domingo, 2 de agosto de 2020

Liberalismo y Neoliberalismo, o cómo fue que llevaron la libertad al mercado y la vendieron…



Cuando me propuse hacer un video sobre el liberalismo, sabía que me iba a encontrar con un gran problema, no va a ser fácil, y cuando hayan terminado de ver el video, entenderán el por qué, el liberalismo se ha vuelto complejo, no es que nunca lo haya sido, olvídense de las recetas que reducen al liberalismo en tips o pastillas, no es así, pero bueno, comencemos… 

Y comencemos retomando la vieja práctica de consultar el Diccionario de la Real Academia Española:

Liberalismo

1. Actitud que propugna la libertad y la tolerancia, en la vida de una sociedad.

2. Doctrina política que postula la libertad individual y social en lo político y la iniciativa privada en lo económico y cultural, limitando en estos terrenos la intervención del Estado y de los poderes públicos.

Bueno, a mí me satisface mucho esta definición que es muy esencial, habla de libertad individual y social, nombra la iniciativa privada, y desde luego no se olvida de limitar la intervención del Estado y sus poderes, una vez en uno de mis artículos definí al liberalismo como la doctrina que limita la libertad del Estado.

Bien, se afirma, que los Estados modernos que tienen a la república como forma de gobierno, y a la democracia como forma de Estado, se afirma que son “democracias liberales”, esto significa que ser liberal en lo político es estar de acuerdo con la república y la democracia, esta se ha vuelto una clasificación tradicional que puede funcionar, siempre y cuando no se pierdan de vista los diferentes aspectos que deben definir la posición política de una persona, y les doy un ejemplo, existen conservadores que desde luego son conservadores en lo social, y liberales en lo político, o sea, creen en la república y la democracia, pero, y aunque ustedes no lo crean, se puede ser conservador en lo social, liberal en político, pero no ser liberal en lo económico, o sea conservador social, liberal político y keynesiano en lo económico ¿cómo se le podría llamar a esta combinación?

Y existen liberales desde luego, que no son  keynesianos, no creen en la intervención del Estado en la economía, y a estos se les podría definir como liberales puros o liberales libertarios, y hay algunos liberales que no solo no desean intervención, no desean Estado, y aquí se presenta el problema de la fragmentación de los liberales en sectas, que es un problema que abordaré más adelante, porque también hay liberales que tampoco son conservadores en lo social son progresistas, se les podría llamar liberales de izquierda o socio liberales, bueno...

Un paréntesis, la definición de Keynesianismo, ya la di en el video anterior, y en otros videos, no la voy a repetir, solo les diré que los keynesianos creen en la intervención constante y reguladora del Estado sobre la economía, sobre el mercado, esto es lo esencial que se debe entender, y ahora, al grano…

Como dije antes, habría que distinguir entre lo que es liberalismo en la política y lo que es liberalismo en la economía, y es importante tratar este tema porque cierto liberalismo económico, no necesariamente es liberal en lo político, bueno, vamos por partes.

El liberalismo aúpa algo que se llama el “libre mercado”, que no necesariamente se debe asimilar con el concepto de “economía de mercado”, los keynesianos creen en la economía de mercado, pero no en el libre mercado, yo sé que muchos liberales afirman que los keynesianos son socialistas, no estoy de acuerdo, pero no me voy a ir en este momento por esa discusión, porque hay demasiados matices por resolver… en el mercantilismo mismo hay economía de mercado, orientada en transformar el comercio en un instrumento o arma política de dominación, así que para este servidor economía de mercado, con libre empresa, con promoción de la libre empresa, no es lo mismo que “libre mercado”, que es lo que propugnan los liberales. 

¿Y esto por qué?, porque para los liberales el mercado no es solamente un modo de producción sino el modo de realización de la libertad, el mercado es la libertad, y cuando no se vuelven infantilmente individualistas, el liberalismo coloca tanto en la sociedad como en el individuo (en ambos), la responsabilidad de la libertad, porque desea una distribución del poder, donde el Estado es un servicio público. Por eso afirmo que el liberalismo es la doctrina que limita la libertad del Estado.

Bueno ahora vayamos a describir, de la forma más elemental posible, lo que es liberalismo y las distintas variedades de liberalismo.

Hay un liberalismo clásico, político, que es una doctrina política que se basa en la defensa de los derechos individuales, que los reconoce como derechos naturales y afirma que estos derechos deben ser la única justificación para la existencia de una autoridad. Esta doctrina fue definida con bastante rigor por el filósofo inglés John Locke en el siglo XVII, y otro aspecto fundamental de esta doctrina es el escepticismo hacia el poder político, frente al cual se deben oponer instrumentos institucionales capaces de defender los derechos individuales, que deben ser consagrados como inalienables por la ley, para impedir el ejercicio arbitrario de la autoridad.

De allí la necesidad de que en el Estado exista la separación de los poderes públicos (ejecutivo, legislativo, judicial para que se puedan vigilar y controlar mutuamente) y para complementar esto, se expresa la necesidad de definir en forma estricta, la responsabilidad directa de cada funcionario público al ejercer su cargo, y todo esto, se podría definir en otras palabras como república y Estado de derecho, tal como los conocemos hoy en día, y esto es lo que se debería entender como liberalismo político, cuando uno afirma que cree en la república, la separación de poderes, el Estado de derecho, se podría decir que se está declarando como liberal en lo político. 

Ahora bien una vez existieron los Estados liberales, hoy en día existen los Estados democráticos, eso ya lo expliqué en un video anterior, y a los Estados democráticos de hoy en día se les conoce como democracias liberales, cosa que debería verse como una evolución natural, porque si hay alguna forma política cercana a la libertad, a la libertad despojada de privilegios, esa forma política es la democracia.

De todos modos y antes de seguir, quisiera proponer un punto de reflexión, y es que la defensa tan admirable que hace el liberalismo de los derechos, no solo individuales sino políticos, hasta consagrarlos como derechos naturales, inalienables y universales esa admirable posición debería verse reflejada en la política exterior de muchos países del primer mundo, que se distinguen en todos los casos, por ser eso que llamamos democracias liberales, y uno de los puntos fundamentales que se debería honrar, para no vaciar de sustancia lo que debería ser una democracia liberal, debería ser la condena al negacionismo, que funcionó muy bien en el caso de los negacionistas del holocausto, hasta convertir su difusión en un delito, como ocurre en países como Francia y Alemania. 

Sin embargo, el negacionismo hacia un régimen genocida como el del Partido Comunista Chino, parece que está corriendo con mejor suerte, sobre todo en esa Europa que precisamente sufrió con lágrimas y sangre, los embates del totalitarismo genocida nazi, esto me llama mucho la atención, porque el liberalismo político (dejemos a un lado el liberalismo económico, sé que ese es el único que importa), pero el liberalismo político, supuesto campeón de la defensa de los derechos y la libertad, debería ser el primer indignado hacia lo que pasa en China.

Y aquí no se trata de imponerle a China un régimen democrático, que a lo mejor es incompatible con su cultura, de todos modos, la tolerancia hacia países que pueden vivir perfectamente bajo un régimen autoritario, no debería impedirnos de exigir por lo menos, que desaparezcan métodos de dominación de naturaleza genocida, de naturaleza selectiva, como los que sigue aplicando China, por lo menos eso… en cambio me toca ver como en la Unión Europea se hace un enorme esfuerzo comunicacional para condenar a Viktor Orban en Hungría, por la defensa legítima que hace de sus fronteras, pero es mínima, muy poca la relevancia que se le otorga a lo que debería ser un escándalo mundial, que es lo que está haciendo China con sus campos de concentración. Bueno solo quería dejar esta reflexión antes de seguir…

Seguimos… hay que estar claros, muy claros de que el liberalismo es tanto una ideología política como una teoría económica, sobre todo porque la existencia de uno no implica la existencia del otro, no existe un vínculo moral de coexistencia obligada entre liberalismo político y liberalismo económico, los casos históricos de “un país dos sistemas” han sido varios, porque la historia certifica, que el liberalismo económico no conlleva la obligación moral del liberalismo político, eso lo explicaré más adelante.

De todos modos… ¿en qué consiste el liberalismo visto como un conjunto?, en lo ideológico es una doctrina que propugna que el individuo siempre debe ser defendido de la amenaza de un Estado arbitrario que pretenda controlar su libertad, más allá de lo que dispone la ley para mantener la paz y el orden, y para que esto pueda llegar a implantarse debe haber separación de poderes, Estado de derecho, limitaciones legales al poder. 

Pero el remedio definitivo a los males que pueden provenir de la autoridad, consiste en promover una neta separación entre Estado y mercado, como factores ordenadores de la sociedad, o sea como factores políticos, y por lo tanto la cuestión Capital versus Trabajo, en otras palabras, las cuestiones que atañen la relación entre empresarios y trabajadores, conflicto que no debería ocurrir en el Estado sino en la sociedad, esas cuestiones deben ser resueltas por el mercado, por lo tanto en ese asunto el Estado no debería interferir, o debería interferir lo menos posible.

Ahora bien, vamos a la teoría económica del liberalismo, el liberalismo en lo económico propone el predominio de la propiedad privada de los medios de producción y se opone a la existencia de empresas públicas, especialmente si son monopolios (casi siempre lo son), y en todo caso, se opone al fomento por parte del Estado o del gobierno, de empresas colectivistas. 

Pero en el centro de la propuesta en lo económico está el “libre mercado” y la competencia abierta ¿y qué significa todo esto? que el Estado y los gobiernos no deben dedicarse a la planificación económica centralizada, más bien deben dedicarse a desregular la economía, abatir las barreras comerciales, acabar con paternalismos, proteccionismos, y favoritismos políticos, privatizar en lo posible los servicios de forma que no existan empresas estatales, y como todo esto se trata de “zapatero a tus zapatos”, cada quien, Estado y mercado a lo suyo, por lo tanto la conducta económica de los gobiernos debe limitarse a controlar el gasto público y ejecutar presupuestos equilibrados, sin déficit, para poder minimizar la presión fiscal -la presión impositiva- y la deuda pública, en otras palabras, para minimizar la interferencia del Estado en la economía.

Ahora bien, todo esto del liberalismo que les acabo de describir generalmente se asocia, con un desarrollo ideológico y doctrinario que se dio paralelamente con el movimiento intelectual y filosófico de la ilustración, que afloró a partir del siglo XXVII, el cual en el caso del liberalismo, se asocia históricamente con la figura del filósofo escocés Adam Smith y en particular a su obra “La riqueza de las naciones”, obra que muchos consideran como el primer libro de economía moderna y otros como la obra fundacional del liberalismo.   

Pero esto si acaso fue solo el comienzo, y el pensamiento liberal se fue desarrollando con el tiempo, hasta formar todo un cuerpo ideológico y de teoría económica, que sigue desarrollándose hasta llegar a nuestros días, y este proceso ha dado lugar al surgimiento de varios tipos de liberalismo, de escuelas liberales, incluso sectas liberales, pero como este video no va a tratar sobre la historia del liberalismo, vamos a saltar de una vez a la situación actual.

Hoy en día se podría hablar de varias escuelas liberales, cuyas definiciones por cierto siempre son polémicas dentro de los mismos liberales, está por ejemplo lo que se ha dado en llamar “la escuela austríaca”, de la cual siempre se mencionan sus exponentes más notorios que son Ludwig von Mises y Friedrich von Hayek, esta es una escuela compleja, muy interesante pero compleja, donde Mises y Hayek a su vez tienen sus divergencias. Por cierto hay un economista importantísimo Joseph Schumpeter, que sostuvo que los antecedentes de esta escuela deben buscarse en la Escuela de Salamanca del siglo XV, en España, bien, como no me he propuesto hacer un tratado histórico sobre el liberalismo, sino exponer la cuestión liberal en los tiempos actuales, sigo con este repaso de las escuelas, solo para mostrar la diversidad ideológica alcanzada por el archipiélago liberal, bien…

En el archipiélago ideológico del liberalismo hay varias islas, en donde están los liberales que se dicen clásicos, los austríacos con Hayek, los austríacos con Mises, los libertarios y sus tribus, están los anarco liberales, los paleo liberales, los minarquistas, todos estos grupos o movimientos tratan de distinguirse entre sí por sus diferentes  posiciones frente al Estado hasta llegar al Estado mínimo deseado por el anarquismo, los hay más a la derecha más a la izquierda, están los que rechazan cualquier asociación ideológica con estos extremos, hay posiciones nacionalistas en algunos de estos grupos, y en cuanto al individualismo, el acento varía desde el individualismo liberal tradicional hasta el individualismo extremo, de egoísmo ético, del movimiento objetivista de los seguidores de la escritora Ayn Rand.

Y siguiendo con la geografía de las islas liberales, hay algunos islotes polémicos, por ejemplo está el “ordoliberalismo” que se asocia con eso que se llama la “economía social de mercado”, que es una teoría económica alemana, donde se promueven todos los preceptos que deben dar origen a una economía liberal, pero esta de todos modos debe ser vigilada y optimizada por intervenciones precisas y limitadas del Estado, para mantener siempre un nivel de sana competencia y así evitar el surgimiento de oligopolios, monopolios, y concentraciones de poder económico que puedan desviarse hacia el poder político.

