cuándo llegará el anuncio de las presidenciales? Eso depende de muchos factores, incluyendo la no interferencia con las elecciones regionales, incluyendo, el nivel de caos necesario para que surta el máximo efecto desinflante.

¿Qué pasará con la constituyente? esta no será retirada, mucho menos después de ceder una fecha para las presidenciales. La constituyente seguirá su camino, ya anunciado y descrito en artículos que podrán encontrar en La Cabilla, la incógnita está en la velocidad con la cual se recorrerá ese camino, el cual también depende de una pugna interna dentro del Estado chavista, entre extremistas y “moderados” (no, no es una pugna entre chavistas y maduristas, es una pugna por el reparto de posiciones de poder, y posesiones territoriales, es una pugna entre clanes mafiosos).

Recuerden que la constituyente pudiera hacer realidad, muchas cosas apetecibles para cualquier micropolítico populista pro legado-de-Chávez, que lo son todos, hoy en día dentro de la MUD, y dentro del chavismo democrático con el cual se van a fusionar en “la nueva unidad”, no se crean mucho esos gritos de alarma, la constituyente pudiera construir todo un parque de diversiones soñado por cada uno de ellos, el parque de diversiones, de una nación de sumisos y dependientes del Estado rentista.

Artículo publicado originalmente en La Cabilla, el 4 de agosto de 2017.

La guerra de los mundos


Venezuela 2018, elección presidencial, candidaturas, campañas y promesas, las cuales, nunca han parado desde hace años, escoja usted la fecha de su comienzo como festividad colectiva recurrente: ¿2006 o 2010?, no puede ser antes porque la candidatura de Francisco Arias Cárdenas en 2000 no fue una candidatura, fue la excreta de un desierto tan estéril como el Valle de la Muerte, la supuración final del cadáver partidista que se “autosuicidó” en 1993 (como diría el mismísimo Carlos Andrés Pérez).

En 2018 veremos candidatos hasta en la sopa, faltaría más siendo un año electoral, donde solo aumentará el grado de desfachatez amoral que se exhibirá, estimulado aún más por una carrera que se declaró corta, con meta en abril. En realidad la carrera, carrera sin obstáculos y con pista ligera, realmente comenzó con la elección constituyente, y como falta el “Caballo II” (Chávez, el primero era Fidel) que era un “stayer” consagrado, a la carrera le adelantan la llegada para que sea la “esprintada” final del cuarto de milla nacido y criado en el haras Cúcuta, y entrenado en la cuadra habanera.

Se irá rematando así el ciclo histórico de elecciones universales y directas, para pasar en algún momento a elecciones indirectas y colegiadas, que serán totalmente controladas por el Estado (comunal). “Geometría del poder” prevista hace décadas por el “Proyecto Nacional Simón Bolívar” y otros planes trascendentes, que nunca han sido secretos, más bien han sido editados y distribuidos profusamente, suerte de “Mein Kampf” en varios volúmenes, que nadie leyó, o tomó en serio, hasta que ya era tarde.

Ergo, todas las elecciones serán transicionales y todos los electos provisionales, hasta que la “constituyente originaria” decida sobre la materia, y el principal engaño, más allá del perverso que promueve el automatismo votante, consiste en no explicar esto. ¿Pero qué se puede esperar de esta supuesta “unidad”, celosamente ansiosa de consensuar una transición nicaragüense, con peronización garantizada de la clase política, Estado rentista (privado y transnacional) para siempre, y al “legado”, o sea a las fuerzas armadas, “ni con el pétalo de una rosa”?

Sin autodeterminación posible en el horizonte todo quedará dentro del sistema. Todo dentro del sistema, nada fuera del sistema. Si ganase el “candidato unitario” de la falsa oposición, lo primero que el mundo escucharía serían campanadas, si, en la Plaza de San Pedro.

Crucificado Maduro, el resucitado será otro.

No nos han vendido otro evangelio sino este, no sé si se han dado cuenta.

Recuerden que Nicolás Maduro representa la última voluntad del “comandante eterno”, es el cosechador designado de la siembra de Chávez, los frutos los proporcionará la constituyente. Su permanencia en el poder dependerá de que instancias supremas le permitan o no continuar la tarea, tarea que hasta ahora ha ejecutado sin que le temblara el pulso, ni por un microsegundo.

Y sin importarle la soledad, mejor dicho, el aislamiento, y a propósito del aislamiento de Maduro, este es un ruego que fácilmente nos podrían conceder, precisamente por el notable empeño de concentrarlo y limitar toda acción a su sola figura y su equipo de “mal gobierno”, una trampa magistral, comenzando por el señuelo.

