viernes, 13 de febrero de 2015

Fatalidad Parte 2 (no somos la roca)


No, no somos la roca
es más,
somos arena.

Por eso,

nos desmoronamos todo el tiempo
justo detrás de la infaltable sonrisa
justo detrás de esa mueca, en la cara todo el tiempo

No vaya a ser que asustemos,
a un mundo más asustadizo que nosotros
Que no nos perdonaría ninguna cara inconveniente.

Porque, eso, y ninguna otra cosa,
ninguna otra
es el MIEDO (el de ellos) (el del mundo)

Si, nos desmoronamos todo el tiempo…

Con todo y a pesar del castillo que,
con esfuerzo diario, implacable, incansable,

Heroico, Solitario,

logramos levantar.

Pero ese castillo es sólo castillo de arena
¡siempre es! castillo de arena.
No otra cosa es, que un castillo de arena…

Y como todo castillo de arena
al final, o al comienzo, o a la mitad

Se lo llevará el mar.

Y se lo llevará también el salitre, la fuerza, el sol,
el origen, lo que somos
y lo que no somos…

Y aun así, por más fuerte que nos embista el mar
sobre estas, nuestras vidas de arena...
con gusto y a menudo, nos dejaremos llevar
nos dejaremos arrastrar...

Pero eso no es debilidad
Sólo los débiles pueden creer eso

Porque al castillo de arena lo ha de embestir el mar,
Porque al castillo de arena lo DEBE embestir el mar.

A más embestidas,
más arena saldrá

O sea
Si somos invencibles
Es la fuerza la que debemos extraer
precisamente de la fuerza que nos pretende moler
demoler…

Un tal Emerson (Ralph Waldo) lo dijo:
a la botella del cristal más fino
aunque sólo sea una “película de cristal”
no la podrá romper, ni el océano más furioso...

si está llena de la misma agua.

Fatalidad.
Siempre contra uno,
hasta que uno se vuelve uno
con ella.
Y comienza a cabalgarla dichoso. A poseerla.

Como la botella al océano…

O sea
Sí somos invencibles

Solo basta ser capaz,
de cambiar.
Pues el que cambia no puede ser vencido.
Pues el que cambia

¡ES!

Y esa y no otra cosa,
ninguna otra…
es la inteligencia.

(lo contrario del miedo es la inteligencia, que nunca se nos olvide eso en esta comarca)

(el castillo de arena, no es fortaleza, no, es el juego, y como todo juego, no lo es si no puede recomenzar…)

Y el juego ese no termina

Como el mar. Como la arena.