Bueno, algunos asocian este ordoliberalismo que acabo de describir con el socio liberalismo o liberalismo social, que muchos economistas teóricos del liberalismo desprecian con cierto horror, por considerar que todas estas corrientes, estos engendros no son verdadero liberalismo. La verdad es que esto tiene que ver con cierta asociación natural que en realidad existe entre progresismo y liberalismo, donde no se puede negar dogmáticamente, la existencia de un liberalismo que no es conservador, el cual considera que bien común e individualismo pueden convivir. 

Esto de alguna forma tiene que ver con el hecho de que en los Estados Unidos el término “liberal”, es un término que significa ser de izquierda, ser socialista, en fin esto tiene que ver con muchos asuntos que yo preferiría tratar más adelante, cundo aborde el tema de una nueva construcción ideológica, necesaria para que este siglo XXI no vuelva a ser un siglo de convulsiones violentas, como lo fue el siglo XX.

Bueno, y habiendo terminado ya con el tema de las variantes liberales, vamos a pasar al explosivo tema del neoliberalismo, qué es el neoliberalismo…

Bien, la definición del neoliberalismo es muy polémica, y a esta polémica contribuye mucho el hecho de que la izquierda ha manipulado el termino neoliberal, hasta convertirlo en una palabra que se debe usar para descalificar de entrada a cualquier enemigo de “derecha”, cumpliendo una función muy parecida a la que le dan al termino “fascismo”, y muchos liberales han caído en esta provocación, y por lo tanto al escuchar la palabra neoliberal se ofenden, y aquí hay que decir también, que algunos liberales explican que el uso descalificativo de la palabra neoliberal también proviene desde dentro del mismo liberalismo, de cierto sector del liberalismo, y proviene también de los keynesianos, y proviene también de la derecha, en fin, al parecer esta palabra “neoliberal” se ha convertido en una palabra “persecutoria” que puede ser disparada desde cualquier ángulo.  

Bien, pero al margen de la propaganda y salvando el hecho de que el neoliberalismo efectivamente, genera una polémica que es legítima en cuanto a su definición, de todas maneras se debe hablar de neoliberalismo, porque existió y existe como propuesta y existe como ejecución fáctica, aunque en muchos casos su aplicación no fue tal como lo denuncia la izquierda con la intención de demonizarlo. 

En 1992 apareció un libro que tenía este título: “El desafío neoliberal, el fin del tercermundismo en América Latina” y este libro muy jugoso, es una compilación de Barry Levine sobre diversos autores, autores muy prestigiosos, esta Mario Vargas Llosa, Octavio Paz, Plinio Apuleyo Mendoza, Carlos Alberto Montaner, Enrique Krauze, en fin, toda una pléyade de pensadores de alto nivel, aunque algunos afirman con toda razón que ninguno de ellos es economista, lo cual es verdad, pero es que este libro no trata tanto de teoría económica, plantea al neoliberalismo en términos políticos.

Solo voy a recordar algo antes de proseguir, una cosa es renegar y otra negar, renegar del neoliberalismo es algo muy válido, bienvenida sea esa rectificación, pero negarlo, sobre todo negar su aplicación es otra cosa, dando además explicaciones que se parecen a las de muchos socialistas, que justifican el fracaso del socialismo porque lo que lo que se aplicó en tal o cual país no fue socialismo, esa es una posición que no ayuda a nadie, no ayuda a la rectificación, y en algunos casos es francamente sospechosa. Bueno, sigo…

En Venezuela, el chavismo afirma que se aplicó el neoliberalismo durante el segundo gobierno de Carlos Andrés Pérez y también los hay que afirman que el gobierno siguiente de Caldera también fue neoliberal, no me voy a meter en una discusión que toca exclusivamente a los economistas, sobre eso solo puedo decir que el Estado rentista siguió intacto, e iba a seguir intacto por toda una serie de razones que no son económicas, son políticas y de estructuración del sistema de poderes. Ocurrió si, algo importante que fue la activación del proceso de descentralización, que afectó cierto balance entre poderes, y se procedió con algunas privatizaciones, la verdad es que yo no veo nada que pueda ser clasificado como neoliberalismo, mucho menos salvaje, en todo esto, pero aquí la palabra final toca a los economistas.

Lo que pasa es que no me voy a referir tanto al neoliberalismo en Suramérica, ni tampoco al neoliberalismo como teoría económica o doctrina política, sino al neoliberalismo asociado a un sistema de poder, de dominación global. Bien, vayamos al grano…

El neoliberalismo es la vuelta al protagonismo en pleno siglo XX, de ciertas ideas asociadas con el liberalismo económico y el capitalismo de libre mercado que habían sido expresadas en siglos anteriores, y su vuelta al ruedo ocurre cuando el consenso del sistema de Bretton Woods de posguerra, que había durado desde 1944 hasta más o menos 1970, pierde su validez como paradigma y de hecho comienza a colapsar, aunque en honor a la verdad, este ascenso del neoliberalismo al protagonismo fue gradual y se desarrolló por fases. 

La primera fase fue a finales de la década de 1960 cuando se comienza a vivir sobre todo en los Estados Unidos, un fenómeno económico de estancamiento con inflación que se llama “estanflación”, el cual sumado a la crisis del petróleo, al embargo petrolero de 1973, lleva a que en los EE.UU. primero se suspenda la convertibilidad directa del dólar con respecto al oro en 1971, lo que se conoció como el “Nixon Shock”, y luego eso desembocará también en otra suspensión, más de facto que formal, de los acuerdos de Bretton Woods, que era el sistema internacional que regulaba las relaciones comerciales y financieras, del orden mundial que se estableció después de la segunda guerra mundial. Esta historia del sistema Bretton Woods y su caída la contaré con más detenimiento cuando aborde el tema de las agendas de poder y el tema de los órdenes mundiales, en próximos videos. Bien, sigamos…

La segunda fase del ascenso del neoliberalismo ocurrió ya en la década de los 80, y sus representantes más notables fueron Ronald Reagan en los EE.UU. y Margaret Thatcher en el Reino Unido, a partir de ese momento es cuando se comienzan a aplicar recetas neoliberales de desregulación, y promoción de libre empresa y libre competencia, con mayor convicción y decisión, sobre todo para cortar con los procesos de crisis económica recalcitrante, pertinaz, que se venían arrastrando desde la década anterior.

Pero fue sobre todo a partir de las década de los 90 con la caída del bloque soviético, cuando el neoliberalismo toma su auge definitivo y este auge coincide con la globalización en modo “fin de la historia”, y la cuarta fase que se podría definir de degeneración posmoderna del neoliberalismo, que lo convierte en doctrina globalista de acumulación de poder por parte de la gran finanza y los grandes capitales internacionales, es un proceso siempre gradual que comienza con este siglo, proceso que ni siquiera la crisis financiera global del 2007-2008 logró detener.

De todos modos y antes proseguir con el desarrollo de este razonamiento ¿Qué es lo que plantea el neoliberalismo como doctrina económica y también política?

Bueno, el "neoliberalismo" teóricamente postula un modelo de sustitución del orden mundial basado en los acuerdos de Bretton Woods, mediante la conversión de la teoría económica liberal en un recetario único estandarizado, cuya aplicación permite sincronizar cualquier economía local con un nuevo orden mundial que debe ser homogéneamente globalizado, por lo tanto, el neoliberalismo siempre propone y sin importar el país, un paquete de medidas entrelazadas, que apunta a la aplicación de políticas públicas de reforma, orientadas a establecer un mercado competitivo libre y abierto, sin fronteras. 

El neoliberalismo siempre propone un recetario (recuerden que la mentalidad del neoliberalismo se expresa siempre con una “receta”), y este recetario propone medidas ejemplarmente liberales, que eliminan los controles de precios, desregulan los mercados, incluyendo los mercados financieros y de capitales, se deben reducir e incluso derribar las barreras comerciales y arancelarias, a las importaciones y a la inversión extranjera, y sobre todo debe haber políticas que reduzcan la intervención del Estado en la economía, en otras palabras, políticas de privatización, y de austeridad y disciplina fiscal en el gasto público, y muy importante, que el Estado proporcione verdadera seguridad jurídica sobre todo con respecto a la propiedad privada y la inversión privada.

El neoliberalismo además propuso un modelo internacional de desarrollo, estandarizado, a finales de la década de los 80, sobre todo para los países en vías de desarrollo -recuerden la crisis de la deuda latinoamericana de los 80- y esto se resume en un modelo que se llama “Consenso de Washington”, que es un modelo de fundamentalismo de mercado y competencia, que propone una receta basada en los puntos que ya describí antes, más otros puntos como reorientación y concentración de parte del gasto público hacia sectores necesitados, reforma tributaria, y política monetaria determinada por el mercado.  

Por cierto, uno de los planteamientos fundamentales del neoliberalismo está en el especial énfasis que pone en la competencia, hasta se podría afirmar que el neoliberalismo es una filosofía de la competencia, de la competencia consagrada a valor máximo, a ley divina que decide el triunfo o la derrota, el neoliberalismo es fundamentalismo de competencia, por lo tanto promueve toda denuncia de cualquier violación sustancial a la libre competencia, donde los gobiernos deben tomar medidas punitivas para restablecer el libre mercado, a propósito, en esto el neoliberalismo es idéntico al ordoliberalismo, de hecho, algunos estudiosos señalan una confluencia definitiva entre ambos, sobre todo a partir del rol dominante que adquiere Alemania en la Unión Europea. 

De todas maneras, esto de defender y promover la libre competencia me parece increíble, en vista de los daños que el globalismo, no la globalización, le ha hecho a la libre competencia al permitir el permanente dumping de China, dumping aterradoramente desleal, e inmoral, porque basado en un modelo aterrador no solo en lo económico, sino en lo social.

Ahora bien, lo que en principio propone el neoliberalismo en economía no es muy diferente del liberalismo clásico, solo que lo hace en una clave potenciadora del proceso de globalización, tal como se ha desarrollado en los últimos 40 años, lo que pasa es que el neoliberalismo, al convertirse en una doctrina fundamental de la agenda globalista, terminó por desnudarse hasta convertirse en una filosofía o ideología de poder. 

Michel Foucault, el filósofo francés abordó este tema, aunque no me voy a meter mucho con él en este momento, porque me interesa más plantearlo cuando explique el tema de la “izquierda neoliberal”, sin la cual no se puede entender la agenda globalista, agenda cuyo basamento político consiste en la confluencia natural de cierto eurocomunismo revisionista post “primavera de Praga”, con la izquierda “post muro de Berlín” y con el neoliberalismo posmoderno, para constituir una sola elite globalista.

De todas maneras para el filósofo Michel Foucault, el liberalismo, el liberalismo clásico, consiste en la separación del Estado y el mercado en reinos separados, hay cooperación entre estos reinos, pero el ámbito de uno y otro están claramente definidos, en cambio, el neoliberalismo para Foucault termina por imponer una primacía natural del mercado sobre el Estado, la cual debe terminar de imponerse de una vez por todas, porque deriva de esa especie de “iusnaturalismo” liberal que justifica la superioridad del mercado, por estar basado en leyes naturales, en otras palabras el “homo economicus”, el “hombre económico” es natural, y el Estado, los poderes públicos, los gobiernos, no deben oponerse al desarrollo de esta naturaleza “ecológica” del mercado.

Por cierto, y con respecto al homo economicus, hay algo que siento que nunca está de más aclarar, y es que al ser humano sin duda alguna se le puede manejar, orientar con “incentivos”, pero esto no puede ser reducirse de esta manera, a no ser que la intención sea la de “amaestrar” … El ser humano como ser completo, no solo económico, es complejidad y misterio con una dimensión espiritual trascendente, en donde nadie niega la utilidad instrumental del incentivo, pero no es suficiente, no debe ser suficiente y esto debe quedar establecido como imperativo categórico. 

La preservación de los valores, los principios, las creencias, es imprescindible para evitar el advenimiento del “hombre reciclable” o del “hombre desechable”, porque los incentivos no son transmisibles, los incentivos no son atemporales, circunstancias y situaciones pueden llevar a su modificación, en cambio los valores, con los valores que superan la prueba del tiempo, se puede erigir con solidez, de todos modos tangible, eso que llamamos civilización, y eso si es perfectamente transmisible, como genoma moral dentro de esa necesaria continuidad representada por la familia, la comunidad, la identidad y la pertenencia a una nación, sin las cuales, no solo se pierde lo sagrado en el sentido de la existencia, el sentido de tener un lugar en el mundo… 

Se pierde también la consistencia y la determinación que toda sociedad necesita para luchar, para defenderse y para sobrevivir. Señores la extinción no se previene con “incentivos”, porque estos pueden servir a cualquier causa, el fascismo y el nazismo también sabían incentivar, durante toda la ejecución de “la solución final” se aplicaron incentivos ¿acaso no lo saben? Por lo tanto ese discursito tonto utilista de ciertos microliberales, que obtusamente afirman que todo depende de “los incentivos”, es exactamente lo que no necesitamos para enfrentar con éxito al totalitarismo globalista, bueno, sigo…

Bien, retomando el tema del neoliberalismo, hay otro filósofo, Philip Mirowski, historiador y filosofo del pensamiento económico, que afirma que el neoliberalismo se ha convertido en una “teoría del todo”, que se basta tanto a sí misma como ocurre con ciertas teorías revolucionarias, que se creen dueñas de la verdad, y donde se plantea un cosmos económico, un cosmos materialista en donde todo debe configurarse y estructurarse según un verbo, un logos, que es el mercado libre y abierto.