En cuanto al aislamiento internacional, habrá que ver hasta dónde puede llegar con el permiso de la internacional progresista, su oficina central en el Vaticano, y el de países hermanos como China, Rusia e Irán, y un vasto conglomerado de mafias globalizadas. Dicho aislamiento podría representar la verdadera “bendición papal” ¿no será qué precisamente lo que se busca, es este supuesto “Maduro contra el mundo”?

Bienvenidas las sanciones recientes de la Unión Europea, especialmente por incorporar la “novedad” de Diosdado Cabello, queda insistir en su ampliación a las clases que gravitan en torno al poder, por ejemplo, la clase política “opositora”. Esa si sería una verdadera señal de buena voluntad para liberarnos del mal, es más, anoten esto de una vez: esa sería una “luz verde”.

Mientras tanto, cuidado y el “aislamiento” termine por llevarnos definitivamente a quedar rodeados por el mismo mar de felicidad, que a cierta isla le ha resultado tan bien, sobre todo en celebración y reconocimiento internacional.

Por los momentos, ningún país se atreverá a intervenir una nación que se apresta a celebrar elecciones presidenciales, más adelante, cuando las elecciones sean las de una entrañable república democrática popular, ya veremos. La experiencia de intervenir en países petroleros como Irak y Libia no invita precisamente a la repetición, Venezuela ni está en una “zona caliente”, ni tampoco ha sido abandonada a su destino por la multipolaridad en contienda, y la ausencia de una oposición seria, capaz de vender geopolíticamente la operación necesaria -algo que requiere mucha frialdad y paciencia- es con mucho, la carencia, el “inconveniente” que más oscurece el panorama.

Donald Trump parece estar claro, pero más claro aún está con respecto al hecho de que su permanencia en el poder, dependerá de seguir enfrascado en una campaña electoral permanente, en trifulca constante contra ciertos estamentos a los que quiere acorralados, y que esto dependerá principalmente de su eficacia interna para reactivar la economía y crear empleos. No sé si es aislacionista como algunos afirman, lo que sé es que quiere quedarse y para eso depende de la aprobación que le proporcione esta nueva versión de la “mayoría silenciosa”, que ha sabido seducir y reclutar.

Recuerden que hay que estudiar y conocer al enemigo, y saber también que eso no basta, hay que hacer lo mismo con quienes se supone que deberían ser nuestros amigos.

Constituyente, consenso, corporaciones, comunas, diálogos, transiciones, bendiciones, y más que nada, elecciones, nos ahogarán con elecciones precisamente en respuesta al “aislamiento”, por allí pasarán las escaramuzas, en el campamento minero.

Afuera, nuestra única esperanza, se resume a que ocurra algo mayor.

La guerra de los mundos.

Harán falta más microbios, y menos próceres. 

@FBoccanera

¡Son los militares, estúpido!


Una vez más, el tema príncipe del poder en Venezuela se escurre de la discusión pública, sin siquiera humedecer el entendimiento.

Sobre la persecución emprendida por el Estado chavista contra la corrupción en Petróleos de Venezuela, S.A. (PDVSA), hecho real en cuanto a persecución, en cuanto a corrupción, y en donde no hay simulación ni teatro en su descarnada ejecución, de todos modos se está perdiendo del foco de la opinión pública lo más importante, y es que esta “razzia” surge como consecuencia de la entrega de PDVSA a los militares.

¿Se trata de una “purga”? lo es en cuanto consecuencia y no causa. La “causa número uno” es “PDVSA para los militares”, el desalojo de lo civil por parte de lo militar en el corazón del Estado rentista, lo cual arroja como primera consecuencia que los desalojados del feudo serán aventados inmisericordemente, a la jauría de la permanente guerra entre mafias (civiles).

El “timing” de la operación es platealmente oportuno, ocurre después de la instalación de la Asamblea Nacional Constituyente, ocurre en coincidencia con el “diálogo” en República Dominicana, donde punto importante por parte del Estado chavista son las sanciones internacionales, un mensaje directo a EE.UU. y la Unión Europea -en donde a la oposición graciosamente se le hace ver como “receptora” de este pedido- y es algo que también ocurre en sincronía con la apertura del camino electoral presidencial, en fin, todo ocurre en medio de una coyuntura en donde se definirán todos los roles y papeles a cumplir en los próximos años.

(Coyuntura definitoria en donde la “novedad” es el afloramiento protagonístico de España, en plan moderador de las calenturas opositoras, presta a actuar como factor promotor de estabilidad y gobernabilidad, determinación ya expuesta en los firmes balbuceos de Antonio Ledezma, y claramente remachada por la reciente visita de Adolfo Suárez, un “transicionista” por genética).