Bueno, a Mirowski poco le falta para clasificar al neoliberalismo, como una doctrina totalitaria, no sé si lo habrá hecho en tiempos recientes, porque el neoliberalismo ha emprendido una deriva totalitaria innegable, al convertirse en la ideología del globalismo, y estamos hablando de una forma de totalitarismo, porque contrario a su apariencia, contrario a su disfraz, el neoliberalismo necesita un Estado fuerte, es más necesita un Estado fuerte transnacional, un Estado ubicuo, para imponer que sea el mercado como verbo, como principio, el que le de forma al Estado y sus instituciones, y rija a los gobiernos y a la misma sociedad, por lo tanto nada de “dejar hacer, dejar pasar” como pregona el liberalismo clásico, el liberalismo clásico afirma que “el mercado es la libertad”, en cambio el neoliberalismo, afirma que “el mercado es el mercado”, el mercado lo es todo, “nada fuera del mercado, todo dentro del mercado”.

Me explico mejor, cuando el liberalismo clásico afirma que el mercado es la libertad no lo afirma en forma orwelliana, porque el liberalismo clásico no pretende la lógica de empresa o comercio para el Estado, desde luego toca el tema de un Estado eficiente, y lo hace porque la eficiencia más importante comienza, cuando el Estado no se mete donde no debe estar, el liberalismo clásico pide que el Estado se limite a la “esfera pública”, exactamente, pide que el Estado no sea “privado”.

En cambio para el neoliberal, el Estado debe ser conquistado y sometido, y para cumplir con ese “nada fuera del mercado, todo dentro del mercado”, el Estado debe engranarse, al igual que la sociedad que también debe engranarse, para constituir una “megamáquina”, donde deben mandar los que han sido preseleccionados, meritocráticamente seleccionados, por el poder económico, y esto está a la vista: son los transeúntes de “las puertas giratorias”, donde salen de Goldman Sachs para ser ministros y cuando dejan de ser ministros vuelven a Goldman Sachs, o son premiados con algún puesto importante, en alguna junta directiva en algún otro lado, pero eso sí, deben hacer su peregrinaje a Davos todos los años…

Aquí hay un problema de enfoque, el neoliberal no ve el problema del Estado privado, no detecta esa perversidad, sonríe, y celebra la sumisión de los gobernantes al dictamen de la finanza y los grandes capitales, le parece que en eso consiste ser, un gobernante “responsable”, celebra incluso el giro de la izquierda a contrapelo de las cuestiones sociales verdaderas. En cambio para un verdadero liberal, lo que debería ser un verdadero liberal, que el Estado sea privado es justamente la mayor abominación, porque sabe exactamente que ese es el fin de la libertad, en todos los sentidos. 

Lo que pasa, es que el neoliberalismo al fin y al cabo elimina los conflictos de interés público-privado, y no puede haberlos, por eso debe ocurrir la privatización del Estado, incluso llega a ocurrir algo más: la privatización total de la esfera pública, que es lo que vemos cuando la salud, que es un asunto público, gracias a la pandemia se convierte en un instrumento del poder, y proporciona la base de un régimen “terapéutico” de dominación, detrás del cual hay una cienciocracia donde solo hay corporaciones privadas, haciendo y deshaciendo, y lo mismo pasa con otro tema de interés público como lo es el del “medio ambiente”, convertido en agenda ambientalista, en otras palabras, convertido en un business globalista.

Señores, lo que ha pasado en los últimos veinte años, sobre todo a partir de la entrada de China a la Organización Mundial del Comercio, es que se ha embocado un callejón sin salida histórico, donde neoliberalismo y comunismo son simétricos, en el comunismo el partido es lo absoluto, en el neoliberalismo el mercado es lo absoluto, y esos mandatos son de naturaleza totalitaria posmoderna, el neoliberalismo es liberalismo posmoderno de fin de la historia y de la política. Y el comunismo versátil, es en realidad, comunismo posmoderno y relativista de fin de la conciencia de clase (salvo para las elites).
 
Y tanto es así que el modelo chino certifica la posibilidad esencialmente posmoderna de esta dualidad.

De hecho, el globalismo puede lograr lo mismo que logra el Partido Comunista Chino, mediante juiciosas dosis de Deep State donde quiera que vayas, de gobernanzas únicas como la ONU y la Unión Europea, imponiendo control social estricto mediante aplicación masiva de ciencia y tecnología informática, y aplicando finalmente, la reducción políticamente correcta de las democracias, a tiranías de emperador invisible, como ya expliqué en videos anteriores.  

Por cierto, y antes que se me olvide, ese concepto de “megamáquina” que por allí asomé, ya lo explicaré más adelante, ese concepto tiene un padre.

En fin, y recapitulando, en el liberalismo clásico, Estado y mercado cada quien a lo suyo, al César lo que es del César, pero en el neoliberalismo el César es el mercado, el mercado comanda al Estado, lo privatiza, lo convierte en corporación, e impone sobre él una lógica de empresa de servicio, a oligopolios disfrazados de libre mercado y democracia, pero además esta lógica empresarial se extiende al resto de la sociedad, hasta convertir al hombre en masa mercadológicamente optimizada, mediante la imposición de nuevas identidades privadas, y de nuevas pertenencias privadas, en donde ya no tenemos ciudadanos sino consumidores, usuarios, clientes, tarjetahabientes…

Recuerden que la teoría del mercado libre en su propuesta conceptual básica, ofrece un milagro social basado en una armonía natural entre intereses egoístas, dictada por una mano invisible, lo que pasa es que esa mano invisible fue hipotetizada en el siglo XVIII, pero ya no estamos en el siglo XVIII, estamos en un siglo donde lo invisible, lo intangible, lo desmaterializado, lo virtual, ya no constituye una mano invisible, sino un poder invisible totalmente asimétrico frente al cual todos somos no solo visibles, somos transparentes, y se trata también de un poder capaz de penetrar con igual facilidad tanto en los Estados como en cada una de nuestras casas, y de hacerlo en forma instantánea y simultánea, a todo lo largo del globo. 

La mano invisible del siglo XVIII supuestamente tenía la virtud de establecer simetrías virtuosas capaces de “controlar el todo desde el todo por parte de todos”, en cambio la mano invisible del siglo XXI es super asimétrica, y es capaz de controlar el todo, desde un rincón alquímico, un rincón informático, de información privilegiada en modo absoluto, y porque digo en modo absoluto, porque a su vez es capaz de modelar el todo a su conveniencia.

Como ven no estoy tratando tanto asuntos de teoría económica sino un asunto filosófico, ideológico, relacionado con una deriva evolutiva que solo puede degenerar en totalitarismo, y este callejón evolutivo totalitario en lo que concierne a occidente es el neoliberalismo globalista, que sin cambiar en lo más mínimo sus propuestas, ha servido de brazo ejecutor de la agenda globalista, incluso como un brazo ejecutor ciego, y esto ha terminado por contagiar al pensamiento liberal, a cierto pensamiento liberal, no necesariamente neoliberal, convirtiéndolo en un tonto útil de la globalización, de la globalización entendida no como sistema de ordenamiento económico entre países, sino como sistema de poder, como sistema de dominación.

Hay un filósofo y politólogo Estadounidense, Sheldon Wolin, que describe toda esta situación como “totalitarismo invertido”, donde un sistema en apariencia democrático realmente funciona como una dictadura hegemónica, donde el gobierno es gerenciado por élites contrapuestas a la voluntad popular, que mantienen a la opinión pública bajo control y todo esto a su vez es presentado como un modelo para todo el planeta, un modelo donde la política desaparece al volver políticamente apático al ciudadano y reducirlo a la condición de mero votante, de mero espectador de un arte escénica donde el espacio público a su vez ha sido totalmente comercializado. 

Donde los lideres no son arquitectos del sistema, son productos del sistema, son hijos meritocráticos y maleables del sistema, son el producto de una operación puramente tecnocrática de especialistas en relaciones públicas, mercadología y propaganda. Pero por sobre todas las cosas, el totalitarismo invertido de Wolin significa, que el Estado se ha vuelto un servidor de las grandes corporaciones, y esto se presenta ante la opinión pública como algo normal y virtuoso.

Bueno, aquí habría que comentar, que Wolin no hace uso del concepto de Deep State, porque cuando enuncia la teoría del totalitarismo invertido en 2008, el término Deep State no había alcanzado la notoriedad y el reconocimiento que hoy en día tiene, aunque todavía hay muchos intelectuales orgánicos del sistema invertido, que insisten en que Deep State es un término conspiracionista, porque fue popularizado por Donald Trump a partir de su irrupción en la política. Bueno, disculpen el chisme y seguimos… 

No, antes de seguir, quisiera recalcar que uno de los peores aspectos de esta degeneración globalista del neoliberalismo es que en el camino hacia la cumbre adquirió un sesgo mercantilista, al servicio no de la dominación de esas grandes naciones que aspiraban a convertirse en potencias, como ocurrió en los siglos pasados, sino mercantilismo al servicio de un orden único mundial, que debe terminar en un gobierno único mundial en apariencia multipolar, pero que no está constituido por polos sino por consorcios mercadológicos de “marca país”, o “marca continente”, en otras palabras, “megamáquinas”.

Bien 168de donde viene esta palabra “megamáquina”? A lo largo de la historia han existido grandes organizaciones estatales o imperiales, que lograron dominar a grandes masas de seres humanos, como si fueran los engranajes de una “megamáquina” social, y este concepto de megamáquina es de un sociólogo estadounidense, Lewis Mumford, que pone como ejemplos de lo que fueron megamáquinas: el aparato administrativo-militar del Imperio Romano, toda la conversión nazi de Alemania en maquinaria bélica, el aparato militar y burocrático de la Unión Soviética y desde luego, el complejo industrial-militar de los EE.UU. especialmente a partir del desarrollo de las armas nucleares.

Ahora bien, hay otro sociólogo, pero italiano que se llama Luciano Gallino, el cual afirma que en las últimas décadas se ha desarrollado un sistema económico enfocado en acumular capital y poder, mediante la maximización del valor que se puede extraer o exprimir tanto del mayor número posible de seres humanos como de los ecosistemas, y este sistema extractivo ha terminado por penetrar todos los estratos de la sociedad, hasta llegar a las personas, y por lo tanto ha logrado construir una megamáquina como la que describe Mumford, una megamáquina con un poder y una extensión sin precedentes, y a este megamáquina Gallino le ha dado el nombre de “finanzcapitalismo” o "capitalismo financiero".

Según Gallino, este “finanzcapitalismo” o "capitalismo financiero" ha terminado por generar una arquitectura de poder centrada en las finanzas, donde la teoría del “homo economicus”, del “hombre económico”, y el predominio sustancial del factor capital sobre el factor trabajo en los procesos productivos, ha terminado por proporcionarle al neoliberalismo su legitimación ideológica.

Y este capitalismo financiero de mercados abiertos es muy distinto del capitalismo industrial basado en economía, sobre todo en economía real, el capitalismo industrial se basaba en la producción de valor mediante la producción de mercancías, el capitalismo financiero se centra en la máxima extracción de valor de una empresa, por ejemplo, mediante productividad, por ejemplo, tratando de producir recurriendo lo menos posible al empleo, o aumentando al máximo el rendimiento del empleado.

Y esta lógica a partir de los años 80, se vuelve una lógica cada vez más financiera, a partir de esos años, la banca como inversor institucional principal, comienza a invertir en acciones, a invertir en los mercados, en las bolsas de valores, hasta el punto de que hoy en día en muchos países, la banca posee más del 5o% del capital de todas las compañías que cotizan en los mercados de capitales. 

¿Y esto qué significa? Significa que la banca con el pasar del tiempo se ha ido convirtiendo en un factor cada vez más influyente, de la gestiones empresariales, y es así como la banca fue adquiriendo cada vez más poder sobre los ejecutivos corporativos, hasta el punto que logra imponer un nuevo paradigma gerencial, donde lo más importante para una empresa es lograr la maximización del valor a favor de los accionistas, e incluso se va más allá, se llega al punto de que en las gerencias de las empresas, sobre todo de las grandes empresas, comienzan a dominar los ejecutivos financieros, los gerentes con formación financiera.

¿Y cómo se maximiza el valor a favor de los accionistas? mediante un proceso de lógica financiera donde el capital debe crearse principalmente, aumentando el precio de la acción en la bolsa de valores, aumentando el valor de mercado de esa empresa. Por lo tanto la empresa deja de ser conceptualmente, una organización vinculada a los intereses de la comunidad y al territorio donde opera, para convertirse en una organización de extracción de valor, cuyo desempeño debe relacionarse no con un entorno social, aquí no importa si toda empresa es también un organismo de la sociedad, lo que importa es que su desempeño debe relacionarse, comparándolo con el desempeño de las otras empresas que compiten con ella por el mercado.

Por lo tanto esta lógica financiera termina siendo una lógica de competencia pura, y la lógica de endiosar a la competencia pura es la ley divina, el imperativo supremo, del neoliberalismo, eso ya lo expliqué.

Bien ¿qué pasa con esto? pasa que al ser la evaluación del desempeño de una empresa, una exclusiva medición de su competitividad, si ese desempeño es bueno en sí mismo, y de todos modos le permite a la empresa dar ganancias, eso no importa, si el desempeño aun siendo rentable, de todos modos no es comparable con las empresas de la competencia, ese empresa deberá reestructurarse, venderse o incluso cerrarse definitivamente, para que el dinero de los inversionista rinda mejor haciendo otra cosa. 

Porque el único parámetro importante al fin y al cabo es el valor de mercado de la empresa determinado por su competitividad, donde el volumen de producción, la facturación, la nómina, la rentabilidad, son factores totalmente secundarios. Si la evaluación financiera de la empresa determina que hay que recortar los empleados o subcontratar la producción a empresas más competitivas, que lo son porque, por ejemplo, en ellas hay poca nomina fija, y mucha nomina temporal, a destajo, pues se hace, se hace eso o se cierra, o se muda la empresa a otra región o a otro país, y aquí no importa si la empresa arrojaba ganancias como tal, ni mucho menos importa si esa mudanza provoca un deterioro en las condiciones de vida, de la localidad donde operaba esa empresa, no importa si eso conduce a precarización, desempleo, aumento de la conflictividad social, eso no importa, porque en las maquilas de México, o en las fábricas asiáticas, no pasan esas cosas.

Y desde luego y está de más decirlo, todo estos procesos de reestructuración o mudanza de empresas, de venta de estas empresas o de fusión entre empresas, siempre contará con el apoyo de la banca para proveer el impulso financiero, sobre todo si la banca puede intervenir también en la gerencia de las empresas, sobre todo si la banca resulta ser poseedora o administradora de un paquete importante de acciones en esas empresas.

Por cierto, este proceso de “financiarización” de las grandes empresas industriales ha dado como resultado, la formación de monopolios y oligopolios como resultado de extensas campañas de adquisición y fusión de empresas. Esto es particularmente cierto en la industria automovilística, por ejemplo, el grupo Fiat en Italia, hoy en día grupo FCA después de su fusión con Chrysler y que ahora se está fusionando a su vez con el grupo PSA francés, o sea Peugeot, Citroën, Opel, bueno ese grupo que en otra época se conoció como grupo Fiat, terminó comprando a todos los fabricantes italianos de automóviles, con la excepción de Lamborghini que se la llevó el grupo Volkswagen, esto significa que Ferrari, Maserati, Alfa Romeo, etc. son todas empresas del grupo Fiat, y de paso ese grupo Fiat cuando se convirtió en la multinacional FCA mudó su sede corporativa a Holanda, lo cual le permite hacer elusión fiscal, pagando sus impuestos no en Italia sino en el paraíso fiscal holandés, y todo esto configura un proceso de destrucción de tejido empresarial y por lo tanto tejido social, y también tejido cultural, que en Italia se conoce como la desindustrialización, proceso que describiré con más detenimiento cuando trate el tema de la Unión Europea.

Y este proceso de desindustrialización también ocurrió en muchas partes de los EE.UU., dando como resultado verdaderas catástrofes como la que ocurrió en la ciudad del automóvil, la ciudad de Detroit, pero ha ocurrido en muchas partes de los EEUU, donde como consecuencia de esta degeneración orgánica de las industrias, de organismos sociales productores de valor a negocios globales extractores y exprimidores de valor, esto ha provocado un proceso de precarización social en la clase media y trabajadora de los EEUU, que hoy en día constituye una buena parte de la base electoral que sostiene a Donald Trump.

Bueno Señores, todo esto que les estoy describiendo con la desindustrialización, que ha ocurrido en los últimos 40 años, constituye la superación de un sistema, vamos a llamarlo “liberal”, de capitalismo basado en economía real, con aspiraciones de libre competencia y libre comercio en un ámbito de globalización, por un nuevo modelo neoliberal de competencia pura y dura, de competencia darwiniana entre los más aptos, basado en oligopolios globalistas gobernados por un superpoder financiero sin fronteras. 

Y el que no quiera darse cuenta de esto, entonces está destinado a no comprender los conflictos crecientes, que en los próximos años deberemos afrontar en muchos países, conflictos que ya están ocurriendo en los EE.UU., porque Donald Trump, empresario, libre empresario, un-no político, cometió el grave error de comprender esta lógica, entender hacia donde nos quería llevar, y la está combatiendo.

En fin, para Luciano Gallino, el capitalismo financiero es una megamáquina basada en la extracción de valor de la inversión del dinero, del dinero como el único bien que tiene importancia, mediante la manipulación financiera del capital, incluso con fines especulativos, el declive de los salarios reales, la privatización de los beneficios estatales y la explotación internacional del trabajo, en otras palabras, el capitalismo financiero es un proceso de redistribución de la riqueza-ganancia de abajo hacia arriba, en otras palabras, el capitalismo financiero es un proceso de acumulación y concentración de poder.

Y este proceso, es un proceso destructor de la civilización, y esto se puede demostrar con simpleza, con un solo ejemplo: debido a la imposición neoliberal de la competencia como la diosa única que debe regir las relaciones humanas en el ámbito laboral y productivo, debido a la elevación neoliberal de la competencia a ley divina, a ley que determina quien gana o pierde, quien vive, o sobrevive, es cada vez mayor el número de jóvenes en el mundo que se preguntan con angustia, si serán capaces de encontrar un trabajo fijo, con un sueldo decente, que les permita planificar un futuro, independizarse de los padres, desarrollar carrera, casarse, comprar una casa, y tener hijos. Señores, la imposibilidad creciente de formar y fundar un hogar, es una amenaza directa contra la civilización.

Bueno, antes de seguir para ir a una conclusión, Gallino afirma que el neoliberalismo colapsó con la crisis financiera de 2007-2008, no estoy de acuerdo con él, y no soy el único, lo que pasa es que aquí se presenta un problema óptico, que al parecer impide la percepción de la conversión del neoliberalismo, no ya como teoría económica y política, sino como doctrina estructural del poder establecido, como basamento de la gran receta globalista de estandarización y homogeneización, del mundo sin fronteras del nuevo orden global. 

Porque una cosa es el neoliberalismo político, como instrumento del poder, y otra el neoliberalismo como poder en sí, que se rescata a sí mismo, como lo hizo durante la crisis financiera, sin luego exigir una rendición de cuentas mínimamente ética, para prevenir la repetición de un evento semejante en el futuro, de hecho, el 2008 quedó como un accidente de camino, y la fiesta de la moneda-deuda sigue hasta el día de hoy, y esta conducta de irresponsabilidad institucional tanto pública como privada, ocurrió porque cesó el conflicto de interés público-privado, la tiranía del emperador invisible ya había comenzado, y esto se debe ver como una perfecta consonancia, con la deriva posmoderna que afecta no solo al liberalismo sino a todas ideologías, si es que aún se les puede llamar así. 

Y para concluir con la exposición de diversos puntos de vista sobre el neoliberalismo, está el de cierto sector de la derecha estadounidense, que incluye sectores tanto conservadores como liberales, entre los cuales se encuentra el estratega político Stephen K. Bannon, de gran influencia sobre el pensamiento y la visión de Donald Trump, bueno para este sector, el neoliberalismo, no ha disminuido al Estado sino que lo ha convertido en una super agencia al servicio de lobbies, de grandes empresas multinacionales y globales, y desde luego, al servicio de la gran finanza internacional, al dedicarse a un proceso invertido de privatización-socialización. 

O sea, privatización de las ganancias del Estado por un lado, y socialización de las pérdidas privadas por el otro, ¿qué significa esto? que si la gran finanza, los grandes bancos tienen problemas, el Estado imprime moneda en gran cantidad, como si no hubiese un mañana, auxilia al sector y convierte deuda privada en deuda pública, y esto es capaz de hacerlo a un ritmo que va más allá de toda sensatez, de toda moral, que parece no tener límites, como si ellos, o sea los que mandan sobre la megamáquina globalista, supieran que de todos modos ellos nunca pagarán los platos rotos, por cierto, en los Estados Unidos este proceso, sobre todo después de la crisis del 2007-2008 ha sido fuertemente criticado por notables exponentes del liberalismo libertario, y es lo que algunos han denominado “socialismo para la banca”, o “socialismo para los ricos”. 

Aquí lo que siempre me ha parecido curioso, es escuchar a los neoliberales hablando sobre austeridad, y a los neoliberales en variante ordoliberal germanizada, hablando de inflación… y todos hablando de desregulación, claro, eso comienza a cobrar sentido, pero un sentido siniestro, cuando se comienza a entender como es el mecanismo del Estado privado convertido en servidor de las elites, en otras apalabras en agente maximizador y preservador del valor del mercado, y de los capitales y los bienes acumulados por las elites.

Y ya para concluir voy a señalar y quizás volver a recalcar, algunos aspectos que considero que deben quedar grabados, con respecto al liberalismo y su versión posmoderna neoliberal.

El primer aspecto es el de la semejanza entre izquierda y liberalismo, si, observo semejanzas, por ejemplo, el problema de la fragmentación, izquierda y liberalismo se han fragmentado, lo que pasa es que la izquierda a la hora de las chiquitas siempre supera sus rivalidades y actúa en conjunto, en cambio, el liberalismo ha desarrollado el gusto por la fragmentación hostil, parece disfrutar con eso, y ese es el problema del tribalismo liberal, lo cual lleva al dogmatismo, incluso en los no movidos por sectarismo, también está el problema del materialismo, que un marxista sea materialista lo puedo entender, pero que un liberal sea materialista, porque es imposible despegarlo de su economicismo mecanicista a la hora de razonar sobre la sociedad, eso me parece alarmante.

Lo que pasa es que ambos, izquierdistas y liberales materialistas, tienen lo que yo llamo un “cableado total”, o sea un cableado mental sin cabos sueltos, cada cable sale de un punto y conecta con otro punto, no hay ningún cable con algún extremo al descubierto aunque sea para descargar a tierra, o servir como antena. Para ellos, si en la aplicación de la doctrina al gobierno, ocurre un desastre, no debe haber rectificación lo que siempre hace falta es profundizar, me explico, el socialismo fracasó porque eso no es socialismo, y el neoliberalismo fracasó porque no lo aplicaron a rajatabla, con una terapia de shock ¡eso no fue liberalismo! bueno… eso es tener un cableado mental total, sin conexión a tierra, sin antenas.

Hay otro aspecto, el de los liberales que se han convertido en los tontos útiles del neoliberalismo convertido en superpoder globalista, ese también es un problema de cableado, dejaron fuera del circuito lo que el liberalismo representa como defensor del Estado de derecho, la república, la democracia, la libertad… lo que pasó en Grecia es un problema de “irresponsabilidad económica”, de los griegos que son “flojos”, “vivieron más allá de sus posibilidades”, y son “corruptos”, y el análisis liberal no pasa de eso. 

Y tampoco va a pasar de eso, cuando lo mismo comience a ocurrir en Italia (prepárense), porque “los italianos son como los griegos”, y además son “mafiosos”, ni por un momento se les pasa por la cabeza las causas históricas, las causas objetivas, de un proceso de destrucción no solo industrial, sino social y cultural que tiene raíces profundas y que además fue determinado desde afuera, por una lógica impuesta desde afuera de soberanía limitada, que fue aplicada a esos países, pues no… la plantilla que debe encajar para comprenderlo todo mediante el pensamiento único, debe encajar, y si no encaja pues se hace a la fuerza, tapando todo lo que quede fuera de la plantilla.

Otra aspecto es el internacionalismo, que es característica común de las internacionales socialistas y de la nueva internacional del neoliberalismo de pensamiento único, sobre todo con respecto a cómo debe ser el mercado, Señores, una cosa es la economía de mercado, que permite construir tejido social sólido en cualquier parte, incluso en los países más remotos y en las localidades más pequeñas, porque la economía de mercado es una tejedora amorosa e incansable, y otra cosa es el mercado libre darwiniano en modalidad neoliberal, donde el tejido social depende exclusivamente de su compatibilidad mercadológica, con un modelo internacional que se vende como natural e infalible… que es tan “internacional, natural e infalible” como el modelo en el cual creen los comunistas, y la verdad es que ambos hablan idiomas parecidos, el idioma-pensamiento del neoliberal es economicista y el idioma-pensamiento del comunista, es materialista, son idiomas compatibles dirían los chinos…

Otra cosa, que yo llamo “el disimulo liberal”, Señores, nunca olviden que los ídolos del panteón neoliberal, dinero, capitales, mercados, pueden florecer sin importar el régimen político, florecieron en Chile bajo un régimen que bueno o malo era autoritario, florecen en la autocracia de elites iluminadas de Singapur, florecen en el absolutismo corrupto de Arabia Saudita, Dubái y los demás emiratos, y florecen en el totalitarismo devastador pero sonriente del Partido Comunista Chino, y la sinceración de ciertos liberales plenamente posmodernos, de querer “republica sí, pero democracia no”, es una actitud retrógrada, reaccionaria, típica de la esterilidad que caracteriza a la decadencia ideológica, a la rendición ideológica.