El no comprender todo lo que ocurre lleva, por ejemplo, a candorosos “errores” de evaluación por parte de ciertos analistas expertos en manipulación, que sospechosamente “fallan” repetidamente al no determinar que la única heredera y representante del golpismo de 1992, es la fuerza armada bolivariana, el verdadero poder que construyó Chávez (y su verdadero “legado”).

Y no, no hay “varios grupos de poder” como machaconamente se pregona en los medios del statu quo, hay uno solo en el poder y es la fuerza armada, del cual las facciones civiles son mafias asociadas en tensión y disputa permanente por la repartición de negocios y territorios, como siempre ocurre en estos casos.

Nicolás Maduro ejecuta una tarea de ruptura y transición, para la cual fue ungido con gran convicción por Fidel Castro y Hugo Chávez ya moribundos, a Maduro lo prepararon debidamente para asignarle la ejecución de un trayecto final, y su cumplimiento en forma implacable y sin piedad, en donde, a diferencia de Chávez, no le toca (no debe) arbitrar entre facciones (no tiene esa facultad) ni le toca misión pastoral alguna, razón por la cual la acumulación de fricciones, hostilidad e impopularidad lo tienen sin cuidado.

Maduro pudiera continuar o no, continuar para rematar la tarea o, no continuar y ser usado como fusible del circuito de poder, un fusible o un cordero sacrificial muy conveniente sobre el cual hacer recaer los pecados, y una vez regada su sangre, poder reivindicar con alivio nacional y global, la vuelta al “legado de Chávez”, operación de infinita utilidad para todos, para tirios y troyanos, adentro y afuera, y que acertadamente la estudiosa Aura Palermo la define como “re-seducción”.

Peor lo haga Maduro en cuanto a penurias infligidas y mejor lo habrá hecho al cumplir la tarea de hacer el “trabajo sucio” de “refundir el Estado burgués” y llevarlo al comunismo en clave “bolivariana”, creando el gran precariado nacional necesario para su conversión en Estado comunal. Su salida del poder entonces también será una prenda final, que representará un momento de alivio y respiro indispensable, para consagrar al chavismo y a todo el sistema.

En cuanto a Tareck El Aissami, del cual se habla como la cabeza de un “grupo de poder”, se debe recordar que fue el segundo ungido por Castro y Chávez, y sin extenderme mucho en la explicación de los poderes que están detrás de su figura (algo del cual podrán encontrar un esbozo en el artículo “Tareck el Trumpeado”) solo basta apuntar que, a todas luces, es él el que lleva las tareas de bajo perfil, o por lo menos de perfil menos público, requeridas para complementar las de Maduro. Me disculpan lo simple de la conclusión, pero esto lo encierra todo, encierra al personaje, su “filosofía” y su designio al lado de las sombras.

El futuro Estado chavista será un Estado comunista versátil, un Estado suigéneris y adaptado a la constelación de particularidades de Venezuela (como país occidental, católico, minero y rentista), un Estado en ruta a constituirse internamente como un Estado de corporaciones y comunas, que a su vez será un frente internacional sumamente importante para esa multinacional comunista de la cual, el Foro de Sao Paulo es su “filial latinoamericana”. [1]

Para cada una de estas tareas, comunal, corporativista, geopolítica, hay grupos nacionales y foráneos trabajando, que pueden ser identificados apropiadamente como “los protectores”, “las facciones”, “las mafias”, “los carteles”, de los cuales se pueden identificar algunos responsables de acuerdo con su exposición pública, pero de lo que no puede caber la menor duda, es que no disputan ni pretenden disputarle el poder a dos factores intocables: Cuba y la fuerza armada bolivariana.

Por eso, poco se habla de Cuba y de los militares, parece algo increíble, pero en un discurso opositor que debería apuntar permanentemente a denunciar quienes son los verdaderos dueños del poder, se habla demasiado poco o nada de Cuba y de militares, de paso esto explica también hasta qué punto “el diálogo”, es poco menos que un teatro de marionetas que se escenificará para su entrega al público en capítulos telenovelescos, una asamblea de subalternos de un Estado privado transnacional, en donde ni "gobierno" ni "oposición" tienen el menor poder para cambiar nada decidido en otras instancias.

Por cierto, por los medios y redes sociales ronda desde hace unos días, una nueva ocurrencia fruto de la impotencia opositora para confrontar la realidad, o de la necesidad de seguir mareando a la opinión pública, y se trata de hacer creer que existe una supuesta estrategia de "ganancia de tiempo" por parte del Estado chavista. Una nueva fábula opositora que pretende denunciar que la jugada del diálogo es solo “para ganar tiempo”, fábula que no toma en cuenta el pequeño detalle de que el tiempo solo cuenta, si el curso de acción del poder pudiese ser interferido, desviado o detenido, por alguna fuerza contraria o divergente.