Porque una de las tesis fundamentales del liberalismo clásico, donde el mercado es visto como supuesto agente moralizador del capitalismo, esa tesis se desvanece en el neoliberalismo, al desechar conflictos morales como el que debería tener el capitalismo ético con respecto a China, amigos, no nos caigamos a cuentos, el emperador desnudo del mercado ha demostrado ser perfectamente compatible con el totalitarismo, y ahora se está demostrando, en clave de un poder global de pensamiento único, indispensable para vertebrar un gobierno único mundial, donde, mercados abiertos sin sistema inmune cultural y totalitarismo, se han vuelto necesariamente complementarios, para drogar y anestesiar a la libertad, marcarla con hierros tecnológicos, y llevarla al mercado y venderla… 

Bueno amigos y seguidores, es todo por hoy y como siempre, les voy a pedir que se cuiden, y activen su pensamiento, para desarrollar conocimiento y conciencia, que es la primera cosa que se debe hacer antes de emprender toda lucha, nos veremos en el próximo video, lo prometo, hasta luego.

viernes, 24 de julio de 2020

Religión judeocristiana y religión totalitaria “de liberación”


Los gobiernos del mal constantemente apuntan a obtener el control total de la sociedad, y esto no se puede lograr sino se sustituye la religión tradicional de esa sociedad, con una nueva religión cuyo andamiaje filosófico y teológico de todos modos debe ser mesiánico, e irrumpir en el flujo histórico supuestamente a favor de la “liberación” de los oprimidos, por la civilización de la otra religión.

Para lograr esto desde el primer momento manipulan la situación para llevar a la masa al angustioso desespero de un caos que es intencional, de forma que en algún momento surja el anhelo por un salvador, un redentor, un líder carismático, una personalidad mística que supere las diferencias, una a todos, y libere a todos de todas las responsabilidades y decisiones.

Se trata de una estrategia perversa que consiste en fomentar las penurias, la incertidumbre y el miedo, para hacer posible el momento de la “fe”, de la “fe en la liberación” y así poder dominar a los “pobres de espíritu”, siempre con la promesa de que “el tiempo es ahora”, de que el tiempo lo deciden los hombres, y la redención debe consistir en la rebelión de los invisibilizados y los oprimidos. Y detrás de todo esto se encuentra un diseño, un proyecto que habla del “hombre nuevo”, de un “nuevo orden político y social” pero también repite consignas como “el pueblo elegido” y “la tierra prometida”.

Karl Marx, en su escrito “Contribución a la crítica de la filosofía del derecho de Hegel”, publicado por primera vez en París 1844, expresa lo siguiente: «Es el hombre quien hace la religión y no la religión al hombre […] La destrucción de la religión como felicidad ilusoria del pueblo es una exigencia de su felicidad real”.

La estrategia en acto ayer y hoy, siempre es totalitaria, porque pretende abolir todo el cosmos de la civilización actual para sustituirlo por otro, en donde debe seguir existiendo “algo” en lugar de la religión del orden anterior, y aquí la palabra clave es “liberación”, porque el orden anterior se sustenta sobre la opresión generada por una serie de creencias, y la denuncia se centra en que la moral del opresor, es la de un opresor que cree en un Dios único y todopoderoso creador del cielo y la tierra. Desde luego estamos hablando del opresor que cree en el Dios judío y cristiano.

Y el combate contra este opresor, el opresor “blanco, judeocristiano, occidental” se hace promoviendo odio, promoviendo desmoralización, promoviendo caos, se debe arrancar de todas las almas el sello espiritual, y esto se debe complementar con la imposición de una religiosidad mundana y una cosmovisión, que contraste la presencia de Dios en la sociedad.

Los movimientos totalitarios marxistas, leninistas, maoístas, fascistas, nacional socialistas son intrínsecamente incompatibles con la religión, en especial con la judeocristiana, uno de los pilares de occidente, la cual es considerada como una peligrosa epidemia que contamina la espiritualidad al proponer al hombre como creación de Dios.

Llegado a este punto es necesario explicar, que parte de la estrategia totalitaria o neototalitaria, consiste precisamente en infiltrar a la iglesia cristiana, no solo la católica, sino toda la iglesia cristiana, para convertirla en arma ideológica, en religión política revolucionaria, para cumplir esto se ha organizado todo un ejército dentro del clero, dispuesto a atentar contra los dogmas, la doctrina, las escrituras, el catecismo, la liturgia, introduciendo nuevas deidades paganas y panteístas como la “Pachamama”, abriendo las puertas a nuevos ritos, y este clero supuestamente revolucionario, supuestamente de “cristianismo auténtico” o de “cristianismo positivo”, desde hace décadas ha ido tomando y conquistando posiciones jerárquicas dentro de la iglesia, hasta llegar a la situación actual donde han conquistado el papado.

Y esta estrategia cabalga desde luego sobre una crisis de la iglesia que existe desde hace mucho tiempo, que viene arrastrándose desde el siglo XIX, con el surgimiento de la cuestión social y la aparición de la fe comunista, y esta crisis ha sido ideológicamente amplificada en los últimos 60 años, hasta convertirse en verdadera crisis de fe, pero ya desde principios del siglo XX esto venía desarrollándose, hasta el punto que Ortega y Gasset describe como se ha vuelto esa fe en el “hombre-masa” que “sin haberla abandonado, estando en ella todavía, no actúa eficazmente en nuestra vida. La arrastramos inválida a nuestra espalda, forma aún parte de nosotros, pero yaciendo inactiva en el desván de nuestra alma…” y es así como ya se podía afirmar en aquel entonces, que en las almas se había abierto un espacio a la religión totalitaria, y en especial a la religión totalitaria del comunismo.

En la crítica de Karl Marx al filósofo hegeliano Bruno Bauer, ensayo escrito en 1843 bajo el título “Sobre la cuestión judía” el cual expresa parte de su proceso de elaboración conceptual de la emancipación humana, señala entre otras cosas que:

“La emancipación política del judío, el cristiano y, en general, del hombre religioso, es la emancipación del Estado del judaísmo, del cristianismo, de la religión en general…”

“La descomposición del hombre en judío y ciudadano, protestante y ciudadano, hombre religioso y ciudadano, no es un engaño dirigido contra la ciudadanía, ni es una elusión de la emancipación política, es la emancipación política en sí misma, el método político de emanciparse de la religión. Por supuesto, en períodos en que el Estado político como tal nace violentamente de la sociedad civil […] el Estado puede y debe ir tan lejos como la abolición de la religión, la destrucción de la religión. Pero solo puede hacerlo de la misma manera que procede a la abolición de la propiedad privada, a la confiscación, a la imposición progresiva, tal como llega hasta la abolición de la vida, la guillotina”

Vladimir Lenin por su parte, en un texto de 1905 denominado “Socialismo y religión” dice cosas como estas:

“La religión es una de las formas de opresión espiritual que en todas partes pesa sobre las masas del pueblo, sobrecargada por su trabajo perpetuo para los demás, por la necesidad y el aislamiento. La impotencia de las clases explotadas en su lucha contra los explotadores da lugar a la creencia en una vida mejor después de la muerte, así como la impotencia del salvaje en su batalla con la naturaleza da lugar a la creencia en dioses, demonios, milagros y cosas por el estilo […] la religión les enseña a ser sumisos y pacientes mientras están aquí en la tierra, y a consolarse con la esperanza de una recompensa celestial”.

“La religión es opio para la gente. La religión es una especie de alcohol espiritual, ofreciendo así una forma muy barata de justificar toda su existencia como explotados y vendiéndola a precios moderados para el bienestar en el cielo. La religión es opio para la gente […] en el que los esclavos del capital ahogan su imagen humana, su demanda de una vida más o menos digna…”.

“El proletariado de hoy se pone del lado del socialismo, que alista a la ciencia en la batalla contra la niebla de la religión, y libera a los trabajadores de su creencia en la vida después de la muerte, al unirlos para luchar en el presente por una vida mejor en la tierra”.

Mas tarde, en 1913, en su correspondencia con Maxim Gorki anunciaba:

“Es por esto que todas las ideas religiosas, todas las ideas acerca de cualquier pequeño dios, incluso el coqueteo con un pequeño dios, son una abominación incalificable, particularmente tolerada (a menudo deseada) por la burguesía democrática, justamente porque es la abominación más peligrosa, la "contaminación" más repugnante”.

“Hay millones de pecados, hechos asquerosos, actos de violencia y contagios físicos que son menos peligrosos que la sutil y espiritual idea de Dios".

Y ocurrió un hecho histórico que ejemplifica todo esto como ningún otro hecho, un acontecimiento que sucedió apenas tres meses después de la toma del poder por parte de la revolución Bolchevique, el cual considero que es muy importante recordar y nunca olvidar.

Anatoli Lunacharski, Comisario del Pueblo de Instrucción Pública de la República Socialista Soviética de Rusia en los tiempos de Lenin, quien dedicó gran parte de su vida a la persecución de la iglesia tras la toma del poder en 1917, acusó formalmente a Dios de “genocidio y crímenes contra la Humanidad”.

Este siniestro personaje organizó un tribunal popular en una plaza pública de Moscú el 16 de enero 1918, para llevar adelante el «Juicio del Estado Soviético contra Dios», cumpliendo todos los detalles de un juicio legal. En el banquillo de los acusados, reposaba la Biblia, las pruebas en contra de Dios fueron presentadas por los fiscales bolcheviques quienes se fundamentaron en testimonios históricos, mientras que los defensores designados por el Estado soviético, presentaron pruebas de su inocencia sustentadas en que Dios sufría de «grave demencia y trastornos psíquicos», por lo cual no se le podía declarar culpable de los crímenes de genocidio y crímenes contra la humanidad.

Después de 5 horas de deliberación, el tribunal declaró culpable a Dios, quien fue condenado a la pena de muerte ante un pelotón de fusilamiento, que disparó una serie de ráfagas apuntando al cielo, es así como a través de esta perversa puesta en escena, los bolcheviques dieron inicio al cumplimento de la promesa de liberación de la “tiranía” de Dios, sucesivo a este evento se activó una férrea persecución a la iglesia en la Rusia comunista.

Señores, tanto el comunismo, como el fascismo y el nazismo son tentáculos de una misma bestia totalitaria de izquierda: un sistema criminal que promete a sus partidarios “la felicidad”, y perspectivas “radiantes” en un mundo “puro”, sin embargo, tanto la utopía de la “sociedad sin clases” como la utopía de la “raza pura”, lo único que en realidad dejan a su paso son crímenes contra la humanidad: genocidios de clase y de raza.

En cualquiera de sus raíces y ramificaciones ideológicas (por cierto todas de izquierda tal y como lo explica Federico Boccanera en su video sobre el fascismo), podemos observar que los regímenes totalitarios no es que sean “ateos”, sus promotores y “portadores de la luz” sienten que ellos son los dioses, los dueños del mundo y de los hombres, con derecho de disponer de las almas y del libre albedrío. Los totalitarismos han imaginado e instituido su propia religión, a su imagen y semejanza, y es absolutamente incompatible con una religión en particular: el judeocristianismo.

En un próximo episodio profundizaré sobre la cuestión de “la religión totalitaria”.

lunes, 6 de julio de 2020

Brief reflection on China, Hong Kong and the fate of duality



Some analysts claim that the Chinese no longer work for starvation wages and therefore the People's Republic has also been forced to offshoring their production to other Asian countries, therefore, the Chinese model is not as it is painted and the slave labor issue is another conspiracionist exaggeration, from those opposed to globalism.

This reasoning is the typical economicist-materialist reasoning that twins globalist neoliberalism with communist socialism, whose natural convergence is exposed in the two globalist agendas: the western globalist, and the versatile communism agenda led by China.

Gentlemen, China does not make offshoring, exports its model imperially, it is expansionism, it is not only an operation based solely on production cost calculations: the logic of lowering the cost of labor, it’s a subsidiary logic of a model of mercantilist expansion and totalitarian expansion, shared by the two globalist domination agendas.

Slave labor is not only the one that receives a measly paycheck, it is the one that lives in a totalitarian system.

China also make offshoring, because it must control the rate of the upward social transfer, because as good communists they fear the consequences of this, because social ascent does not satisfy, creates new dissatisfactions and therefore always generates social pressure. Social pressure when there is social promotion is like a rubber balloon, you try to squeeze it and it swells up from the sides.

One thing is the social pressure of the poor, which never worries anyone, and another the social pressure of the working and middle class, and Marxists know it, only neoliberals ignore this and believe in fetishes such as "the trickle down".

China, has created concentric circles of absorption and circulation, it’s like a spiral pyramid, a conical pyramid that must be seen from above, where the center, the cusp, the apex, must be the party, and since the center is the party, this is an essentially Leninist, Bolshevik, and therefore fascist logic.

How are these circles of absorption and circulation: the lowest is from the poor of the province to the working class, and this when it reaches a certain level is regulated by inshoring and/or offshoring, and the population that ascends to the middle class is subjected to a very rigorous social control based on technology, his materialistic, status appetite, is stimulated and taken directly to the trap.

And the business class, and also the intellectual class, that is, the by-product "elites" of the dual system, are absorbed by incorporating this group into the Chinese Communist Party, through a careful corporatist system, that is fascist, but this system of social circulation and elite circulation, could have a limit.

And this generates fears in the Communist Party that they are real, the party is not monolithic and cannot be because they, as Marxist-Leninists who are, know very well that the equation "one country, two systems" generates accumulation of wealth and wealth generates power. Can all the rich be tamed by assimilating them to a communist party? Even more so when those rich men have an alternative model, conveniently directed towards an elite totalitarianism, which is the western globalist agenda? Represented in China itself by Hong Kong?

That's why the Chinese Communist Party must apply what it is applying to Hong Kong which is a trial, a laboratory of what it might have to apply in the future, in other parts of China, remember that Chinese planning always derives from a long-term vision, at 20, 30, 50 years.

Therefore globalist Chinese expansionism applies a clearly inshoring-offshoring plan, which is vital to protect the Chinese power system concentrated in the Communist Party, and this is how China also executes the emigration of elites, the emigration of leadership that could generate an alternate power, and eventually a duality of powers.

The phenomenon of Chinese migration elites is in everyone's eyes, it happens everywhere, it is not massive because it is not migration of surplus livestock, it is “dislocation” of elites, they are business contingents, university students. Yesterday just listened about the phenomenon of the Chinese in a city like Milan, precisely the city that concentrates the business and cultural elites of Italy.

Now, the fear that the Chinese dual system will also generate a duality of powers, by the way, a concept that is Leninist and which in turn was at the core of Mao's strategy for his revolution, this fear has already produced a tangible fact: the constitutional change that allows Xi Jinping perpetuation in power, and the logic of this is impeccable, impeccable for Xi Jinping: the new empire needs a new emperor.

And beware if that emperor, in order to show strength, ends up having to ride the tiger. A determinism could emerge here if Xi Jinping turns out to be not extremely popular, not only in the merely political sector but in the neo-bourgeois high society that the party always wanted assimilated to high political society. This is the reason for all the leader rotation after Mao, after Deng Xiao Ping, the party is the important thing, not the leader, the leader must be a fuse.

That is why it is crucial for Xi Jinping to turn Hong Kong into a show of strength and a warning that is not just outwards, it is mostly inward.

And at the same time, we are witnessing an escalation in border disputes, and here are many scenarios to choose from: India, South China Sea, Japan, and this could force certain situations, for example, one where Xi Jinping might be tempted to patriotism, which can serve in many ways, it is always very useful, the problem is that patriotism is the Kryptonite of globalism, and if the emperor changed his costume or stripped naked, he could find encounter several characters waiting for him in the corner.

And at this point I must stop because any attempt for further explanation would be very difficult, when you address the China issue, you will realize “the great complication”, especially since it is an empire aspiring to be a global pole, and the imperial mechanisms are no longer as linear or transparent as in the past, they cannot be.

There is a tendency to think that the global poles of power have physical edges, like the ones you see on the map, but there are political and economic edges, there are tentacles, there are ties, there are areas with all the grays, and above all there are metaphysical, historical, telluric edges, that determine the course of events, more than we think.

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sábado, 4 de julio de 2020

Breve reflexión sobre China, Hong Kong y el fatalismo de la dualidad


Amigos visitantes y seguidores de este apartado rincón del espacio-tiempo cibernético, donde el objetivo principal no es informar, sino poner a pensar para evitar la atrofia de facultades mentales básicas para la supervivencia.

Algunos analistas afirman que los chinos ya no trabajan por salarios de hambre y por lo tanto la república popular se ha visto ella también, obligada a deslocalizar su producción hacia otros países de Asia, por lo tanto, el modelo Chino no es como lo pintan y eso de la mano de obra de esclava es otra exageración conspiracionista, de los opuestos al globalismo.

Este razonamiento es el típico razonamiento economicista-materialista que hermana al neoliberalismo con el socialismo comunista, cuya convergencia natural queda expuesta en las dos agendas globalistas, la globalista occidental, y la agenda del comunismo versátil dirigida por China.

Señores China no deslocaliza, exporta su modelo imperialmente, es expansionismo, no es una operación basada solamente en cálculos de costos de producción: la lógica del abaratamiento del costo del trabajo, es una lógica subsidiaria de un modelo de expansión mercantilista y expansión totalitaria, que comparten las dos agendas globalistas de dominación.

La mano de obra esclava no es solo la que recibe una paga mísera es la que vive en un sistema totalitario.

China deslocaliza también, porque debe controlar el ritmo del traslado social hacia arriba, porque como buenos comunistas temen las consecuencias de esto, porque el ascenso social no satisface, crea nuevas insatisfacciones y por lo tanto siempre genera presión social. La presión social es como un globo de goma, intentas apretarlo y se te hincha por los lados.

Una cosa es la presión social de los pobres, que nunca preocupa a nadie, y otra la presión social de trabajadores y clase media, y los marxistas lo saben, solo los neoliberales ignoran esto y creen en fetiches como “el goteo hacia abajo”.

China, ha creado círculos concéntricos de absorción y circulación, es como una pirámide en espiral, cónica que debe ser vista desde arriba, donde el centro, la cúspide, debe ser el partido, y como el centro es el partido se trata de una lógica esencialmente leninista, bolchevique, y por lo tanto fascista.

Cómo son estos círculos de absorción y circulación: el más bajo es del pobre de la provincia a la clase trabajadora, y ésta cuando alcanza cierto nivel se regula deslocalizando, primero internamente luego externamente, y a la población que asciende a clase media se la somete a un rigurosísimo control social basado en tecnología, se le estimula su apetito materialista, de status y se le lleva directo a la trampa.

Y a la clase empresarial, y también a la intelectual, o sea, al subproducto “elites” del sistema dual, se las absorbe incorporando este conjunto al Partido Comunista Chino, mediante un cuidado sistema corporativista, o sea, fascista, pero este sistema de circulación social y de circulación de las elites, podría tener un límite.

Y esto genera temores en el Partido comunista que son reales, el partido no es monolítico ni puede serlo porque ellos como marxistas-leninistas que son, saben muy bien que la ecuación “un país, dos sistemas”, genera acumulación de riqueza y la riqueza genera poder ¿se puede domar al rico asimilándolo a un partido comunista? ¿Mas aun cuando este rico tiene un modelo alternativo, convenientemente enrumbado hacia un totalitarismo de elites, que es la agenda globalista occidental? Representada en la propia China por Hong Kong?

Por eso el Partido Comunista Chino debe aplicar lo que le está aplicando a Hong Kong que es un ensayo, un laboratorio de lo que podría tener que aplicar en el futuro, en otras partes de China, recuerden que la planificación China siempre deriva de una visión a largo plazo, a 20, 30, 50 años.

Por lo tanto el expansionismo chino globalista aplica un plan claramente deslocalizador interno-externo, que es vital para proteger al sistema de poder chino concentrado en el Partido Comunista, y es así como China ejecuta también la deslocalización de elites, de dirigencia que podría generar un poder alterno, y eventualmente una dualidad de poderes.

El fenómeno de migración china elitesca está a los ojos de todos, ocurre en todas partes, no es masivo porque no es migración de ganado sobrante, es deslocalización de elites, son contingentes empresariales, universitarios, ayer justamente escuchaba del fenómeno de los chinos en una ciudad como Milán, precisamente la ciudad que concentra a las elites empresariales y culturales de Italia.

Ahora bien, el temor a que el sistema dual chino genere también una dualidad de poderes, por cierto, concepto que es leninista y que a su vez constituyó el núcleo de la estrategia de Mao para su revolución, este temor ya ha producido un hecho tangible: el cambio constitucional que permite a Xi Jinping la perpetuación en el poder, y la lógica de esto es impecable, impecable para Xi Jinping, el nuevo imperio necesita un nuevo emperador.

Y cuidado si ese emperador, para demostrar fuerza, termine teniendo que cabalgar al tigre, aquí podría aflorar un determinismo si Xi Jinping resultase ser no muy popular, no solo en el sector meramente político sino en la alta sociedad neoburguesa que el partido siempre quiso asimilada a la alta sociedad política. Esta es la razón de toda la rotación de líderes después de Mao, después de Deng Xiao Ping, el partido es lo importante, no el líder, el líder debe ser un fusible.

Por eso es crucial para Xi Jinping convertir lo de Hong Kong en una demostración de fuerza y en una advertencia que no es solo hacia afuera, lo es sobre todo hacia adentro.

Y al mismo tiempo, estamos presenciando una escalada en las disputas fronterizas, y aquí hay muchos escenarios a escoger: India, Mar del Sur de China, Japón, y esto podría forzar ciertas situaciones, por ejemplo, una en donde Xi Jinping podría verse tentado al patriotismo, que puede servir de muchas formas, siempre es muy útil, el problema es que el patriotismo es la Kryptonita del globalismo, y si el emperador cambiase de traje o se desnudase, podría encontrarse con varios personajes esperándolo en la esquina.

Y llegado a este punto debo detenerme porque cualquier intento de mayor explicación sería muy complicado, cuando aborde el tema de China, se darán cuenta de la gran complicación, sobre todo porque se trata de un imperio aspirante a ser un polo global, y los mecanismos imperiales ya no son tan lineales ni transparentes como en el pasado, no pueden serlo.

 Se tiene la tendencia a pensar que los polos globales de poder tienen bordes físicos, como los que uno ve en el mapa, pero hay bordes políticos, económicos, hay tentáculos, hay lazos, hay zonas con todos los grises, y sobre todo hay bordes metafísicos, históricos, telúricos, que determinan el curso de los eventos, más de lo que se piensa.

Bueno señores, es todo por hoy, cuídense por favor. Cuiden su pensamiento, sin él no hay salud ni supervivencia posible, bueno nos veremos pronto, muy pronto, hasta luego.


Comprender todas las formas del poder es indispensable para poder entender lo que se describirá más adelante en otros videos de esta serie, con respecto a lo que son las agendas globales de dominación: la del comunismo versátil y la agenda globalista.

A tal propósito invitamos a los oyentes a consultar la playlist que creamos al res-pecto, se llama “Poder y Superpoder: las Agendas Globales” y en ella encontrarán en orden cronológico y numérico todos los videos que se irán haciendo sobre el tema.

Aquí tienen el link: https://t.co/m69Wqnvta2?amp=1

También encontrarán otra Playlist, “Países laboratorio de las agendas globalistas de dominación”, que les permitirá hacer seguimiento de los videos relacionados con el tema de los países sometidos a la ejecución de las agendas globalistas de dominación.

Aquí tienen el link:


Link de nuestro canal:



viernes, 3 de julio de 2020

El enemigo No.1 de Trump: los halcones globalistas


Amigos visitantes y seguidores de este apartado rincón del espacio-tiempo cibernético, donde el objetivo principal no es informar, sino poner a pensar para evitar la atrofia de facultades mentales básicas para la supervivencia.

Lo que está ocurriendo en los EEUU, no se trata solamente de una operación “primavera” o una “revolución de colores” que son las que promueve el globalismo por medio de Soros. No se trata solamente de operaciones de delincuencia destructiva -el método neofoquista que promueve el comunismo versátil dirigido por China- incluso se está presentando una especie de desobediencia federal de las gobernaciones opositoras, que se parece a lo que aplican en Brasil contra Bolsonaro, bueno, sin duda tenemos a todos estos factores actuando, este es un nivel operativo que incluso podría tener sus choques, en la isla totalitaria de Seattle por ejemplo, al parecer estos choques ocurrieron, igual la narrativa mainstream impedirá esta información.

Ahora bien, hay que hacer una advertencia, en los próximos meses podríamos vivir situaciones realmente difíciles que van a poner a prueba nuestra capacidad para mantener la calma, la serenidad.

En los EEUU se desató una guerra, una guerra total a la cual solo le falta la guerra cinética, o sea la guerra convencional, estamos en guerra y dentro de esta guerra las elecciones serán una batalla importante, importante mas no decisiva porque esta guerra está destinada a prolongarse por años, y así como la reelección de Trump no será un triunfo definitivo, que salga de la presidencia tampoco será una derrota definitiva.



Bueno volvamos a lo actual.

Antes que nada nos encontramos ante una operación de neofoquismo, que ya expliqué en un video, en la cual todos están metidos, bien juntos y bien revueltos, desde los numerosos e interminables tentáculos de George Soros, hasta células del chavismo en EEUU, y cuando se habla de chavismo estamos hablando de China.