Pero nada parecido se vislumbra en el horizonte, por ahora, y más bien al régimen le convendría estrechar la “ventana de oportunidad” electoral, para rematar el ciclo histórico de elecciones universales y directas, antes de pasar a la modalidad exclusiva de elecciones indirectas y colegiadas, que impondrá bien sea por “acto constituyente”, o por prescripción de la nueva constitución que establecerá el Estado comunal con su nueva “geometría del poder”.

La realidad es una y es muy distinta al disfraz que algunos persisten en vendernos contra toda evidencia, de esta realidad lo más nefasto consiste en que hemos perdido quién sabe por cuánto tiempo, la capacidad para autodeterminarnos como nación, algo que ya expuse hace unos meses, en mi artículo “Aquí ya no pintamos nada”.



Artículo publicado originalmente el 4 de diciembre de 2017 en la antigua página de “La Cabilla” (lacabilla.com).

martes, 28 de noviembre de 2017

La fuga permitida, seamos serios


El dirigente de “oposición” Antonio Ledezma fue sacado de su casa y depositado en la frontera por el mismo Estado chavista, que él se lo crea o no lo crea, lo diga o no lo diga, poco importa.

La fuga permitida en apariencia es una operación "ganar-ganar". La nueva realidad se inaugura con una nueva mentira. La falsa guerra de posiciones queda servida.

La fuga permitida de Ledezma, lo consagra como uno de los líderes de esta “nueva oposición”, esto permitirá muchos desarrollos. En la mesa las cartas han sido repartidas y fueron repartidas por el Estado chavista usando carta marcadas, solo a partir de esta constatación se puede intentar reflexionar sobre lo que podría venir:

1. Purga justificada de efectivos de inteligencia y militares, los colaboradores de la “fuga”, ojalá que ocurra este teatro porque si no ocurre, todo sería más tenebroso aún.

2. Leopoldo López y demás presos políticos, quedan más presos aún, mejor dicho, más negociables aún. Los presos políticos militares en particular quedan en la peor posición posible.

3. La “mesa de la unidad democrática” (MUD) queda aún más aislada, beneficio para el régimen.

4. La MUD queda aún más “purificada”, beneficio para ella.

5. El diálogo ahora tendrá su obertura “en fuga”, tocada por la orquesta del régimen.

6. La “nueva oposición” se tiñe aún más de “ilegalidad”, y por ahora si se ha movido es porque el Estado chavista la empuja.

La nueva oposición, ahora contará con un núcleo en torno al cual desarrollar organicidad y “fusionar agendas”, una clara operación socialdemócrata (o de internacional socialista), una clara operación española, rumbo a un eventual gobierno en el exilio.

Todo el juego se podrá normalizar e institucionalizar, queda servida la falsa guerra de posiciones ¿quién ganará con eso? La configuración resultante de una “Venezuela extramuros” solo tendría sentido y validez si desembocara en guerra no solo contra el frente chavista en Venezuela, sino contra todos los frentes de la coalición internacional de izquierdas latinoamericanas. Estamos en el mejor de los casos, al comienzo del comienzo, si a esto se le puede llamar comienzo.

Al llamado de unión entre venezolanos, debe seguir el llamado a una unión internacional, hasta que no se dé el paso en ese sentido, no se logrará nada.

¿Quién dominará el juego político-diplomático convencional en las diferentes vitrinas? ¿Dónde la vitrina Venezuela será una más, dentro del gran centro comercial internacional?

En vista de la pobreza de la maniobra y sus claras costuras, no tengo un buen augurio, por los momentos.

(Recordatorio para los siguientes: quien se fuga de una tiranía, no debe decir quien le ayudó, ni siquiera debe decir por donde salió, a ver si alguna vez logran ser serios)


Artículo publicado originalmente el 18 de noviembre de 2017 en la antigua página de “La Cabilla” (lacabilla.com).

Venezuela constituyente: mafia y partidos, corporaciones y comunas



1. Se equivocan quienes clasifican a la mafia como “crimen organizado”, la mafia es un sistema de poder y puede formar Estado al extenderse.

2. Chávez realmente no entendió la naturaleza mafiosa del poder que había construido, creyó que podía "arbitrarlo".

3. Maduro en cambio, sabe que esas fuerzas deben "arreglarse" entre ellas, no se mete, y sabe que solo en esa medida, podrá sobrevivir.

4. Algún día se entenderá que subestimar a Maduro fue un error trágico, es más eficaz que Chávez, al prescindir del "esfuerzo pastoral".