Siempre nos distraen con la marioneta, para que no podamos entender que el marionetista del chavismo es China, y en todo este pandemonio, podrían estar presentes células insurreccionales de otro calibre, las cuales pueden ir desde lobos solitarios hasta células que están esperando su momento para activarse, esto es importante tenerlo presente, porque sobre esta fase de foquismo podría montarse una fase muy siniestra de “estrategia de la tensión”, del caos a la desestabilización rumbo a una crisis, y esto es algo que no se debe excluir, no lo vean como algo imposible.

¿Qué es estrategia de la tensión? bueno, esta estrategia consiste en cometer atentados, atentados que podrían contar con algún tipo de apoyo por parte del Deep State más profundo, el más siniestro, pero no hace falta que estos atentados sean de tipo terrorista, hoy en día con los recursos tecnológicos que están a la disposición, se pueden aplicar muchos métodos de alteración de la paz ciudadana creando un clima de miedo, de miedo para llegar a la desconfianza profunda hacia todo y a toda la angustia que eso conlleva, en donde la alteración de la realidad queda servida, el foquismo crea un clima de alteración social, de alteración del orden público, de división y confrontación, la estrategia de la tensión en cambio crea un clima de miedo e incertidumbre generalizada, que es una fase superior, la fase superior del caos.

Y ambos, foquismo y estrategia de la tensión generan caos y operan para crear desestabilización y si es posible ingobernabilidad, que sería la fase de crisis, que es fácil de identificar, basta que en la gente aflore la pregunta: ¿Dónde está el gobierno? ¿hay gobierno? Que la gente se haga esa pregunta es el objetivo principal, no se trata tanto de un objetivo real, material, sino de un objetivo que se encuentra en las mentes.

La estrategia de la tensión crea un tipo de miedo espeso, que es la sensación de falta de protección ante ataques que pueden brotar en cualquier lado, en cualquier momento, mucho cuidado con eventuales atentados o tiroteos, protagonizados por supuestos terroristas blancos, racistas, o que apuntan a crear víctimas en ciertos sectores raciales o sociales, y estos eventos pueden ser orquestados o inducidos.

Mucho cuidado con esto, porque las técnicas de la estrategia de la tensión pueden ser muy variadas, mucho cuidado con candidatos de Manchuria a lo Sirhan Sirhan, o sujetos mentalmente inestables a los cuales se les puede manipular, incluso hasta un grado Oswald, cuidado con interrupciones, colapsos, accidentes en las redes, en los servicios públicos, en fin, no sigo porque si me pusiese a describir todo lo que la estrategia de la tensión en versión hipertecnológica puede lograr, podría estar realimentando el circuito mental del miedo, y lo que quiero por parte de mis seguidores no es miedo, es alerta.

Cuidado también con una segunda oleada de la pandemia, que con una seguridad tajante, tan tajante que no puede ser científica, ya está siendo anunciada por todos los sectores que están interesados en promover un control social absoluto, de hecho, la pandemia como tal, la amplificación mediática aterrorizante que ha recibido más allá de toda sensatez, se podría clasificar como estrategia de la tensión, porque crea miedo, y ha terminado por crear un miedo irracional, y desde luego eso genera una olla de presión y de depresión, esa doble acción presión y depresión, es la que aplasta a los individuos, y esto se puede aprovechar de muchas formas malévolas.

De hecho, uno de los pocos aciertos de la derecha brasileña que apoya a Bolsonaro, está en que ellos crearon un slogan que es muy importante tener en cuenta en estos momentos, el cual dice “no tengamos miedo”, bueno eso es algo que sería importante comenzar a difundir en algún momento: “no tengamos miedo”, lo cual significa también, estar alertas.

Bien, este video es indispensable que lo complementen con mis tres videos anteriores sobre el tema de los EEUU, porque no voy a repetir aquí algunas descripciones y explicaciones que ya di profusamente en esos videos, la razón de este video en particular es para recalcar en que consiste la oposición interna que recibe Trump por parte de cierto sector del partido republicano y la relación de estos republicanos con cierto sector del partido demócrata, de forma que se entienda que el núcleo duro de la oposición interna a Trump, está constituido por una elite, un estamento político que yo defino como los “halcones globalistas”, y los llamo así porque son las cabezas visibles de un Deep State, que se opone al nacionalismo antiglobalista de Donald Trump, al cual acusan de estar guiado por una agenda “conspiracionista”, y esta acusación tiene su ejemplo notable en una reprimenda pública de George W. Bush a Trump que ocurrió en 2017, donde afirmó: "Nuestra política parece cada vez más vulnerable a las teorías de conspiración”.

El acceso a mis 3 videos anteriores sobre los EEUU los encontrarán más abajo en el texto descriptivo, les abrí una playlist que se llama “Crisis USA”, para que los puedan encontrar agrupados.

Pero aquí lo que quisiera resaltar es que más allá de ciertos factores como George Soros, el chavismo, y vaya uno a saber quién más anda detrás de todo esto -recuerden el largo historial de terrorismo interno en los EE.UU.- es obvio que se está aplicando una concepción de guerra irrestricta, concepción de guerra total creada por dos chinos: Qiao Liang y Wang Xiangsui, y por lo tanto pueden tener la certeza que detrás de todo está China, pero, en el centro de todo esto, en la sala de control de todo esto, no hay que olvidar que se encuentra, el pantano, “the swamp”, el Deep state y este sistema de poder que es con mucho, el más peligroso de todos los enemigos de Donald Trump, es el que realmente pudiese crearle serios problemas, e incluso derrotarlo.

¿Qué es lo que ha estado pasando en estos últimos días, en estos últimos meses? bueno han pasado dos episodios muy importantes, cuando Trump insinuó que la investigación sobre el Russiagate podría voltearse y convertirse en Obamagate, y mando ese famoso tuit donde la única palabra es “Obamagate”, bueno fue en ese momento cuando realmente la ofensiva pública de Trump contra el Deep State quedó declarada, sobre todo porque al parecer se han acumulado pruebas consistentes de que en la conspiración contra Trump, Barak Obama está metido hasta el cuello, y al parecer la guerra de Trump contra el pantano consiste precisamente en hundir a Obama en ese pantano, y desde luego y por tratarse de Deep State, al parecer hay complicidad evidente por parte de ciertos sectores del Departamento de Estado, del servicio exterior, del Departamento de Justicia, del FBI, la CIA, y otras agencias de seguridad, o sea, más Deep State que esto imposible, recuerden que la parte operativa de todo Deep State está en los funcionarios de carrera.

Este es el primer episodio de la guerra, y hay otro que me preocupa, aun no me parece alarmante pero me preocupa, que es el episodio Esper, lo que declaró Mark Esper, el Secretario de Defensa, eso ya lo expliqué en otro video, donde expliqué que eso yo lo veo como el “episodio Esper-Mattis”, y aquí me parece crucial recordar el incidente de camino que tuvo Trump, cuando ocurrió su ruptura con el general Jim Mattis, el anterior Secretario de Defensa, el antecesor de Esper, porque ese episodio pudiese representar el inicio de un enfrentamiento de la administración Trump con cierto sector del complejo industrial militar, que forma parte del Deep State opuesto a Trump.

Recuerden que el episodio Esper-Mattis se presentó también rodeado de una situación de trasfondo, una situación peculiar con cierto ruido de dimes y diretes que ocurrió entre militares retirados, y eso fue lo que me llevo a hacer ese video que se titula “Ruido de sables en los EE.UU.”, y a esto ahora hay que sumarle otros elementos, como la declaración de John Brennan, ex jefe del CIA, que ya describí también, ni hablar de John Bolton con su libro, y ahora tenemos la nueva acusación contra Donald Trump de ignorar la advertencia de que los rusos habían puesto precio a las cabezas de los combatientes americanos en Afganistán.

Señores esto es ya conspiración abierta, y debajo de esa conspiración a la luz del día, en la penumbra podría haber ruido de sables pero no en el sentido de golpe militar, sino de confrontación de poderes en el seno de la institución militar, sobre todo en El Pentágono, confrontación muy importante, porque podría definir una nueva doctrina geopolítica y por lo tanto militar, que rompe con una continuidad que se definió en tres etapas: guerra fría, derrumbe soviético y las torres gemelas.

Ahora bien, en toda guerra lo importante es conocer al enemigo, y en este caso como se trata de varios enemigos, es crucial hacer una clasificación de cuáles son los más peligrosos, y de una les voy a ahorrar tiempo.

Señores, el principal enemigo de Donald Trump esta adentro, está dentro del Estado, y peor aún, está dentro de su propio partido, si es que al partido republicano se le podría llamar el partido de Trump, pero antes voy a explicar un poco como están conformados los partidos políticos americanos, para comprender que este es un duelo entre estamentos, establecimientos, donde no hay cúpulas formales, este duelo es entre un bloque histórico establecido y un bloque social que se siente desplazado, cada uno con su hegemonía cultural, y es por lo tanto una guerra de posiciones.

Lo primero que hay que decir es que tanto el partido republicano como el demócrata son partidos de masa, que lo “atrapan todo”, y por lo tanto son partidos de tendencias. En Venezuela, COPEI siempre fue un partido de tendencias, Acción Democrática se supone que no, pero eso no es cierto porque AD se declaraba “policlasista”, esa es otra cosa que ya expliqué en otro video.

Ahora bien, lo que pasa es que nosotros latinoamericanos y europeos, estamos habituados a partidos de masa en todo occidente que se han conformado según un esquema que se llama “partido leninista”. Me explico, son partidos que tienen una organización jerárquica claramente piramidal encabezada siempre por el secretario general y el secretario de organización, que dirigen a su vez a un partido organizado en comités y secciones que actúan todo el tiempo, no solo durante las elecciones, y este trabajo político permanente consiste en penetrar, controlar y liderar si es posible, todas las organizaciones de la sociedad civil.

Los partidos leninistas aplican el método del corporativismo fascista, por eso se les llama también “partidos de combate”, son partidos que no descansan hasta colocar a todas sus piezas en algún lado, aunque sea en un club de dominó, o para organizar una fiesta patronal, y esto lo hacen no solo con la sociedad civil, también penetran las instituciones del Estado, en especial se centran mucho en controlar al poder judicial, esta situación la vivimos en Venezuela desde hace décadas, desde hace por lo menos 60 años, pero no es una situación propia de Venezuela, es algo que ocurre en muchas partes, incluyendo países del primer mundo.

Este tipo de organización tiene una naturaleza militar, los partidos leninistas no son realmente civiles, en ellos el militante, es miliciano, “Adelante a luchar milicianos” es la primera frase del himno de Acción Democrática, de hecho se trata de partidos de combate y conquista de la sociedad y del funcionariado de Estado, como bien dijo Lenin, el partido debe ser la  vanguardia de la sociedad en todas sus expresiones, debe asegurar la condiciones subjetivas para que siempre sean favorables a la revolución, y en estos partidos la democracia interna supuestamente se rige por un principio de “centralismo democrático” en donde se permite la discusión hasta cierto punto y una vez logrado el acuerdo, este debe cumplirse disciplinadamente por parte de todos los militantes-milicianos.

Bueno, en los EEUU los partidos no funcionan así, aunque a mí me provoca decir que funcionaban así, porque el surgimiento de dinastías en estos partidos debe ser visto como algo muy sospechoso, la dinastía Bush, la fallida dinastía Clinton, y la pretendida dinastía Obama, son síntomas de creación de posibles cúpulas o cogollos, por lo tanto de organizaciones oligárquicas con sus castas. Señores donde hay dinastías, hay cortes, y esto es algo que los mismos hechos confirman, bueno no me voy a distraer con esto. Mejor, vamos a engañarnos un poco y creer que los partidos republicano y demócrata en su organización siguen siendo los de siempre, y comencemos diciendo que estos partidos no son leninistas, operan según una lógica distinta.

 Los dos partidos dominantes en los EEUU, no tienen una estructura formal a nivel nacional para controlar a la militancia ni para organizarla en un trabajo político permanente de penetración de la sociedad civil, cuando un ciudadano se declara seguidor de un partido, esto casi nunca significa activismo o vida partidista, si desea eso se puede inscribir como elector, en algunos Estados, y desde luego, durante las campañas electorales, no solo a presidente, sino a cualquier cargo, puede colaborar activamente y formar parte de un equipo o de un comando, que allá se llaman “comités”, por lo tanto puede participar en las asambleas de los comités locales y ser promovido para participar en comités a mayor escala, incluso nacionales, puede inscribirse como candidato a una nominación, cuando la elección a algún cargo público admite la presencia de partidos, pero nunca es militante-miliciano como se concibe en los partidos leninistas, los partidos en los EEUU no son ejércitos, actúan junto a la sociedad civil, no sobre la sociedad civil.

En estos partidos la estructuración se presenta sobre todo durante las campañas electorales, que es cuando se crean los comités, que son los comandos estratégicos que organizan todas las actividades de campaña y actúan también como órganos promotores y receptores del financiamiento a esas campañas. Pero incluso estos comandos carecen de la autoridad para imponerle líneas políticas estrictas, a cualquier miembro del partido.