5. Todas las elecciones ya son "constituyentes", el Estado chavista al estructurarse en corporaciones y comunas, asimilará a "los partidos".

6. El Estado chavista en constituyente, impondrá una estructura derivada del rentismo, sobre élites y población que son lumpen por igual.

7. La constituyente prescribirá corporaciones para las élites siempre lumpen del Estado rentista, no será una imposición "contranatura".

8. La constituyente prescribirá comunas, para la población siempre lumpen del Estado rentista, tampoco será una imposición "contranatura".

9. Una constituyente de corporaciones y comunas, así será el estado chavista, donde “los partidos” serán una corporación "colaborante".

10. Toda lucha mal llevada contra el Estado chavista, refuerza el caos que lo realimenta, la constituyente cosechará de este proceso.

11. Venezuela rumbo al "Estado totalitario eficiente" donde habrá mafias "produciendo" y población sometida al menor costo posible.

12. El Estado chavista, un modelo perfectamente exportable y adaptable a todo país que haya caído en degeneración oligárquica.


Artículo publicado originalmente el 1 de noviembre de 2017 en la antigua página de “La Cabilla” (lacabilla.com).

Elegir elecciones o elegir la guerra


1. Persiste una confusión permanente: el régimen chavista es el triunfo total del estado, sobre la sociedad, sobre la nación.

2. El régimen chavista es el estado chavista, y no es un estado fallido, es un estado totalmente triunfal, ha logrado todo el poder.

3. Un estado fallido es un estado derrotado en sus monopolios, el estado chavista en cambio ha logrado EL MONOPOLIO.

4. La lucha no es contra “un régimen”, es contra un estado que cuenta con fuertes alianzas externas, no es un estado “aislado”.

5. El estado chavista es privado y transnacional, Venezuela es la sucursal de una transnacional amoral que actúa global y planificadamente.

6. Contra esto, la única proposición posible es de guerra en todas sus variantes, y esta guerra debe ser transnacional, en varios frentes.

7. En esta guerra, Venezuela debe ser uno de los frentes, por lo tanto, la tarea opositora debe darse en un ámbito geopolítico.

8. En esta guerra, Venezuela es uno de los frentes, la tarea debe ser geopolítica, y la lucha interna ser subalterna a esta.


Artículo publicado originalmente en La Cabilla, el 21 de octubre de 2017.

La puerta ha sido cerrada



Luego de las elecciones regionales sigue la discusión sobre fraude versus abstención, una discusión a puerta cerrada, mejor dicho, a celda cerrada, se trata de una cárcel.

Se ignora (y se tapa) un solo hecho simple, el cual basta y sobra para descubrir todo el circo: el Consejo Nacional Electoral (CNE), nunca fue tocado por la actual Asamblea Nacional (AN).

Mientras tanto, la discusión bizantina “fraude vs abstención” solo sirve para animar la distracción dentro del penitenciario.

Se trata de una discusión sobre culpas y responsabilidades, que nos distrae de los verdaderos hechos, todos hechos fatídicos.

Aquí la lista nefasta:

1. Queda demostrado el dominio absoluto del régimen sobre un sistema electoral que puede generar los resultados que se necesiten, sin importar los índices de sufrimiento en la población. Habrá por lo tanto elecciones al “viejo estilo directo”, hasta que por vía constituyente el Estado comunal ponga en práctica su propio sistema de elecciones indirectas, colegiadas.

2. El dominio es tan absoluto que el ente rector del sistema electoral es intocable, la abstención de toda acción real de la AN “opositora” contra el CNE desde que esta se instaló, no hace unos días, sino hace más de 21 MESES lo demuestra (esta es la verdadera abstención, la que tenemos como viga en el ojo).

No hay nada, nada más abstencionista que la Asamblea Nacional. ¿Se entiende ahora por qué el resultado electoral que la generó en 2015, fue una concesión sin riesgos por parte del régimen?

3. En estas elecciones recién concluidas, una parte de los partidos de la “mesa de la unidad democrática” (MUD) llevaron al matadero al resto, fue una emboscada. Hay otros partidos “que son más iguales que otros” en esta granja. Sin duda, hay otros pactos, más allá de los pactos visibles de “unidad”.

4. Esto significa una sola cosa: en las presidenciales todos los candidatos serán del sistema, la cuadratura gatopardiana perfecta, por lo tanto el candidato de oposición siempre será de oposición, contra nosotros.

Ni régimen ni oposición, ES UN SISTEMA. La tiranía, es el más perfectible de los sistemas.

El surgimiento de una verdadera oposición llevará tiempo, no hay nada listo, no hay líderes listos, no hay organizaciones, salvo egos más o menos “organizados” en permanente turgencia mediática. Esta no es una competencia de relevos, sobre todo porque este país será determinado desde fuera, una vez más. Ya expliqué eso en artículos anteriores, “aquí ya no pintamos nada”.

La eficacia de toda verdadera oposición al régimen chavista será determinada por alineaciones externas que solo pueden ser trabajadas, a ritmos que poco tienen que ver con “emergencias humanitarias”, y que dependen de una complejidad geopolítica que se encuentra en los preliminares al acto de complicación, mejor ni les comento cuanto tiempo se lleva eso, cuantas tragedias se lleva eso.

Sospechen de todo el que prometa o clame por “velocidad”, más aún si lo anuncia públicamente para mejor aviso al enemigo, desconfíe de esas sirenas que quieren llevarlo al conflicto deseado por ese enemigo, y para el cual está más que preparado. Si alguna lección debiera extraerse de la sangre vertida en los meses de agitación callejera, es esta.

Así como en psicología hay "fases del duelo", en Venezuela se viven "fases de negación / ilusión / ira / frustración opositora" y a cada de una de esas fases sirve una oposición circunstancial, que no ataca al sistema sino a estos ciclos. Hay que salirse de este determinismo que además posee una característica maligna: nos hace ver como local, lo que es global.

La puerta ha sido cerrada, y solo podrá ser abierta desde afuera.


Artículo publicado originalmente el 17 de octubre de 2017 en la antigua página de “La Cabilla” (lacabilla.com).

La hora “0” será la hora 25…



Escribo este artículo sin aún conocer los resultados finales del plebiscito, los cuales de todos modos carecen de importancia ante la avalancha humana observada ayer, tanto a nivel nacional como internacional, una manifestación verdaderamente popular cuyo volumen hace que la cifra numérica final pierda mucho sentido ¿Cuántos fueron? sabemos que fueron ¡MUCHOS! Y estoy seguro de que para la clase política tanto de la “mesa de la unidad democrática” (MUD) como para los oportunistas del “chavismo crítico”, así como para el Estado chavista y para la fuerza armada, fueron demasiados.

¿Ocurrió algo impredecible? definitivamente sí, porque incluso este servidor que se esperaba una respuesta masiva, una respuesta “importante” (en torno a los 4 millones de votantes) nunca se imaginó la dimensión del desborde que al final ocurrió, un desborde colosal, que estoy seguro agarró de sorpresa tanto a sus organizadores como a los observadores, a todo nivel y en toda instancia.

Hoy la gente anda feliz, y se lo merece, el régimen no, no anda feliz, los militares tampoco ¡y la MUD tampoco! Este desborde de hoy los metió a los tres en un berenjenal, que no creo que altere muchos los planes en cuanto a objetivos finales, pero si pudiera obligarlos a replantearse tácticas, fases y ritmos.

Todos ellos han contado hasta los momentos con la promoción del caos para aprovecharlo -un recurso de “provecho mutuo creciente”- pero al ver que la potencial magnitud del caos podría desbordarse hacia lo inmanejable, por las dimensiones que pudiese llegar a tener y por el surgimiento de núcleos de resistencia política indomables, esto podría obligar a un replanteo, el cual podría consistir en una aceleración de los tiempos para llegar a la fase de negociación, nada de raro tendría esto, porque además los efectos de la observación internacional es altamente probable que se orienten en esa dirección.

La constituyente va, y va porque además el plebiscito, salvo acción de un grupito incontrolable en Caracas, fue "permitido", pero la constituyente en su ejecución podría ver prolongada su fase "blanda" inicial y hasta permitir elecciones, no solo de gobernadores (ya aprobada), sino también de alcaldes y hasta anunciar presidenciales para el 2018, para aliviar en forma efectiva la presión inmediata, porque el "mandato" que surge del plebiscito, el “mandato urgente” para TODOS será bajar la presión, lo más rápido que sea posible, un movimiento táctico indispensable ante lo que pasó hoy.

La “hora 0" por parte de la MUD desde luego irá, porque no activarla en menos de 48 horas, sería como tentar la detonación de una bomba atómica social, pero buscarán "dosificarla" de alguna forma, para no despertar gigantismos protestatarios, en otras palabras, la transformarán en la hora 25, la hora tardía...

Ahora bien, la hora “0” muy bien podría ser el llamado a huelga general, porque sería de aceptación popular y porque sobre todo serviría, si se dirige de cierta forma, para un "enfriamiento rápido" por su carácter paralizante, no sé si a la MUD le dolería la destrucción que supondría en términos de pequeña y mediana economía comercial y productiva, y de avance del plan del régimen para esa área, a lo mejor, también los micropolíticos de la MUD comparten ese objetivo, en anuencia con determinadas boliburguesías y otras burguesías rampantes, de viejo y nuevo cuño, que encontrarían allanado el camino para suplantar ese tejido productivo y distributivo.