Por lo tanto, no existe formalmente en estos partidos una cúpula, un cogollo, un comité ejecutivo, como existe en los partidos leninistas, Ud. nunca se va a conseguir con un secretario general del partido republicano, ni con un miembro de su comité ejecutivo nacional, pero existe si, una agrupación no formal, de personalidades del partido sobre todo en determinadas tendencias, que conforman el establishment dirigente de ese partido, y desde luego tienen poder, ¿por qué? porque forman parte de ese tramado de poderes formales y fácticos que van desde los lobbies hasta el mismísimo Deep State, y en muchos, muchísimos casos estas personalidades están relacionadas de alguna forma con el complejo industrial militar, que abarca no solo a los contratistas de la defensa nacional sino al complejo tecnológico civil.

Y hago hincapié en esto, porque esto es clave para comprender las alineaciones geopolíticas de los halcones que adversan a Trump ¿y qué son los halcones? son los políticos, funcionarios, militares, intelectuales orgánicos, formadores de opinión pública, que apoyan la continuidad del intervencionismo de los Estados Unidos en el mundo, y sostienen que las operaciones militares, siempre deben formar parte de “las opciones sobre la mesa”, en otras palabras el policía del mundo debe andar de ronda permanente, siempre mostrando las pistolas, de paso no está mal que las muestre desenfundadas, y de vez en cuando debe dar demostraciones de fuerza, porque abstenerse de eso es mostrar debilidad.

Y ahora vamos con el primer grupo de halcones adverso a Trump, los halcones republicanos, constituido generalmente por los llamados o mal llamados “neocon”, “neoconservadores”, aunque como dije en un video anterior, esto se puede prestar a confusiones, porque si bien todos los neoconservadores son enemigos de Trump no todos los enemigos de Trump son neoconservadores, pero esto si es algo que no voy a explicar, porque debería caer en una larga explicación sobre los diferentes archipiélagos de la derecha americana próxima o asociada al partido republicano, y eso no tiene relevancia para la explicación que deseo darles.

Los neoconservadores, transformados hoy en día, en halcones globalistas republicanos, se distinguen sobre todo por su visión obtusa de exportación del modelo americano de democracia y por el intervencionismo fuerte en los asuntos internacionales, y ese intervencionismo si hace falta y con mucho gusto, se puede volver militar, o sea, “paz a la fuerza”, si no entienden los gruñidos...

Esto de los neoconservadores tiene su historia que por cierto tiene que ver con políticos e intelectuales demócratas, demócratas del ala conservadora, de la extinta ala conservadora del partido demócrata, que comenzaron a abandonar a ese partido en los años 60, después del giro que comenzó a ocurrir a partir de las administraciones Kennedy-Johnson, sobre todo la de Johnson, a partir de su programa nacional de “La Gran Sociedad”.

Pero los neoconservadores en los cuales debemos poner atención, son los actualizados, que comienzan sobre todo a partir de la administración de George W. Bush, y me refiero específicamente al Bush posterior al 11 de septiembre de 2001, cuando a raíz del ataque contra las torres gemelas, cambia de doctrina y eso lo lleva a la invasión de Irak, que es una las guerras sin fin que con mayor énfasis ha criticado Donald Trump, y con toda la razón, no por nada George W. Bush es un opositor a Trump, entre ellos no corre buena sangre, eso es público y notorio.

Ahora bien, Bush no es el único alérgico a Trump, tenemos por ejemplo a Mitt Rommey siempre feroz en contra de Trump, incluso peor que los demócratas, pero mejor hablemos de uno que ya no está pero al cual hay que recordar, se trata del finado John McCain, ¿Ustedes recuerdan los funerales de McCain? bueno en esa ocasión vimos reunidos a todos los halcones globalistas, esa fue casi casi, una reunión del Deep State bipartisan contra Trump.

Y no nos podemos olvidar de John Bolton, un permanente saboteador de la gestión de Trump, sobre eso escribí un artículo hace tiempo, el link esta abajo en el texto, y para refrescar ese saboteo solo les recuerdo lo que hizo en la Cumbre de Hanoi y como saboteó la negociación de Trump con los talibanes de Afganistán, para no hablar del episodio del 30 de abril de 2019 en Venezuela, el cual de por si ameritaría un programa especial pero no tengo ninguna intención de tratar ese asunto por los momentos.

Y por supuesto tenemos a militares alineados con estos halcones, como el General Jim Mattis que ya nombré, el general H.R. McMaster, y tenemos a personajes de las agencias de inteligencia como John Brennan, de la CIA, James Comey y Robert Mueller del FBI, todos víctimas de la administración Trump, la cual ha resultado ser una molienda para los neoconservadores, ¿y por qué ha pasado todo esto? bueno, yo tengo mi teoría al respecto pero debo esperar, prometo exponerla pero prefiero esperar a que ciertos hechos ocurran, o no ocurran…

Por cierto, el conflicto de la administración Trump con las agencias de inteligencia quedará definitivamente al descubierto conforme avance la contra investigación sobre el Russiagate, ya me ocupé de eso en un video, “Russiagate, Obamagate, Deep State Gate”, aquí hay que tener presente que en las agencias de inteligencia, hay sectores “desviados”, los cuales tienen un largo historial de ineficacia, de sospechosa ineficacia, sobre todo de muy sospechosa descoordinación, que no voy a tratar ahora, no solo por su complejidad, sino porque como ya dije, estoy a la espera de ciertos eventos que aún deben ocurrir.

 Bueno, sigo…

Bien, ya les hable de los halcones globalistas republicanos, y ahora debería hablarles de los halcones demócratas, aunque eso no tiene mucho sentido, porque no solo los halcones, todo el partido demócrata es enemigo de Trump, de todos modos voy a perder un poco tiempo, con una falsa paloma, la paloma más falsa de todos los tiempos, una paloma con garras, muy sumisa a los halcones, y me refiero a uno de los líderes más importantes de la agenda globalista: Barack Obama, el cual pudiese estar a punto de regresar a la presidencia, porque Joe Biden, este Joe Biden tan etéreo que estamos viendo, no es otra cosa que un instrumento de Barack Obama.

Señores Obama, la paloma rapaz Obama, nunca se retiró de ningún lado, ni de Irak ni de Afganistán, estuvo en la operación globalista contra Libia, en donde la protagonista fue Hillary Clinton, estuvo en la otra operación globalista, que fue la de George Soros contra su enemigo número uno que es Putin, y estoy hablando del caso de Ucrania, y en tres casos muy emblemáticos no es que se retiró, sino que simple y llanamente se entregó de la peor forma, que fue en el caso de Siria, de Irán y de Cuba.

Bueno el caso de Cuba fue una fiesta entre camaradas, chapoteando sobre un mar de sangre, en donde Obama le otorga al castrismo uno de sus mayores triunfos, y todo esto a cambio de nada, como si todo hubiese sido un honroso reconocimiento a la trayectoria, a los logros de por vida de los Castro.

Siempre recordaré una declaración de Obama de 2014 subestimando al “estado islámico”, a Isis, diciendo que eran una amenaza menor, que la amenaza no.1 seguía siendo Al Qaeda, esa insistencia con Al Qaeda, con querer matar a bin Laden… ¿por qué será todo eso?

En fin la paloma Obama lanzó ataques aéreos o ataques militares en al menos siete países: Afganistán, Irak, Siria, Libia, Yemen, Somalia y Pakistán…

Yo tengo un dicho personal que aplico a Obama, “Líbrame Dios de palomas así, porque de los halcones me libro yo”.

Además, hay un certificado internacional de falsedad, que para mí es infalible, y es que Obama recibió el Premio Nobel, y eso para mí es más que suficiente.

Bien, sobre el falso pacifismo de Obama, que terminó entregándose a enemigos de la civilización como Irán y Cuba, se podría hacer un programa completo, y es posible que le dedique un video a Obama, pero voy a esperar, porque espero hacerlo por otras razones.

Importante: este asunto del intervencionismo de los EEUU como policía del mundo, realmente habría que enfocarlo de otra manera, porque el tema fundamental aquí es: ¿quién gobierna en los EE.UU. sobre lo militar? dicho de otro modo, cual es el poder real del cual dispone un presidente de los EE.UU. sobre las operaciones militares en el exterior, y habría que explicar algún día, que ese poder es más limitado de lo que la gente piensa.

El complejo industrial militar no es un poder fáctico más, es el más poderoso, y es un enorme giro de negocios porque además es la locomotora de la economía de los EE.UU., (una locomotora basada en gasto público por cierto, gasto público en armamentos y gasto público en despliegue y operaciones militares), y el complejo industrial militar es el principal factor de eso que llaman “la innovación”, esa innovación sin la cual los EEUU perderían su liderazgo mundial, bien, frente a esto el presidente de los EE.UU. tiene un poder limitado que solo tiene algún chance al principio, de evitar, desactivar, desviar, ciertas operaciones, pero si el presidente hereda operaciones militares ya iniciadas y consolidadas, la verdad es que es poco lo que puede hacer, lo vimos con Obama lo estamos viendo con Trump, ¿y por qué pasa esto?, porque se trata del dominio del Deep State, sobre el Estado y el gobierno.

Y esta es una de las cosas que eventualmente podrían cambiar, si Trump logra reelegirse, a lo mejor el “Trump 2.0” podría independizarse más aun del Deep State, en una guerra que va a seguir, pase lo que pase, de eso es lo que andaré más pendiente, si logra reelegirse…

Bueno, vayamos a qué es lo que une a los halcones globalistas, a los halcones neoconservadores republicanos con los halcones o falsas palomas demócratas, y todos ellos en realidad no son ni republicanos ni demócratas, son piezas de un sistema de superpoder que no tiene ideales ni moral ¿y por qué hablo de superpoder? porque va más allá del complejo industrial militar, porque hay un sector financiero asociado a este complejo, y el sector financiero no es poder, es superpoder… bien vayamos al grano:

Los halcones globalistas de lado y lado se caracterizan por tener una concepción de política exterior, una concepción geopolítica que en muchos puntos es compatible, no es 100% compatible, pero si es estratégicamente convergente, y esta convergencia puede resumirse en 4 puntos:

1: Los EE.UU. deben seguir siendo el policía del mundo, y esto implica más allá de la declaración, que incluso puede ser contraria como ya vimos con Obama, esto implica algo muy preciso: no deben retirarse de ninguna parte.

2: La guerra fría, la guerra fría con Rusia, debe continuar, y no hay otra guerra fría, y esto significa que…

Punto 3, la OTAN y en general la presencia militar de los EEUU debe continuar, tanto en el medio oriente como en el frente europeo, y en todos los casos se debe apuntar contra Rusia.

Por lo tanto, punto 4, la prioridad no es China, más bien a China se le debe pintar como una amenaza económica, como no, pero no como una amenaza militar, mucho menos declarar la guerra fría contra China. La prioridad es Putin, es Rusia, y los puntos del planeta donde él ejerce influencia.

Y estos 4 puntos son los que definen los puntos de divergencia, de encontronazo de este sector con Donald Trump, que desde luego no está de acuerdo con nada de esto, porque Trump es un enemigo de la agenda globalista y de la agenda del comunismo versátil, Trump no desea meterse en guerras con la falsa excusa de exportar democracia.

Trump es un guerrero pero de la guerra que se ha desatado en contra de la civilización occidental judeocristiana, que tiene su objetivo más importante y decisivo, en la destrucción de la libertad, la democracia y el modo de vida tradicional de los Estados Unidos, esa es la verdadera guerra que está dando Trump, la guerra no es en Irak, Afganistán, Irán o Venezuela, es en los Estados Unidos, y si debe extenderse al exterior deberá ser contra China, si la guerra fría debe continuar, deberá ser contra China.

Donald Trump está muy claro en el aspecto más crucial, más crucial para defender a la civilización, y es que la agenda globalista de dominación no tiene como enemiga a la agenda del comunismo versátil dirigida por China, son aliados en la mayoría de casos, y cuando no son aliados son competidores pero no son enemigos, se han repartido sus esferas de influencia, el hemisferio norte para la agenda globalista, el sur para el comunismo versátil, aunque en algunos casos como en el caso de Ecuador y Bolivia, se fueron por una confrontación frontal, y no se han ido al choque frontal en Colombia porque al globalista Duque ya lo tienen controlado, y nunca se irán al choque en Venezuela porque el sistema del petroestado rentista, esta enrumbado hacia la negociación de un nuevo consenso de repartición entre comunismo versátil representado por el chavismo, y agenda globalista, representada por la falsa oposición de la Mesa de la Unidad.

La gente, o mejor dicho mucha gente no tiene idea de la dimensión del reto que tiene que enfrentar Trump, porque al enfrentar al Deep State de su patio, realmente está entrando en una dimensión de guerra global, que no es solamente contra el pantano local, sino contra todo el pantanal globalista que se extiende desde los Estados Unidos, pasando por la Unión Europea y aterrizando en China, señores el pantano al cual se enfrenta Trump no es un pantano, es el pantanal global.

Bueno señores, es todo por hoy, cuídense por favor y cuiden su pensamiento, sin él no hay supervivencia posible, bueno, nos veremos pronto, muy pronto.