Esto se escribe en caliente, algo que generalmente no hago, pero esta vez lo siento como un deber, porque la demostración de la gente fue realmente extraordinaria, y por lo tanto las amenazas que se ciernen sobre la población, también podrían ser extraordinarias, en cuanto a su inminencia.

Qué lástima que no contamos, por ningún lado, aunque sea con un "liderazgo mínimo", incluso de pericia política básica, que pudiese capitalizar esto que comenzó hoy, pero no lo tenemos, NO SE VE POR NINGUNA PARTE.

¡Qué gran ocasión perdida!


Artículo publicado originalmente el 17 de julio de 2017 en la antigua página de “La Cabilla” (lacabilla.com).

La Resistencia Suicida



En menos de cuatro meses, en el caos creciente promovido tanto por el Estado chavista como por su oposición oficial agrupada en la “mesa de la unidad democrática” (MUD), para poder surfear juntos hacia el dialogo-antesala de la cohabitación constitucional, ha surgido una verdadera oposición independiente, que no es la oposición farsante cuya verdadera naturaleza al fin terminó de aflorar con la excarcelación de Leopoldo López y la aparición del manifiesto llamando al “entendimiento nacional”.

Se trata de una oposición real, independiente, divorciada de cálculos promovidos por poderes del statu quo, que se hace llamar “resistencia”, y debe ser vista como un síntoma positivo de que el sistema inmune de la política nacional, aun puede crear anticuerpos, sin embargo, esta resistencia no toda es oro en su brillo, es un movimiento insurrecto sin duda alguna, pero un movimiento políticamente desordenado que bien podría degenerar en calamidad adicional, si no se toma conciencia desde ya, desde el seno del mismo movimiento, de sus limitaciones, errores y desviaciones.

Este artículo es una advertencia dirigida a la misma resistencia, y a la colectividad que debería gestarla, alimentarla y acompañarla en determinado momento, hacia acciones que bien podrían resultar subversivas si se logra cierto concierto, mientras tanto, aquí les va mi “aguacero”.

La resistencia está cometiendo el trágico error de reforzar la estrategia del régimen de asedio a la población, con acciones de AUTOASEDIO, sin tomar en cuenta que la lucha es contra fuerzas que no obedecen a vestigio alguno de civilización, y a las cuales no les temblará el pulso para incursionar directamente contra hogares y comercios.

Tampoco toma en cuenta que todas las líneas de abastecimiento, de servicios básicos, dependen del enemigo, y las pocas con las que contamos, los comercios justamente, son fácilmente aniquilables, no toma en cuenta en fin, que la parálisis de la vida ciudadana, es EL GRAN FAVOR que se le hace a la tiranía y sus cortesanos.

¿Se han puesto a pensar realmente en lo que significa una situación de AUTOASEDIO?

¿Se han puesto a pensar, que al Estado solo le importaría mantener abiertas ciertas vías y corredores, y que las mantendrán abiertas mediante verdaderas acciones DE GUERRA que solo podrían ser contrastadas (inútilmente), sin desguarnecer precisamente los “nichos de resistencia”?

¿Se han puesto a pensar cuando se trancan y se aíslan en supuesto bastión, qué hacer si alguien resulta herido, o si un vecino requiere atención médica que solo puede proporcionar un consultorio, o una clínica?

¿Se han puesto a pensar en cómo quedarían, si el Estado decide cortarles la electricidad, el agua, LA INTERNET y las radio bases de telefonía celular? Piénsenlo bien porque bastaría con interrumpir, uno solo de esos servicios.

La resistencia está cometiendo el error de la acción precediendo a la organización, no se puede involucrar a la fuerza a una comunidad en acciones de “resistencia” sea activa o pasiva, sin antes hacer un verdadero trabajo político de concientización y organización en esa comunidad, donde lo que se planifique y ejecute debe maximizar apoyos y minimizar rechazos.

La resistencia adoptó ciertos conceptos como religión: Guarimba, Ucrania, Gene Sharp, Sun Tzu, etc., y esto es peligroso por tres lados: endurece una visión que por necesidad debe ser totalmente flexible, sobre todo en el saber CUANDO ACTUAR, y por otro, tribaliza la lucha y la convierte en asunto de “iluminados” auto glorificados, que solo ven impureza fuera de su círculo, tercero, focaliza la lucha, un gran favor que se le hace a un enemigo que sabe de “foquismo” y “guerra popular” lo que ciertos iluminados (e iluminadas) de la resistencia no aprenderán ni en 100 años, porque de paso se distinguen por ser particularmente ignorantes.

La resistencia no toma en cuenta que el momento de actuar NO ES AHORA, porque nunca se arremete cuando el enemigo está justamente aguardando eso, y necesita de tu ataque para arrasarte, no se ataca a un enemigo que está con la guardia alta, que sabe dónde estás, sabe lo que vas a hacer y está ansioso por destruirte. [1]

Por último, hay que cuidar mucho todo contacto y relación con todos los que se hacen llamar “resistentes”, porque en estos momentos muchas organizaciones, aun las más modestas, podrían estar infiltradas “hasta los tuétanos”, no hace falta investigar profundamente para comprobar la ingenua permeabilidad de muchos de estos grupos que no han asumido, por ejemplo, que en cada urbanización, y en cada foro real o virtual, hay “patriotas cooperantes” que están siendo bien recompensados por su labor (y que con los “comités de rescate de la democracia” harán fiesta por cierto).

Hay que desconfiar también de ciertas organizaciones francamente siniestras, que promueven caos de realimentación a la guerra zamorana del Estado (Plan Zamora + Constituyente) y a la guerra necesaria para hacernos tragar el “diálogo” (Entendimiento Nacional), y me refiero específicamente a los “resistentes” que promueven saqueos, y a ciertos partidos que promueven el acto suicida máximo: la huelga general política (destrucción del aparato productivo de pequeños y medianos empresarios, y de la reserva moral y material para resistir).

El momento para actuar lo debe determinar una conjunción de factores de organización, comunicación, coordinación, sincronización y oportunidad, que deberán ser evaluados en ámbitos tanto de la sociedad como del Estado, y en la misma fuerza armada, esto es trabajo de conspiración, y necesita tiempo y sangre fría.

La resistencia en todas sus formas, incluso las más pacíficas, deberá actuar bajo la presión implacable de persecución por parte del Estado y su oposición oficial, pues será la enemiga de todos los establecimientos y estamentos, y se le clasificará como terrorista, y esta será la culminación de un proceso que viene desde hace tiempo, y para muestra un botón: hace 8 MESES, o sea mucho antes de que todo este caos intencional se activara, escribí sobre lo que ya estaba pasando en un artículo cuyo título es “Ha Nacido La Oposición”, el cual se encuentra ligado a ciertas actualidades del momento, solo en apariencia ya superadas, pero sigue siendo totalmente válido.

[1] Addendum imperativo: la transición al comunismo versátil necesita activar un período de caos prolongado e insoportable con miras hacia una crisis resolutiva final que deje como único camino plausible la negociación política, se trata de un caos inducido desde el Estado y su oposición (la sociedad de cómplices) al cual no se le debe realimentar, esto ya ha sido explicado en muchos artículos míos y de Aura Palermo en forma exhaustiva.

Ahora bien, logrado el objetivo de la implantación de un nuevo régimen de consenso y alternabilidad, el Estado y todos los poderes que gravitan en torno a él necesitarán estabilidad creciente para la consolidación del mismo, no solo en lo político sino en lo social, y será solo a partir de ese momento cuando podría comenzar a presentarse la oportunidad para iniciar verdaderas operaciones de conspiración, resistencia, disidencia y desobediencia, acciones cuyo “timing” deberá calibrarse cuidadosamente y solo si se han logrado estructurar instancias sólidas de organización, comunicación, coordinación y sincronización a nivel nacional e internacional.

Hacerlo en estos momentos, antes de la finalización del ciclo caótico, o a destiempo durante la fase de estabilización del nuevo régimen de consenso y “paz rentista”, nos llevaría a caer directamente en una de las muchas trampas que el poder ha preparado, especialmente después de la experiencia acumulada en el cuatrienio del 2002 al 2005. La conspiración por ejemplo, no podrá empezar, ni avanzar, mientras no estén dadas ciertas condiciones que por los momentos están lejos de lograrse, y lo que vale para la conspiración, deberá valer para todo tipo de iniciativa o acción que aspire verdaderamente a la insurrección.

Esta problemática será explicada en su momento, lamentablemente, habrá bastante a tiempo a disposición para los únicos que podrían emprender el camino acertado: los que logren quitarse de sus mentes el “falta poco”, el “ahora o nunca”, el “para luego es tarde”, típicos de una idiosincrasia venezolana que permea todos los niveles socioeconómicos y educativos.


Artículo publicado originalmente el 13 de julio de 2017 en la antigua página de “La Cabilla” (lacabilla.com).